Programa del curso 2026-27

PROGRAMA DEL CURSO 2026-27

Carrusel programa 2025-26

sábado, 18 de mayo de 2024

El ala izquierda. Cegador I

 

El ala izquierda. Cegador I (Mircea Cartarescu) 


Comentario complemento de la sesión del Club de lectura del 17 de mayo de 2024.


Por Andrés Hueso Iranzo


Algo sobre el autor.

Nace en Rumanía el 1-6-1956 (67 años). Tesis de licenciatura sobre Mihai Eminescu (Eminovici) —poeta del romanticismo tardío— y Doctoral sobre posmodernismo rumano (Ver Nota 1)

Premio de la Unión de escritores rumanos (1980, 90 y 94) Academia rumana (1989) La tormenta en un vaso (2013 con Nostalgia). Premio europeo de literatura (Viena 2015). Premio Leteo (León 2017 por toda su obra). Premio Thomas Mann de Literatura y Premio Formentor 2018 —Le precedieron en este premio Alberto Manguel, Roberto Calasso, Ricardo Piglia, Enrique Vilá-Matas, Javier Marías, Juan Goytisolo, Carlos Fuentes 2011—. Discurso El lápiz del carpintero (abrir enlace)

Autor invitado en la Feria del libro de Madrid de 2018. Recomiendo la lectura de su conferencia inaugural La utopía de la lectura (abrir enlace)

En 2022 recibió el Premio FIL (Feria Internacional del Libro en Guadalajara México) de Literatura en Lenguas Romances 2022, «por su prosa imaginativa y deslumbrante»

Recepción de la obra de Cartarescu en España
Es preciso recordar estos hitos históricos: caída del Muro de Berlín el 9-10-1989, del régimen comunista en Rumanía el 16-12-1989 (Ceaucescu fusilado el 25-12-1989) y en Albania (la de Ismail Kadaré) en diciembre de 1990.

Título / Año de publicación en Rumanía  / + años desde la caída del régimen / edad del autor / Publicación en España / Orden de publicación en España: 

Nostalgia: (El ruletista. El mendébil. Los gemelos. REM. El arquitecto) 1993 + 3 / 37 / 2010 / 1º
Lulu: 1994 + 4 / 38 / 2011 / 2º
Cegador I: 1996 + 6 / 40  / 2018/ 6º
Cegador II: 2002 + 12 / 46 / 2020 / 7º
Cegador III: 2007 + 17 / 51 / 2022 / 8º
Las bellas extranjeras: 2010 + 20 / 54 / 2013 / 3º
Los ojos castaños de nuestro amor : 2012 + 22 / 56 / 2016 / 4º
Solenoide: 2015 + 25/ 59 / 2017 / 5º

Por tanto, cuando en 2017 se publicó Solenoide (800 páginas) en España, fue presentado y recibido como la gran obra maestra de Cartarescu, pero la crítica y el público, ignoraban la existencia de la trilogía  Cegador (1.500 páginas) que la precedía en un intervalo que va desde 19 hasta 8 años de antelación y que, evidentemente, ha obligado a crítica, mundo académico y público a revisar las opiniones construidas en 2017.

¿Y qué dice Cartarescu sobre sí mismo? Aquí dejo el enlace a una selección de declaraciones suyas y una síntesis de una entrevista realizada por su traductora Marian Ochoa de Eribe. Cartarescu dixit (abrir enlace)

Tengo que señalar que el comentario que sigue, lo preparé tras la lectura (en realidad fueron tres lecturas) de El ala izquierda, y antes de la lectura posterior de Solenoide —que tenía a medias, hace un par de años y reinicié desde el principio— la del volumen de relatos Nostalgia —de los que recomiendo vivamente El ruletista y REM— y las dos partes siguientes de la trilogía. Lo que quiero decir es que lo que aquí voy a comentar no está contaminado por la lectura de esas otras obras y se refiere exclusivamente a El ala izquierda.

Bueno, empezamos.

«En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
Este era en el principio con Dios.
Todas las cosas por Él fueron hechas; y sin Él nada de lo que es hecho, fue hecho.»
Juan. 1:1-3

Puesto que Cartarescu inicia cada uno de los tres volúmenes con citas de una encíclica de Pablo a Corintios, me parece oportuno iniciar este comentario recordando el inicio del Evangelio de Juan.

En la cita de Pablo, aludida tres veces en el texto de Cegador I: «per specuculum in aenigmate», se expresa la esperanza, la fe, en alcanzar el Conocimiento del Hacedor y de todo lo por Él hecho; en la de Juan se declara el valor de la palabra como potencia del Hacedor, todo lo hecho por Él, lo ha sido mediante Su palabra.

En realidad, todo lo que acontece en cualquier novela es la obra de creación de su autor; mas, en el caso de Cegador I, entiendo que hay una importante “vuelta de tuerca” a la idea de autor creador. Intentaré explicar esto más adelante.

Primera consideración

Como primera consideración tengo que decir que no cabe dar una interpretación o valoración “normalizada” de este texto, ya que sabemos que es la primera parte de una trilogía. Por tanto lo que hemos leído en Cegador I, es un fragmento de un todo aún desconocido. Cuando llegamos al final del volumen, desconocemos —dada la inmensa variedad de enfoques a la que nos hemos enfrentado— los caminos que el autor vaya a ofrecernos en las dos siguientes partes. Aunque quizá sí podamos espe-rar que su narración va a seguir siendo moviéndose entre los límites imprecisos entre la realidad, lo onírico, lo surrealista y lo místico.

Lo que sí sabemos es que casi todos los asuntos quedan enunciados, pero no cerrados.

El propio autor ha dicho que, en la metáfora de presentarla como el cuerpo de una mariposa, El ala izquierda está dedicada a su madre, El cuerpo a él mismo, y El ala derecha a su padre. No obstante, una observación más detenida nos descubre que en la primera parte solo la madre está presente de verdad en un apartado (8º), en la segunda parte en cinco (1º a 4º y 6º) y en la tercera en 2 (3º y 8º).

El libro está dividido en 3 partes y con apartados en cada una de ellas (11, 6 y 8), unas veces de continuación del contenido —o acción— otras veces con marcada discontinuidad: de asunto, de tiempo narrativo, … En realidad, entiendo que la división en partes no ofrece significación alguna y que daría igual que no se diera dicha separación.

Tampoco hay una respuesta sencilla a la pregunta ¿de qué va esta obra? Puede que no haya tal respuesta; y que tampoco la pregunta sea la adecuada.

En principio, creo que este libro requiere leerse por el placer de leer, haciendo una lectura no convencional, haciendo pausas para digerir lo leído o simplemente descansar y dejar de sentirse abrumado. Pero, también y como es patrimonio de los buenos libros, puede abrirse por cualquier página y al momento lo escrito te atrapa y envuelve, sea el que sea el asunto que ahí se esté abordando.

Voy a intentar concretar.

Como si fuera algo así como un “manual de instrucciones de uso” de Cegador I o algo parecido a cómo encontrar en una madeja revuelta, cuál es el auténtico hilo de Ariadna que nos permita salir del Laberinto; teniendo en cuenta que puede ser que haya varios, y ninguno nos saque de él.

1.- El proceso de la Creación del Autor

El proceso de la creación del autor recorre la narración de principio a fin en Cegador I. Aparece unas veces mediante breves inserciones o referencias y otras como verdaderos capítulos o relatos añadidos, sin precedente ni continuidad con los textos contiguos, y luego desaparece hasta la siguiente aparición. 

Cartarescu recupera aquí lo maravilloso que subyace en el mito clásico, lo recrea, rehace y nos enfrenta ante el pasmo de la contemplación de su nacimiento. 

Se inicia en I-6 (parte 1º apartado 6º) con la narración mítica fundacional de la estirpe de su madre. Revisitación de la lucha de la Luz contra las de la Oscuridad. La migración de los Badislav. El sacrificio ritual del paso del Danubio, donde genera el linaje del autor: Vasily —que entrega su sombra en un sacrificio ritual— y es el abuelo de su abuelo materno Babuc. La reconstrucción milagrosa de la iglesia en Tántava.

Anca que lo llama en sueños y sabe que un día Mircea la oirá y aparecerá y Herman que realiza el tatuaje —que es como una especie de Aleph— en su cabeza rapada y en el que Mircea se reconoce y experimenta una Epifanía. De este modo Herman y Anca son figuras proféticas.

En I-10 el escritor se auto crea en personaje —es un salto en el tiempo narrativo, pues el autor aún no ha sido concebido, según este hilo—.

En II-4 se hace referencia a la noble estirpe de Costel (que él mismo ignora), que procede de un famoso poeta polaco (Witold Csartarowsky), cuyo nombre solo se conoceremos en la escena final del libro.

La prodigiosa escena epifánica del ascensor en II-6, que es como una Anunciación «Eres María». Significa el Reconocimiento «… bendita entre todas las mujeres…» de la que será el Origen del Creador-Autor.

La intervención también epifánica de un tercer profeta, el masajista ciego «Eres Mircea» (en III-5) como «el Enviado que estando allí, está también aquí»

Hay otro Alpeh más místico en las uñas de Cecilia en la escena final.

Y ya en las 40 alucinantes páginas finales III-8, en la que se consuma la Encarnación en María, entendida esta como la materialización de la elección de la Elegida para ser la madre de Mircea. En el muy oscuro discurso —sobre dioses, religiones, etc.— del Al-bino nos dice: «Vamos a inventar al que nos inventará».

Retorciendo espacio-temporalmente este hilo, el narrador-creador se asoma a su obra, en el acto mismo de la creación: En I-10 (página 101) Se auto crea en personaje. Anca ha cumplido su papel de Emisaria y ha entregado el mensaje. La silla en la que se sienta Mircea sólo ha sido construida para ese momento, no tiene pasado como árbol. En II-6, alrededor de la escena del ascensor (páginas: 227, 228, 232, 233, 237, 238, 249, 251 y 252) —la referencia a las páginas se refiere a la edición en papel—.

Finalmente, los Conocedores, pueden identificarse como la masa de criaturas que, cual sibilas u oráculos, reconocen al dios creador que los escribirá y actúan en todos los ámbitos —por eso se los nombra como secta— para que ese milagro llegue a producirse.

Claro que todo esto solo es una de las interpretaciones posibles, de una parte del texto; muy original, muy meta literario, muy sugerente, muy bello incluso. Pero podrían ser solo sueños de la madre contados a Mircisor en algún momento, mezclados con los suyos propios o sus alucinaciones suyas, o… 

En todo caso, el desarrollo ordenado —dentro de su desorden espacio temporal— de este proceso a lo largo de todo el texto, entiendo que es la columna vertebral del libro.

2.- Interrogación existencial

El autor se hace una continua interrogación existencial, sobre la vida, por qué es cómo es, sobre el acto creador, …

Hace una ambiciosa y profunda reflexión sobre la condición humana con una gran profundidad filosófica. 
Una invitación a cuestionar nuestras propias certezas y a adentrarnos en las profundidades del ser.

Plantea el extrañamiento de uno mismo, buscando algo de luz en zonas de permanente oscuridad. Una exploración de la infancia. La relación Madre-niñez configura también un proceso de creación.

En ese misterio de la creación —ora humana, ora literaria—, algunos personajes —María, Costel, …— tienen momentos en los que sienten que son criaturas —pensadas, imaginadas, creadas— por Alguien superior y el propio Mircea se asoma a su propia obra en esos momentos, se manifiesta ante su creación, aunque no se muestra ante sus criaturas.

La madre, motor primigenio y también enigma, se identifica con la tarea creativa del escritor que en Cegador I tiene un doble nacimiento: desde el interior de su madre y desde sus propios personajes.

El acceso al Conocimiento, por medio del sueño, la imaginación, la alucinación, es un proceso siempre destructor —podemos recordar, por ejemplo, el mito de Sémele [madre de Dionisos] y Zeus— que es destruida cuando el dios se le muestra en toda su gloria divina. Anca, tras su encuentro con Mircea, sabe que ha cumplido su papel y no volverá a aparecer. 

Cartarescu dice que en su «sueño esencial» lo que se le manifiesta es que la «revelación es posible», sea lo que sea esa Revelación. Pero ¿cómo acceder a ella? ¿Por qué camino o puerta? ¿Con qué rito? ¿Será en esta vida o dimensión, o…?

Esta idea de que el acceso al conocimiento es un proceso cegador —que está presente también en el episodio del masajista ciego cuando narra cómo fue cegado—, me recordó un pasaje de la novela de Jan Potoçky El manuscrito encontrado en Zaragoza —otro libro que recomiendo— (Ver Nota 2).
 
3.- Aspectos estilísticos

El ala izquierda constituye un gran canto, un gran poema, al estilo y salvando las distancias de La Eneida o La Divina Comedia —a veces de poesía dura y oscura—. En el que se suceden episodios que tienen su origen en recuerdos, ensoñaciones —«recuerdo, es decir invento» dice el propio Mircea— de la que quizá surja la sospecha o la idea de la autoficción, aunque yo personalmente creo que la inmensa mayoría es mera ficción.

Y estos episodios se pueden agrupar estilísticamente en historias de tipo popular o costumbristas o realistas —sobre todo en la parte II—; presunta autoficción —la mayoría de la parte III—; aproximaciones al realismo mágico —visión de María del interior de la máquina de coser, entierro de Catana, pesadilla de Ionel, el espectáculo de la feria— aparte de las narraciones fantásticas relacionadas con su creación; ensayos eruditos de una extraordinaria altura y detalle —sobre la simetría biológica, fisiología del mecanismo auditivo, técnicas de exploración psicológica, entomología, neurología, poesía y novela—.

Una capacidad arrebatada ¿excesiva? de escritura en estado de trance, ¿escritura patológica?, que puede conducir al lector a un estado hipnótico. Magistral utilización del lenguaje, El ala izquierda es la obra de un gran lingüista. 

La conjunción de sueño, ficción y literatura construyen la verdadera realidad donde los personajes viven siempre que su mundo es leído.

Nos ofrece un estilo refinado, lírico, de una prosa densa al tiempo que minuciosa, exuberante, barroca, alucinante, inimitable, inalcanzable. «Este libro ilegible, este libro».

Desarrolla un continuo de literatura, espacio y tiempo; una galaxia literaria de realidad-alucinación-sueño-mito y construye un inmenso retablo de elementos seudo-autobiográficos e históricos, mezclados con relatos de marcado carácter onírico, que crean espacios y mundos a los que el lector es transportado, deslumbrado, cegado …

Quedan evocadas en la la mente las pinturas de El Bosco. Pero aún hay más: en el episodio que se desarrolla en Nueva Orleans, el personaje Monsieur Monsú, tiene un cuadro en su local firmado por “Desiderio Monsú” que es una representación fantástica de palacios, estatuas, … La descripción de ese cuadro y las otras descripciones de escenarios desbordantemente fantásticos, tienen un modelo en obras pictóricas del siglo XVII que en su momento se atribuyeron a un nombre ficticio: Monsú Desiderio, tras el cual se ocultaban dos artistas François de Nomé y Didier Barra, parece que amantes y pintores activos en Nápoles.

En la Nota 3 dejo un enlace para que podáis asomaros a la obra de estos artistas.

Esa descripción tan exuberante de la que hace gala Cartarescu, también me ha recordado, por contraposición, cómo en el libro La escala de Mahoma, (ver Nota 4) para describir la contemplación del Paraíso, el autor solo es capaz de recurrir a expresiones simples de este tipo «Todo era tan sumamente bello de admirar que nadie lo podría describir…» «… era tan profundo que nadie podría describirlo…» 

Tratándose de una presunta revelación divina, él ¿Mahoma? tiene más interés en ocultar las presuntas maravillas contempladas a los ojos del lector y que queden simplemente anunciadas como promesa, que en esforzarse en expresarlas de alguna forma. Sin embargo, Cartarescu describe hasta la extenuación sus escenarios míticos, fantásticos, oníricos, imaginados, recordados, inventados, … en definitiva CREADOS.

Aparecen también en la narración frecuentes elementos gore. Aborda ambientes sórdidos —externos e internos—, lugares angustiosos, sótanos de pasillos interminables. Multitud de enfermos deformes: tumores, enanos, jorobados; el propio Mircea padece una hemiplejia que le deforma el rostro.

Los personajes son instrumentales, herramientas de la narración, la sirven, no la sostienen con su desarrollo, porque no lo tienen como tales personajes novelescos. Anca es un ejemplo de ello.

La mariposa, multiforme, omnipresente en todos los momentos críticos de la narración, como enlace extra temporal entre ellos. Unas veces como elemento narrativo, otras como metáfora y, a veces, ambas cosas. He encontrado un total de 35 referencias a las mariposas, de las que 24 serían elementos narrativos —enlaces— y 11 utilizadas como metáforas.

Y en referencia a ecos literarios de otros autores: Borges —lo nombrado a los Alpeh—, Proust —la contemplación con aires nostálgicos de Bucarest desde su ventana, la descripción casi microscópica de un pedazo de tapiz, ….—, Kafka —en lo surreal—, Jan Potoçcy —la capacidad de construir historias dentro de otras historias—, Ismail Kadaré —en sus ambientes opresivos— y Bruno Schulz —en la imaginación desbordada que comparte con sus relatos como El despertar de la primavera, Tratado de los maniquíes, Las tiendas de canela fina, El sanatorio de la clepsidra o La calle de los cocodrilos—.

4.- Bucarest como alter ego—personaje

Todo el libro es un canto elegíaco arrebatado a Bucarest. La ciudad es elevada a la categoría de personaje, alter ego del narrador, que influye en el tono y el fondo narrativo. Hay muchos Bucarest, desde el maravilloso de los atardeceres de fuego cuando se encienden las luces de la ciudad, al sepultado por la nieve en inviernos espantosos, al ceniciento, triste y feo y al de los edificios cuyas estatuas, gárgolas, atlantes, etc., parecen cobrar vida o descomponerse hasta convertirse en polvo.

5.- Lo que el pasado representa para Cartarescu.

Las cuatro instancias de relación con el pasado son: los sueños, la imaginación, los recuerdos y los objetos —ya sean materiales, ya inmateriales, como los hechos—. «Recuerdo, luego invento» escribe Cartarescu con lo que parece poner de manifiesto la imposibilidad de distinguirlos en su construcción literaria.

«El pasado lo es todo, el futuro no es nada, no existe otro sentido del tiempo»

«Pues no describes el pasado al escribir sobre asuntos antiguos, sino al escribir sobre el aire brumoso que hay entre ellos y tú. Sobre la forma en que mi cerebro actual en-vuelve mis cerebros dentro de unos cráneos cada vez más pequeños, de hueso y car-tílagos y membranas. Sobre la tensión y la falta de entendimiento entre mi mente de ahora y la de hace un instante y la de hace diez años …»

6.- Referencia a campos semánticos

Por mera curiosidad he contado las veces que en el texto aparecen ciertas palabras que puedan agruparse en una misma idea. Evidentemente las que más apareces son las referidas a los insectos y no es la mariposa la que es más nombrada, sino la araña.

246 Sarcopto, Insecto Larva Gusano Araña (91) Mariposa (78) Libélula Oruga
94 Cerebro
68 Espacio
66 Recuerdo-recordar
58 Ciego-ceguera
47 Memoria
35 Cegador
33 Dolor


Notas:

1.- Postmodernismo rumano
“Generación de los 80” (caída del régimen de Ceaucescu 25-12-89)
Acompasar la literatura rumana con la del momento y enlazarla también con la de la generación de los vanguardistas anteriores a la II Guerra M. —Tristan Tzara, Urmuz, Eugene Ionesco—.
Neovanguardismo y Onirismo —iniciado en los 60— entendidos y utilizados como modelo compositivo y no como simple proveedor de imágenes. El onirismo fue perseguido por el régimen comunista por expresarse en un lenguaje que escapaba al control ideológico. El sueño no es una huida de la realidad, es una parte de la realidad trenzada de forma inseparable con todo lo demás.
Una apuesta extrema en la que la realidad decide convertirse en ficción.

2.- De El manuscrito encontrado en Zaragoza. 
Un judío cabalista cuenta acerca de su iniciación en los textos sagrados: «Cuando cumplí dieciséis años, mi padre comenzó a iniciarnos en los misterios de la Cábala. Primero nos puso en las manos el Sepher Zohar o libro luminoso, llamado así porque nada en él se comprende, de tal modo su claridad deslumbra los ojos del entendimiento … »

3.- Los paisajes fantásticos de Monsú Desiderio

Este nombre que se le dio anteriormente a un artista que se cree que pintó escenas arquitectónicas con un estilo distintivo en Nápoles a principios del siglo XVII. El término monsù, una corrupción del Monsieur francés, fue utilizado a menudo por los historiado-res napolitanos para denotar a un pintor de origen extranjero. 
A mediados del siglo XX, los historiadores del arte identificaron las obras previamente atribuidas a "Desiderio" como de al menos tres pintores diferentes: François de Nomé (1593-1630) y Didier Barra, ambos originarios de Metz, y un tercer artista, cuyo nombre es desconocido. 


4.- La escala de Mahoma
Abraham de Toledo —uno de los 5 traductores judíos del círculo de Alfonso X el Sabio, vierte al castellano el viaje de Mahoma a Jerusalén y su posterior ascenso a los cielos y descenso a los infiernos, acompañado del arcángel San Gabriel, a lomos del fantástico caballo Alborak —un caballo blanco con cabeza humana—. Parece que inspiró a Dante para su Divina Comedia—. Buenaventura de Siena fue el autor de la versión latina de aquella traducción, de la que no se ha conservado ningún manuscrito.
















lunes, 26 de febrero de 2024

El palacio de los sueños

 

El palacio de los sueños (Ismaíl Kadaré) 


Comentario complemento de la sesión del Club de lectura del 23 de febrero de 2024.


Por Carmen Sánchez Valdivia


ISMAIL KADARE. Nacido en Gjirokastra  (Albania) en 1936 es probablemente el intelectual más importante de Albania. y uno de los más activos en Europa; defendió la intervención de la OTAN en la guerra de Kosovo para detener a los serbios y su compromiso desempeñó un destacado papel en el esclarecimiento internacional del drama de los albaneses de Kosovo. Está casado y es padre de una bióloga e investigadora, Gressa. 

Su familia, de modestos funcionarios, era musulmana laica, de la secta heterodoxa y liberal de los bektashi. Su padre Halit Kadare, un empleado de la oficina de correos, fue muy conservador, pero sus tíos, muy cultos y poseedores de una gran biblioteca, se adhirieron al comunismo; vivió de niño la Segunda Guerra Mundial, en la que su ciudad natal fue sucesivamente ocupada por italianos, griegos, fuerzas reaccionarias albanesas y los nazis alemanes. Finalmente fue liberada por los partisanos albaneses. Asistió a escuelas primarias y secundarias de su ciudad natal y siguió Lenguas y Literatura en la Facultad de Historia y Filología de la Universidad de Tirana, donde recibió en 1956 un diploma de maestro. Estos acontecimientos han sido narrados —o ha aludido— en varias de sus obras. Estudió también en la Facultad de Historia y Filología de su alma máter y en el Instituto de Literatura Maksim Gorki de Moscú, hasta 1960. 

Ese mismo año, tras la ruptura de relaciones entre Albania y la Unión Soviética, regresó a su país donde ejerció el periodismo en diversos diarios y en suplementos culturales; fue editor en jefe del periódico en lengua francesa Les Lettres Albanaises.

En esa época publicó sus primeras poesías pero fue con su primera novela, El general del ejército muerto, publicada en 1963, con 27 años, como consiguió reconocimiento dentro y fuera de su país como uno de los escritores de mayor talento. Desde entonces ha publicado regularmente numerosos títulos que lo han convertido en uno de los escritores europeos más importantes del siglo xx. Entre estos destacan El Palacio de los Sueños, Abril quebrado, El monstruo o Los tambores de la lluvia. Su obra ha sido traducida a más de 45 idiomas.

En 1981 publicó El palacio de los sueños, una novela anti totalitaria escrita y publicada en el corazón de un país totalitario.  La novela fue prohibida.

En 1990, Kadaré solicitó asilo en Francia, afirmando que «las dictaduras y la literatura auténtica son incompatibles... Un escritor es el enemigo natural de una dictadura». Kadaré regresó a su patria en 1999.

Candidato varias veces al Premio Nobel, Kadaré recibió en 2005 el premio Booker Internacional. En 1992 fue uno de los finalistas para el Grinzane Cavour, uno de los más prestigiosos en Italia, con su obra Crónica de piedra. En mayo de 1996 fue elegido miembro asociado extranjero de la Academia de las Ciencias Morales y Políticas de París, donde ocupó el sillón de Karl Popper. Es miembro de la Academia de las Artes de Berlín y de la Legión de Honor. En 2009 obtuvo el Premio Príncipe de Asturias de las Letras  y en 2015, el Jerusalén. 

EL PALACIO DE LOS SUEÑOS; 1981
Mark Alem, pertenece a la familia de los Qyprilli, influyente familia de procedencia albanesa y promotora de importantes reformas en el seno del  ficticio Imperio Otomano, que alberga 40 países. Un día va a solicitar trabajo al Tabir Saray (Palacio de los sueños) y se lo conceden. Y en poco tiempo comienza a subir escalones, pero mientras más cosas descubre más se hunde en el desasosiego, que le producen tanto el organismo como sus dirigentes. 

El Palacio, es un inquietante organismo estatal al que cada ciudadano está obligado a enviar por escrito un informe de lo soñado durante la noche. Para después, ser analizados y clasificados en busca de señales de rebelión o disidencia, y dónde cada semana se elige un sueño con mayúsculas, El sueño maestro, que influirá en las decisiones del Sultán. 

A través de la historia de Mark-Alem, Kadaré nos sumerge en un mundo opresivo que nos muestra los extremos a los que puede llegar el poder absoluto. Una alegoría Kafkiana, una profunda crítica dónde el autor denuncia a los estados  totalitarios, especialmente al régimen burocrático y autoritario albanés, transmitiendo hasta qué punto el gobierno tenía al país sometido y sumido en la desesperanza. 

Durante toda la novela la sensación de agobio y desasosiego es palpable. El misterioso y laberíntico complejo administrativo, alejado de toda luz natural y de todo contacto con el mundo, producen al lector angustia y desorientación durante toda la novela. Kadaré retrata así a una clase funcionaria que cumple órdenes sin saber por qué y lo que es peor, sin saber si sus esfuerzos servirán para algo. 

jueves, 15 de febrero de 2024

Muerte de un apicultor

 

Muerte de un apicultor (Lars Gustafsson) 


Comentario complemento de la sesión del Club de lectura del 26 de enero de 2024.


Por Gloria Martín


Justificación de la propuesta:

La elección de esta lectura ha estado motivada por la originalidad de la novela.
Destacan tanto la forma de enfrentarse al dolor y a la muerte del protagonista como la vida que elige, jubilado de profesor a los 40 años, se va a vivir a un lugar solitario con unos inviernos largos y fríos, compra unas colmenas, vende la miel, siembra verduras en su huerto, las vende y escribe en sus cuadernos mientras reflexiona sobre su vida, su país, los animales y la muerte.

BIOGRAFÍA 
Nace en Vasteras (Suecia el 17 de mayo de 1936) y muere en Estocolmo el 3 de abril de 2016.
Graduado en secundaria en el Vasteras gymnasium, estudia Flosofía en Upsala, licenciado en 1960, doctor en Filosofía teórica en 1978. 
Vive en Austin (Texas) trabajando como profesor en la Universidad, enseña Filosofía y escritura creativa, hasta el 2003, año de su jubilación. Vuelve a Suecia donde muere el 3 de abril de 2016.
Ha sido uno de los escritores suecos más prolíficos, cuenta con una extensa obra literaria compuesta por novelas, poemarios, cuentos, ensayos y editoriales.
Obtuvo diversos galardones internacionales como el Prix International Charles Veillon de ESSAIS en 1983, el Heinrich Steffen Preis  en 1986, una Vita per la Letteratura en 1989, un John Simon Memorial Fundation por su poesía en 1994 y otros. 
Fue nominado al premio Nobel de Literatura.
En narrativa, su obra más importante y representativa es MUERTE DE UN APICULTOR.
Este libro recorre a través de los apuntes recogidos en varios cuadernos, los últimos momentos de la vida de un enfermo de cáncer en fase terminal. 
Esta es la excusa para hacer, con un estilo muy personal y poético, balance de una vida y de un modelo de sociedad: la cultura del bienestar socialdemócrata sueco de los años 70.

Gustafsson explica su libro cuando dice : “Muerte de un apicultor es la quinta y última parte, independiente de las anteriores, de una pentalogía sobre mi tiempo y mi generación, a la que he dado el título genérico de Las grietas en el muro”.

En la primera parte, “El señor Gustafsson en persona,” presenta al narrador.
La segunda, “La lana”, trataba el campo en los años setenta.
En “Fiesta en familia” se sitúa en el centro y describe los circulos del poder.
“Segismundo”, es la novela de los subconscientes colectivos de nuestro tiempo, sus sueños y pesadillas.
“Muerte de un apicultor” trata de un cuerpo, solo un cuerpo, las luces se van apagando una a una, como la sinfonía del adiós de Haydn, el círculo se va reduciendo y al final, no se ve otra cosa que el fondo esencial de la cuestión, un ser humano.

"Muerte de un apicultor", ha sido elogiada por Jhon Updike, y la crítica, Eva Stenkaer comenta su aparente sencillez y su gran carga lírica, destacando al autor como un gran artista.
El tema principal es la agonía de la enfermedad tratada a través de las anotaciones de Vesslan, un apicultor que se está muriendo de cáncer.
La estructura es muy innovadora, le permite a Gustasen explorar la identidad a través de su expresión en una variedad de formas:
Imaginación
Memoria
Detalles mundanos de la vida.
El tema se revela a través de una formula que el protagonista repite a lo largo de la novela:
Nunca avanzamos, siempre volvemos al mismo lugar, empezamos de nuevo
Gustafsson ha enfadado a la élite cultural sueca con frecuencia por lo que ha sido considerado un escritor controvertido, no plenamente aceptado.

La novela:
Una amigos están de excursión y cuentan esta historia. Como si siguieran el rastro de una presa sanguinolenta.
La formula se repetirá durante la novela: 
“Amables lectores, curiosos lectores. Empezamos de nuevo. No nos rendimos. Iniciamos el quinto y último de nuestros cinco relatos. Como sabuesos ladinos y veteranos en una cacería de alces, husmeamos la pista hasta alcanzar a la presa sanguinolenta.

Presenta al personaje: Lars Lennart Westin, apodado la comadreja, maestro de escuela primaria jubilado anticipadamente, al cerrar la escuela en la que trabaja, divorciado, se va a vivir a la parte oriental de un lago, con su perro y trabaja en varias cosas, la principal es vender la miel de sus abejas, tiene un huerto , parientes que van a verlo, televisión, periódico por suscripción, se lleva bien con los vecinos…..

Las notas desordenadas que deja en 3 cuadernos permiten reconstruir su vida y sobre todo la evolución de su enfermedad.

Hay 3 cuadernos : amarillo, azul y desgarrado con notas que ha ido escribiendo .

La historia comienza un año antes, en agosto, una noche en que el perro se escapa y él  lo sigue, encuentra una rana y finalmente al perro , refugiado en la casa de un vecino, no quiere irse con él. Cuestión de olfato. Como si no lo reconociera.
Las colmenas necesitan reparación, la muerte de un enjambre la compara con la de un perro o un gato.
Confunde el dolor con lumbago, recuerda que ya le dio en algunos momentos. 
Habla de la paciencia de los suecos, la consulta del hospital, donde nadie habla, hay una espera interminable, pruebas durante meses, nadie protesta…..
Él lleva sus cuentas en su cuaderno y va viviendo sin lujos.
Recibe la carta del hospital pero entonces duda si abrirla y repasa su vida, allí con sus colmenas, su vida social, escasa pero auténtica.
Decide no abrir la carta porque así guarda una esperanza… con la muerte es mejor no tratarse y así que  un día la quema al encender la chimenea.
Habla de Wundt y su clasificación del dolor en tres tipos: sordo, cortante y ardiente.
Cuando empieza el dolor, el toma unas pastillas que pide en una farmacia  sin receta  para las piedras en el riñón, pero le dejan de hacer efecto y dice: de noche me dan un cuerpo que no me conviene porque es un cuerpo incandescente.
Lo mismo sus esperanzas, ya que el dolor le hace ver todo distinto y aun tener la esperanza de mejorar. El dolor es un paisaje, dice.
Cuenta como conoce a una mujer que le atrae pero luego de cerca, en un concierto de órgano en la iglesia se acerca y  le repele. Siente que se quita un peso de encima. 
Habla el amor como una inquietud (un problema)
Recuerda que fue elegido miembro del comité de la asociación sueca de Biología, recuerda entonces cosas que no han pasado…según explica el subconsciente se asusta ante la posibilidad de no ser nada.
Margareth, la esposa: 
“A los que significan mucho para nosotros, llegamos a verlos no una, sino  mil veces, sin fijarnos de verdad en ellos.“
La conoció en la escuela primaria, ella en 1º y el en 2º. el se interesaba por la amiga mas que por ella. Vuelven a coincidir en la escuela Normal, Margareth llega a Upsala.  Se encontró de pronto bailando con ella.
En la escuela de magisterio se organizan bailes, hay chicas más o menos interesantes.
El es muy pobre, tiene dos amigos, pero se queda solo, además es desordenado, sin dinero.
Sale con una chica que lo deja, por razones sociales, piensa, él sufre y no se lo explica:
“Fue una cosa lamentable, gran parte de mi vida terminó allí”
Acepta su muerte: “lo que aún me queda va a terminar este invierno”

EL DESHIELO
Continua el dolor, controlado a medias….pasea con el perro y nota un cambio en los paisajes…es primavera al fin.
Piensa en Margareth “precisamente ahora, cuando se me recrudecen los dolores, la echo mucho de menos”
“Yo diría que hay un dolor originario, que se lleva dentro desde la niñez y no se ve nunca”
Recuerda que se volvieron a encontrar de estudiantes en Upsala, empezaron a salir. 
Una vida tranquila,  idílica casi … enseñantes en escuelas los dos, ella tejía, el hacía muebles …un estilo propio. Una especie de protesta contra la sociedad industrial, viviendo en el campo, cultivando un huerto… ella tejía, tenía un telar…
Había cohesión entre ellos, una especie de anarquismo … unidos de una manera espiritual
Empezamos de nuevo, no nos rendimos…
Margareth y la clase social a la que pertenecía, padre médico, militares … y también sus disputas de no hablarse en días.
En un viaje en tren conoce a una mujer de la que se enamora. Se lo dice a su mujer, ella la  invita  y se hacen muy amigas

LA INFANCIA
El  único capítulo verdadero en la vida , dice, es la infancia, solitaria y egocéntrica…
Hay un día, en medio de sus dolores en que lo llama mucha gente, entre ellos dos niños tocan a la puerta y se anima bastante…
Inventa alguna historia o sueña con ella, despierta con dolores, ahora ardientes.
“Cuando despierto con necesidad de consuelo, pienso en la región en la que viví los veranos de mi niñez” dice y cuenta episodios como el de una barca tomada prestada por su padre en la  haciendo estraperlo estuvieron a a punto de morir, historias más universales de lo que parece, un tío que truca un depósito de gasolina, un viaje con unas personalidades en que puede haber peligro, esconderse para poder conseguir comer, tener viandas, las guerras, los racionamientos…

LAS CLASES SOCIALES
Las clases sociales incluso en los sitios más apartados, el lenguaje como indicador de una clase social, un subconsciente colectivo social que permite experimentos con animales, entre otras cosas…
Escribe cuentos para los niños que lo visitan, luego les lee su cuento de terror, pero ellos opinan que le falta acción. Un poco como a su vida.
Cuenta  los periodos en que no tiene dolor y los anota: 4 días sin dolor, 12 días sin dolor. …..
En medio de su enfermedad, cuando el proceso avanza , él reflexiona sobre no haber aprovechado el tiempo,  la melancolía curiosa de la infancia, clasifica las artes por su dificultad la primera el amor, hay una que no se puede clasificar, la resistencia al dolor ya que el grado de dificultad es demasiado alto.
Se reconoce un ser asocial y confiesa que eso le da cierta protección. No quiere dar a nadie control sobre él.
Cuenta los días sin dolor, le da miedo mirar el buzón .
Cuando la familia va a verlo, sin sospechar lo malo que está, el disimula y no quiere que se enteren. Se alegra de que no se den cuenta.
Un día sueña que las abejas son seres extraterrestres muy inteligentes.

Las dos últimas partes:
  1. Dios después de un millón de años dormido, despierta y hace caso a la gente que le pide algo, los misiles se convierten en oro liquido, las armas de destruyen solas……
  2. El protagonista, va en ambulancia al hospital donde muere entre sueños y dolores, con medicación paliativa.


Gracias a las personas que asistieron y enriquecieron la sesión con sus inteligentes aportaciones.

viernes, 1 de diciembre de 2023

Personas decentes

 

Personas decentes (Leonardo Padura) 


Comentario complemento de la sesión del Club de lectura del24 de noviembre de 2023.


Por Carmen Guillén



Justificación de la propuesta: es un autor al que conozco desde hace años, del que he leído muchas
de sus obras y por el que tengo -confieso- admiración y simpatía, tanto como escritor como por su
actitud de “persona decente” que desprende en todas sus manifestaciones.
Ya tuve la oportunidad, hace justamente 5 años, en octubre de 2018, de presentar aquí en esta misma
tertulia la que considero su mejor obra hasta la fecha, “El hombre que amaba a los perros”, novela
histórica monumental sobre la historia de L.Trotsky, y que recomiendo fervientemente a quien no la
haya leído todavía.
Hace unos meses, en febrero del 23, pudimos ver a Leonardo Padura en Málaga con motivo del II
Festival de Escribidores, en un coloquio con Álvaro Vargas Llosa.

Leonardo Padura Fuentes (La Habana 1955). Siempre ha vivido en Cuba, y un elemento clave para
entenderlo es el de pertenencia al Barrio de Mantilla, en La Habana, donde vivieron sus padres y sus
abuelos. Toda la vida en La Habana, en el mismo barrio y en la misma casa. “Cuando camino por
Mantilla y alguien me pregunta si yo soy el hijo de Nardo y Alicia, pues siento una enorme gratitud,
porque esa persona me está diciendo exactamente lo que yo siempre fui, soy, y quiero seguir siendo:
el hijo de Nardo y Alicia, Nardito, el de Mantilla. (2018)” Casado con la guionista y editora Lucía
López Coll.

Estudió Literatura Latinoamericana en la Universidad de La Habana y ha trabajado como periodista
en revistas como “El caimán barbudo”, y en el periódico La Gaceta de Cuba. Es conocido como
novelista, sobre todo de novela negra, pero ha escrito también cuentos, ensayos y guiones de cine,
además de sus artículos periodísticos.

Ha recibido numerosos premios: el Café Gijón (1995) -hay un antes y un después de este premio, le
cambió la vida, como dice él- el Hammett (1998 y 2006), el Raymond Chandler (2009), el Premio
Nacional de Literatura de Cuba en 2012, aunque los medios oficiales no le dan mucha visibilidad,
además de la Orden de las Artes y las Letras en 2013 en Francia, y el Premio Princesa de Asturias de
las Letras en 2015, Premio Pepe Carvahlo de la BCNegra 2023.

Para mí escribir es tratar de mirar al mundo desde mi casa de Mantilla. De entender, desde una
silla y detrás de un buró, la sociedad que me rodea en Cuba, pero a la vez establecer puentes con
una serie de constantes de la condición humana.
(Leonardo Padura)


Obras:

Novelas

1. “Fiebre de caballos” 1988
2. “Pasado Perfecto” 1991 (MC 1)
3. “Vientos de Cuaresma” 1994 (MC 2)
4. “Máscaras” 1997 (MC 3)
5. “Paisaje de otoño” 1998 (MC 4)
6. “Adiós Hemingway” 2001 (MC 5)
7. “La novela de mi vida” 2002 Incluye una autobiografía de José Mª de Heredia, poeta nacional
cubano.
8. “La neblina del ayer” 2005 (MC 6)
9. “El hombre que amaba a los perros” 2009
10. “La cola de la serpiente” 1998-2011 vers.corregida (MC 7)
11. “Herejes” 2013 (MC 8)
12. “La transparencia del tiempo” 2018 (MC 9)
13. “Como polvo en el viento” 2020
14. “Personas decentes” 2022 (MC 10)

De las 14 novelas escritas, 10 responden al género de “novela negra” y tienen como protagonista a
Mario Conde, un policía heterodoxo con aspiración de escritor de La Habana en las cuatro primeras,
detective en otras, ahora dedicado a la compra y venta de libros, y a la seguridad, y siempre con una
mirada crítica y ya desencantada. No es un alter ego del escritor pero sí está cerca en cuanto a
orígenes, gustos literarios y experiencias generacionales. “Si tengo que ir a un juicio diría que Mario
Conde tal vez no es dueño de la verdad, pero de lo que estoy seguro es de que no ha mentido”. Son
las más conocidas internacionalmente y a través de la trama policíaca que tiene como escenario la
vida cotidiana de La Habana, Padura hace un análisis crítico de la sociedad cubana y del tiempo que
le ha tocado vivir. Ha intentado hacer una crónica de La Habana.


Ensayos y reportajes: (entre otros)

- “Un camino de medio siglo: Alejo Carpentier y la narrativa de lo real maravilloso” 1994
- “Los rostros de la salsa” (entrevistas) 1997 / 2019, edición aumentada.
- “Modernidad, Posmodernidad y novela policial” 2000
- “José Mª Heredia:la patria y la vida” 2003
- “Yo quisiera ser Paul Auster” 2015
- “Agua por todas partes” 2019

Padura publica en Tusquets primero en España, y después en Cuba en otras editoriales con
tiradas de 3.000 o 4.000 ejemplares por razones económicas, cuenta. Se le nubla la vista cuando
recuerda los problemas económicos en Cuba para publicar o comprar un libro, pero se emociona al
recordar presentaciones con cientos de personas que le han arropado.


Guiones :

- “Yo soy, del son a la salsa” 1996, documental de Rigoberto López coprod. ICAIC
- “7 días en La Habana” 2012, de 7 directores: Kusturica, Cantet, Medem, Elia Suleiman...
- “Regreso a Ítaca” 2014, de Laurent Cantet, prod. Francesa
- “Vientos de La Habana” 2016, de Félix Viscarret, prod. Española
- “Cuatro estaciones en La Habana” 2017, Miniserie de 8 episodios. Félix Viscarret


Influencias, maestros:

Padura reconoce la importancia de 3 sistemas literarios de los que se ha nutrido su obra:
  • escritores norteamericanos como Faulkner, Carson McCullers, Hemigway, Dos Passos...
  • autores de novela negra como Chandler, Hammett..., el siciliano Sciascia o Vázque Montalbán.
  • escritores latinoamericanos como Alejo Carpentier, García Márquez, Vargas Llosa, Cortázar, Fernando del Paso ... además de sus contemporáneos.

Claves para entender a Leonardo Padura: (3 amores)

A. Amor por La Habana, “la ciudad de las columnas” (Alejo Carpentier) y por su barrio de
Mantilla, en el que siempre ha vivido. “Yo estoy muy de acuerdo con Vázquez Montalbán, él dijo que
los poetas pertenecen a un país, pero los novelistas pertenecemos a una ciudad. Yo me he robado esa
frase porque creo que más que un escritor cubano soy un escritor de La Habana”.
En una conferencia en México, donde fue investido doctor honoris causa por la UNAM, Padura
destacó las novelas clave sobre La Habana, tres clásicos de los 60: El siglo de las luces, de Alejo
Carpentier, “que con su narrativa contribuyó a construir el imaginario moderno de la ciudad y de todo
el país”. Paradiso, de Lezama Lima, “que añadió una visión culterana a esa imagen”. Y Tres tristes
tigres, de Guillermo Cabrera Infante, “porque creó el lenguaje habanero”.
“De ellos hemos ido aprendiendo el resto, la generación que empezó a escribir en los 70 y los 80, los
que hemos seguido construyendo y a veces deconstruyendo esa imagen nacional”.

B. Amor por el género negro: novela negra norteamericana: Chandler, Hammett... además de L.
Sciascia, Vázquez Montalbán... Renovador del género negro en Cuba, con su personaje de Mario
Conde.

C. Amor por la música y el cine. (el son cubano, Beatles, Credence...) Guionista de varias
películas. Su lenguaje narrativo está muy influido por el lenguaje cinematográfico. ICAIC (1959)

PERSONAS DECENTES (2022)

Publicada en septiembre de 2022 por la editorial Tusquets (Barcelona). Novela histórica,
policial...quizás la más policial que yo he escrito” dice Padura. Vuelve al personaje de Mario Conde,
el detective escéptico, ya con más de 60 años, que trabajó años atrás en la policía de La Habana, y
que actualmente se dedica a la compra-venta de libros y a labores de vigilancia en el local de su
amigo Yoyi, y sigue enamorado de Tamara, con la que mantiene una relación y está a punto de irse a
Italia a ver a su familia.


RESUMEN

La historia se sitúa en La Habana, en marzo de 2016, con la llegada inminente de Barack Obama y el
concierto de los Rolling Stones, además de un desfile anunciado de la marca Chanel.
Es en esas fechas cuando ocurren dos asesinatos, espaciados unos días, uno el de Reynaldo Quevedo,
exdirigente comunista de los 70, represor y corrupto, que aparece muerto en su casa, con un golpe en
la cabeza, y el pene y 3 dedos mutilados, y el otro es el de su yerno Marcel Robaina (impostor agente
Néstor), dedicado a vender obras de arte, y que había vuelto a Cuba por la muerte de su madre, Su
cuerpo también aparece mutilado.

Conde es requerido por sus amigos policías para que ayude en este caso, que querían resolver
rápidamente. Ayudado por el teniente Duque, Conde investiga a la familia y también a las antiguas
víctimas del represor, entre ellas la poeta Natalia Poblet, cuyo novio por entonces, José José (JJ)
Pérez Pérez, terminó confesando los crímenes como venganza por el sufrimiento ocasionado a su
novia, que terminó suicidándose. La clave para resolver los crímenes estuvo en un sello de Napoleón,
de mucho valor, que era de Natalia, pero que tenía Quevedo, finalmente robado a su vez por el nieto
de Aurora, la asistenta, Victorino Almeida, chapero, que había tenido encuentro sexuales con
Quevedo, y que huyó a E.Unidos.

Paralelamente se desarrolla otra historia, sucedida en 1910, sobre la que Mario Conde estaba
escribiendo, y que tiene como protagonistas a Alberto Yarini (personaje histórico, de familia bien,
proxeneta, aspirante a político...), embaucador y manipulador, convertido en mito a su muerte, y del
policía Arturo Saborit, en principio una “persona decente”, que estaba investigando los crímenes de
dos prostitutas cuyos cuerpos aparecieron mutilados, con una diferencia de días, dentro del ambiente
de burdeles en San Isidro (el “clan de los franceses”), en lo que ya se empezaba a llamar la Niza del
Caribe (La Habana), pero que cae en las manipulaciones de Yarini, se enamora de una prostituta que
este le había ofrecido, y que confiesa en un escrito al final de su vida que cuando mataron a Yarini en
San Isidro, él mató al proxeneta francés Lotot y a su amante.
Saborit logró resolver los asesinatos: el primero cometido por el médico Anastasio Bencomo, de la
Clínica de Higiene, y el de Finita cometido por el policía capitán Fonseca...


Título:

Padura cuenta cómo antes de publicar la novela se barajaron varios títulos como “Delirio
cubano”, “Epifanía habanera”...pero luego se decidieron por “Personas decentes”. La referencia a la
decencia aparece varias veces en la novela, en relación a Mario Conde, también Arturo Saborit que en
1º persona aspiraba a ser decente, aunque se vio enredado por Yarini.
También se podría interpretar en sentido irónico con referencia a otros personajes que aparentaban ser
decentes.


Género:

Novela policial + novela histórica. En realidad, crónica social de una ciudad, La Habana, y
de un país, Cuba.
Padura se considera heterodoxo en cuanto a los géneros en la novela: histórica, policíaca,
filosofica...Lo que le interesaba era hablar de la ciudad y de sus gentes. Aunque esta es “la más
policial y la más habanera que he escrito”.


Tema/s:
  • Crítica del régimen castrista. Partido único, represión, corrupción, falta de libertades y de expectativas
  • La corrupción en la Cuba de 1910. Prostitución y política.
  • Crónica de la sociedad y de la realidad cubana en dos tiempos.
  • La decencia como respuesta ética.
  • La represión del régimen comunista en los años 70.
  • Persecución de la creación artística: URSS (Anna Ajmátova) --- Cuba (Natalia Poblet)
  • Falta de expectativas en Cuba. Ilusión por el cambio en 2016: sueños, espejismos.
  • La venganza contra los represores.
  • La prostitución como forma de vida.
  • La amistad y el amor como soportes vitales.

Contexto:

La Habana en dos épocas:
  •  s.XX 1910, presidente José Miguel Gómez (1909-1913), Partido Liberal. Se temía la llegadadel cometa Halley...(República en 1902, 1º presidente, Tomás Estrada,1906-09 intervención estadounidense).
  • s.XXI 2016, presidencia de Raúl Castro (2008-2018). Visita de Obama y concierto de los Rolling Stones en marzo de 2016. Desfile de Chanel. (En noviembre de este año moriría Fidel Castro)

Narradores:
  • Narrador en 1ª persona, Arturo Saborit, policía, en 1910
  • Narrador omnisciente en 3ª persona, historia de 2016

Estructura.

Consta de 19 capítulos en 2 historias paralelas que se van alternando:
1. 10 capítulos numerados, Mario Conde, 2016.
2. 9 capítulos titulados (La Niza de América, El valor de las palabras, El Carnicero de San
Isidro, Epifanía habanera, Huracanes tropicales...)
El punto de unión entre ambas es el personaje de Mario Conde, que protagoniza la parte actual y
escribe la parte histórica.

Personajes:
  • Mario Conde, expolicía, 62 años, dedicado actualmente a comprar y vender libros, y a laseguridad, escéptico, pesimista (realista), con buenas intuiciones en sus investigaciones,políticamente incorrecto, leal a sus afectos (amigos y Tamara), amante de la música (Beatles,Credence, música cubana...), pero que no asiste al concierto de los Rolling Stones.¿alter ego de Padura? No exactamente, aunque coinciden en sus gustos literarios, musicales, en suforma de ver el mundo.
  • La Habana: la ciudad es en realidad la gran protagonista. La gente normal (pág.21), loslugares: El Vedado, el Malecón, San Isidro, Paseo del Prado, Parque Central, Museo Napoleónico, Acera del Louvre, El Cosmopolita...
  • Personajes históricos: Alberto Yarini, el gallo de San Isidro, rey de la prostitución, de familiabien, embaucador, con presencia y labia, con aspiraciones políticas. Asesinado a los 28 años, ymitificado por la gente. Juan Bautista Leclerc...
  • Amigos de Conde: Carlos el Flaco, Yoyi el Palomo, Miki Cara de Jeva, Dulcita, Tamara, su amor...
  • Policías amigos: Manuel Palacios, Rangel, su maestro. Otros: Duque. Corrupto y asesino: Fonseca.
  • Arturo Saborit, policía que aspiraba a ser decente pero que se ve atrapado por Yarini,enamorado de Esmeralda la Zurda, y acaba matando a un proxeneta francés y su protegida. Esel relator de una de las historias, y toda su vida se sintió culpable.
  • Víctimas de la represión: Natalia Poblet, Sandalio Capote, JJ (convertido también envengador). Históricos: Virgilio Piñera, Lezama Lima...
  • Represores, corruptos: Reynaldo Quevedo, Mauricio Robayna (agente Néstor)
  • Otros: Aurora, Víctor, Osmar (sirvienta, puto, hijo, respectivamente de Quevedo.

Estilo, lenguaje
  • El tono que predomina en la obra es de escepticismo, y de un cierto pesimismo existencial, yeso lo vemos reflejado sobre todo en el personaje de Mario Conde, y también en menormedida en el de Arturo Saborit, que son capaces de reflexionar ante lo que está ocurriendo,con una cierta distancia de los hechos, pero con la diferencia de la superioridad moral deMario Conde.
  • Hay también un uso de la ironía, sobre todo cuando Conde hace una crítica del régimen: “elinsigne año de la Economía, de la Agricultura...”, “el partido”...
  • Humor en ocasiones: el personaje de Gerundio. Tener FE. Final: Y al carajo mandando todo.
  • Enumeración de gentes de La Habana, sin ahorrar en detalles poco favorecedores yautocríticos. Crónica social de hechos colectivos, como el concierto de los Rolling Stones.
  • En cuanto al lenguaje: estilo coloquial + reflexiones filosóficas. Presencia de lo políticament incorrecto,
  • Localismos: yumas (yanquis), jineteras, pingueros, jevas, fiana, gozar la papeleta....
  • Coloquialismos: comemierdas, joder, hijo de puta, el muy cabrón
  • Anglicismos: men, laptop
  • Referencias a artistas perseguidos por el régimen: Virgilio Piñera, Lezama Lima, AlbertoMarqués, Anna Ajmátova (URSS).
  • Presencia de la música: cita inicial de Jorgito Kamankola (¡Ay, amor, la vida es un delirio!),Beatles (A Hard Day´s Night, Strawberry fields), Rolling Stones, Credence C.Revival... el compositor del s. XIX Ignacio Cervantes...

Conclusión

Estupenda novela de Leonardo Padura que una vez más nos hace una inmersión en la historia de La
Habana, y de Cuba, y que va más allá del género policial, para hablarnos de las “quimeras, ansias y
esperanzas” de muchas generaciones de cubanos a los que se les fue “jodiendo” la vida.
Mario Conde no asiste al concierto de los Rolling (A estas alturas ya no me importa... Me jodieron
esos sueños, y otros más. Flaco lo siento por ti que estás embullado, pero yo no voy a ir a verlos. “I
can´t get no...” (pág.19).
“Y viendo a tanta gente cantar y divertirse...Mario Conde tuvo una sólida certeza, más que una
premonición, de que aquella fiesta pronto sería cancelada. No sabía cómo, solo que ocurriría. Era
una cuestión justamente teleológica, un destino manifiesto e inapelable: como toda epifanía, aquella
tendría vida limitada... ¿Fatalismo, pesimismo, desconfianza? Solo un poco de cada ingrediente y
mucho de mala experiencia...histórica”.
Gerundio... Favor haciendo. Poniendo mucho, mucho ron en este vaso. Lo estoy necesitando. Y al
carajo mandando todo. Todo.” (pág.439, final del libro)


sábado, 4 de noviembre de 2023

El ruido y la furia

 

El ruido y la furia (William Faulkner) 


Comentario complemento de la sesión del Club de lectura del
27 de octubre de 2023.


Por Manolo Mellado



La elección de este libro está motivada por las referencias de todos los escritores que han analizado los escritos de Faulkner, que coinciden en que es uno de los autores que más ha desarrollado los monólogos interiores y técnicas de salto atrás en el tiempo y el espacio. En especial los autores hispanoamericanos García Márquez, Onetti, Juan Rulfo, Vargas Llosa… fueron influenciados por Faulkner. También hay ecos de temas existenciales en la novela, como sostiene Sartre en su ensayo sobre Faulkner. Incluso Borges analizó su obra y elogió su estilo. Pienso que merecía la pena leer algo de él y cuál novela mejor que ésta que parece que influyó de forma importante en la concesión del premio Nobel.


Comentarios sobre William Faulkner

Nació en New Albany, Misisipi, 25 de septiembre de 1897, aunque se crio en las cercanías de Oxford, lugar al que se trasladó la familia en 1902. Era el mayor de cuatro hermanos de una familia tradicional sureña formada por Murry Cuthbert Falkner (1870-1932) y Maud Butler (1871-1960). Tuvo tres hermanos menores: Murry Charles "Jack" Falkner, el escritor John Falkner y Dean Swift Falkner.
Premios
• Premio Nobel de Literatura 1949.
• National Book Award 1951 por Cuentos reunidos.
• Premio Pulitzer 1955 por Una fábula.
• Nacional Book Award 1955 por Una fábula.
• Premio Pulitzer 1963 por Los rateros.
Novelas
• La paga de los soldados (Soldiers' Pay, 1926)
• Mosquitos (Mosquitoes, 1927)
• Sartoris (1929). Primera versión cortada de Banderas sobre el Polvo
• Banderas sobre el polvo. Versión original sin cortes publicada en 1973.
• El ruido y la furia (The Sound and the Fury, 1929)
• Mientras agonizo (As I Lay Dying, 1930)
• Santuario (Sanctuary, 1931)
• Luz de agosto (Light in August, 1932)
• Pilón (Pylon, 1935)
• ¡Absalón, Absalón! (Absalom, Absalom!, 1936)
• Los invictos (The Unvanquished, 1938)
• Las palmeras salvajes (The wild palms - If I Forget Thee Jerusalem, 1939)
• El villorrio (The Hamlet, 1940) [Trilogía de los Snopes I]
• Desciende, Moisés (Go Down, Moses, 1942)
• Intruso en el polvo (Intruder in the Dust, 1948)
• Réquiem para una mujer (Requiem for a Nun, 1951).
• Una fábula (A Fable, 1954)
• La ciudad (The Town, 1957) [Trilogía de los Snopes II]
• La mansión (The Mansion, 1959) [Trilogía de los Snopes III]
• La escapada o Los rateros (The Reivers, 1962)



Comentarios sobre la novela

Título inicial en inglés: El Sonido y la Furia, alude a un soliloquio del acto 5, escena 5 del Macbeth de Shakespeare. El verso que inspiró al escritor describe la vida como una historia contada por un discapacitado mental, lo cual es una síntesis de esta novela.
Novela influida por Ulises de James Joyce, narra la decadencia y destrucción final de un viejo linaje del tradicionalista sur de Estados Unidos, desde el punto de vista de los últimos sobrevivientes de una familia ya decadente. Los Compson, protagonistas de la decadencia familiar, son presentados en las voces de tres de sus miembros y de Dilsey, la sirvienta negra, considerada como de la familia por la cantidad de años que lleva al lado de ellos. De este modo, cada una de las secciones del libro son algo así como el testimonio de uno de los Compson.
Existe consenso entre la crítica literaria en lo relativo a considerarla entre una de las grandes novelas norteamericanas, frecuentemente considerada entre los cien mejores libros de todos los tiempos. Recientemente fue seleccionada por la Modern Library como la sexta novela más importante en lengua inglesa del siglo XX.
El tratamiento y representación que Faulkner dio al tiempo en esta novela fue saludado, en su tiempo, como revolucionario. Faulkner sugiere que el tiempo no es una constante u objetivamente una entidad, y que los humanos pueden interactuar con él en una gran variedad de formas. Benjy, el hijo menor, no tiene conciencia del tiempo y no puede distinguir entre pasado y presente. Su discapacidad le permite encontrar conexiones entre el presente y el pasado que los otros no pueden ver. Quentin, el mayor de los hermanos, en contraste, está atrapado en el tiempo, incapaz de moverse más allá de las evocaciones de ese pasado.  Quentin sacrifica su vida entera para probar que su padre está equivocado. Después de fracasar en ello, se siente desengañado, y esto combinado con su obsesión por el tiempo, lo lleva finalmente al suicidio. Al contrario que su hermano Quentin, Jason no se preocupa por el pasado. Él está obsesionado por el presente y por el futuro inmediato. Para Jason, el tiempo solo sirve para usarlo en su provecho personal y no puede ser desperdiciado. Dilsey es quizás el único personaje que está en paz con el tiempo. Comprende que su vida es sólo una partícula en el implacable transcurso de la historia.
Como lugar de desarrollo de la novela, Faulkner eligió Jefferson el condado de Yoknapatawpha, trasunto de su Mississippi natal; territorio ficticio creado por Faulkner para marco espacial de su novela Banderas en el Polvo y reutilizado después en varias de sus obras.

Al principio, la lectura del libro se hace casi imposible, sobre todo las dos primeras partes. A partir de una primera lectura, es interesante acudir a fuentes externas que ayuden a su comprensión. En mi caso, acudí a Wikipedia donde explica las dos claves más importantes: escritura redondilla para los cambios del tiempo de la narración y la definición de los personajes (agravado el problema por la duplicación de nombres en un contexto de tres generaciones de dos familias, la protagonista y sus sirvientes). Aún con esta ayuda, resulta complicado.

Me he entretenido en analizar principalmente, de forma somera, la primera y segunda parte. Es imposible analizar todo el libro porque cada frase merece la pena estudiarla y esa tarea estaría fuera del objeto de este comentario. No hago un comentario completo, sino sólo aquello que pueda ayudar a la lectura.


La primera parte contiene los pensamientos del hijo menor de los Compson (deficiente mental), que comienza el 7 de Abril de 1928. La ayuda de las claves de Wikipedia, es suficiente para leer las frases de Benjy que son muy sencillas, retazos que forman su sencillo universo. Mezcla la primavera en que hay gente jugando al tenis en el campo de golf con la navidad en que hacía frío en la época en que ya estaba su hermano Jason trabajando en la ferretería del pueblo. Cuando aparece Caddy, la única hermana, que tiene edad escolar, todavía vive el padre. Si se hace abstracción de esas idas y venidas la mezcla resulta agradable, interesante. Como los recuerdos de Benjy van y vienen y hay varias personas que comparten nombres, el autor pone datos adicionales para entenderlo, aparte de los recuerdos en cursiva, pero no es suficiente para el entendimiento total.

Benjy cuenta de cuando Caddy tiene 7 años y están en el arroyo y quien cuida a Benjy es Versh, hijo de Dilsey. Juegan todos con el agua, menos Jason que está en el arroyo más abajo y ya aparece separado del resto, como en toda la novela. Posteriormente se ve que Jason había sido mimado por la abuela y rompía las muñecas de Benjy, o sea, que ya se le veía venir. Toda esa parte es una descripción de los caracteres de los protagonistas y de la casa donde viven. Muchas cosas de las que dice Benjy no se entienden y se van aclarando a medida que se sigue leyendo la novela. Cuando se lee por segunda vez, se comprende que el autor parece establecer una hipótesis sencilla de cómo deben de ser las mentes de los niños y se vislumbra, de alguna forma, lo que pasará después.

Como detalle, la escena de la pelea de Quentin y T.P., en la noche que murió la abuela, Benjy cayéndose de la artesa y las vacas subiendo y bajando por la colina, parecen los efectos de la zarzaparrilla que emborrachó a Benjy. Las frases deslavazadas de Benjy para contarlo producen un efecto maravilloso. De todas formas, no he encontrado nada posterior que lo aclare.

Sus pensamientos son muy simples: Cuando habla del fuego en el espejo o Caddy y Jason peleandose en el espejo, oler la enfermedad y oir el tejado puede que sólo pretenda decir cómo él sentía esas visiones y no era capaz de discernir lo que era un espejo y lo que era la lluvia en el tejado. Quizás el olor de la enfermedad era el olor de las medicinas y el almohadón. El padre olía como la lluvia. Versh huele como los perros (quizá porque le dijo que se iba a llamar Benjamín porque iba a ser un hechicero y que se lo podían comer los niños hechizados como al negro que se hizo predicador). De noche, Benjy veía la zapatilla con las manos. Huele la oscuridad y se mueve con formas suaves, como el fuego, incluso cuando Caddy dice que ha estado durmiendo (da la impresión de que los sueños eran placenteros). Imagino que oler como la lluvia era un olor agradable o le daba tranquilidad la cadencia de la caída de las gotas, quizás oler como los árboles puede dar sensación de fuerza, porque Caddy y el padre huelen así. Realmente una obra de arte.

Los recuerdos y referencias acerca de Roskus, no parecen aportar gran cosa, salvo para dar sensación de la gran fuerza de Delsy, su mujer. ¿Pretende mostrar el relativo matriarcado en la sociedad de esclavos?


La segunda parte, 2 de Junio de 1910, muestra el monólogo de los recuerdos recientes de Quentin, el mayor de los hermanos Compson, de su paso por la universidad de Harvard mientras deambula por Cambridge (Massachusets).

La primera lectura, al igual que en el capítulo 1, no entendí gran cosa. Al contrario de la primera parte, en que las frases son relativamente sencillas porque se corresponden con los sentimientos de Benjy, en esta parte las frases son de alguien que está al borde del suicidio y que, evidentemente,  no razona ni se comporta racionalmente, por lo que se muestra un monólogo lleno de frases gramaticalmente incorrectas. La segunda vez lo leí después de leer los comentarios de Wikipedia y, con los datos que proporcionaba la lectura de la primera parte por segunda vez, comencé a ver la luz, pero persistían muchas dudas, por lo que me resultó de mucha utilidad hacer una lectura aislada de los párrafos en redondilla, como ya había experimentado leyendo “Si una noche de invierno un viajero” de Ítalo Calvino. A partir de ahí la lectura se hizo mucho más fluida, sin las interrupciones de la redondilla y se entiende mejor el flujo de los pensamientos y recuerdos.

Quentin está obsesionado por cómo el tiempo pasado afecta al presente y pretende cambiar las cosas para cambiarlo. Su padre, Jason Compson, sin embargo, que llama mausoleo de la esperanza al reloj, el cuál no sirve para recordar el tiempo, sino para olvidarlo de vez en cuando, pretende no agotar las fuerzas intentando someterlo. Quentin está enganchado a él, puesto que muestra la decadencia de la familia, en parte debido al nihilismo del padre, que no cree en los valores de la virginidad (inventada por los hombres, no por las mujeres), tiempo, eternidad… y está obsesionado por el amor (filial, platónico...) a su hermana Candence (nombre real de Caddy). Por eso rompe el reloj intentando bloquear el paso del tiempo, pero no tiene éxito (nada sirve de ayuda: religión, orgullo... nada).

El monólogo está salpicado de multitud de textos en redondilla que explican de alguna forma todo lo que le pasa: desde el problema con la niña aparentemente perdida, la pelea con sus conocidos y su decisión de suicidarse. Parece que cuando está con la niña (justo cuando llega Julio, quizás el padre) él estaba pensando cómo habían poseído a Caddy, que fue culpable como la niña. Y eso le llevaba a pegarse, o pretenderlo, con todos los que tenían algo que ver con Caddy, sobre todo cuando decían que todas las mujeres son unas putas (Herbert, Dalton Ames, Shevre, Spoade, Gerald), preguntando: ¿tú tienes hermanas?


La tercera parte, 6 de Abril de 1928, se lee casi de una sentada y muestra partes del final de la historia aclarando algunos puntos no descritos y acabados en las partes 1 y 2. Aunque hay algunos cambios en el tiempo, no impiden la comprensión porque ya se tiene un conocimiento casi completo de la historia.

El capítulo no es un monólogo, sino un soliloquio de alguien obsesionado con el futuro, el “buen nombre” de una familia ya inexistente, además de racista, misógino… y por alguien, como él, con una gran valía personal, aunque, según él,  no le hayan dado ninguna oportunidad para su formación. Earl el dueño de la ferretería, tiene la misma opinión cuando le dice a Jason que puede ser un buen empresario y al final Jason triunfa, de alguna forma, con el almacén de algodón, después de haber fracasado con la inversión de sus finanzas. Parece una definición del sueño americano, a pesar de que se había quedado sin dinero con el robo por parte de la señorita Quentin.
Es curioso cómo los tres (Jason, Caroline, la madre, y Dilsey) dicen que la señorita Quentin, no hace lo que debe porque los demás no les dejan libres a cada uno de controlarla. También dicen que el padre tenía la culpa y hasta la madre habla de una maldición.


La cuarta parte, 8 de Abril de 1928, también se lee de una sentada y muestran el final de la historia aclarando algunos puntos no acabados en las partes anteriores. Me gusta el inicio con las descripciones de las dos primeras páginas y la descripción de cómo se desarrolla la vida en la casa un domingo por la mañana. Todo este capítulo está narrado de forma rápida, trepidante, como un tropel, con trozos a base de metáforas que confieren una apariencia poética.

En el epílogo, Faulkner aclara algunas cosas como el hecho de que no hubo incesto entre los dos hermanos, pero deja muchos puntos sin resolver. En general, algunos autores no aclaran los finales, pero durante el desarrollo de los escritos muestran suficientes claves para que el lector pueda descubrir el final por sí solo. Por el contrario, Faulkner deja el final abierto sin posibilidad de descubrirlo.

viernes, 6 de octubre de 2023

El aliento del cielo

El aliento del cielo (Carson McCullers) 


Comentario complemento de la sesión del Club de lectura del
6 de octubre de 2023.


Por Andrés Hueso Iranzo

«Yo tengo más que decir que Hemingway,
y Dios sabe que lo he dicho mejor que Faulkner.»

Carson McCullers


Esta autora —nacida Lula Carson Smith en Columbus, Georgia, 1917 y muerta en Nyack, Nueva York, 1967— iba para niña prodigio del piano, pues componía desde los cinco años. Así que en 1934, cuando tenía 17 años, viajó desde Columbus a Nueva York para estudiar en la prestigiosa escuela de música Juilliard. Su padre había vendido el anillo de la abuela, última herencia familiar, para que su primogénita cumpliera el sueño de convertirse en pianista. Pero el azar quiso que Carson perdiera el dinero en el metro y el proyecto musical se truncó. Decidió quedarse en Nueva York, ganarse la vida con pequeños trabajos e intentar entonces cumplir otro sueño, convertirse en escritora y, efectivamente, resultó ser un temprano prodigio literario.

La propuesta de lectura para esta sesión es una antología de la obra de Carson McCullers que contiene la totalidad de sus cuentos y las tres novelas cortas: “Reflejos en un ojo dorado”, “La balada del café triste” y “Frankie y la boda”, en una edición que incluye un brillante preámbulo y comentarios introductorios a cada uno de los títulos a cargo de Rodrigo Fresán; además de una extensa reseña biográfica de la autora, que hace innecesario reseñar aquí detalle alguno de su vida. Solo quedan fuera de su producción literaria su primera novela, “El corazón es un cazador solitario” —1940— y la última, “Reloj sin manecillas” —1961—.

El título adoptado es el del cuarto relato, con ello el editor ha seguido el mismo método que en otras antologías, donde el título de uno de los cuentos se asigna al volumen; así fue en “¿Quién ha visto el viento? - Cuentos” o en “La balada del café triste y otros cuentos”.

En 2017 con motivo de un doble aniversario —cien años de su nacimiento y cincuenta de su muerte— se publicó por Seix Barral la traducción al español de su obra completa, que incluía la de un epílogo inédito de Tenesse Williams.


Acerca del ‘gótico sureño’

Sin haberlo pretendido, este mes habremos leído a dos autores emblemáticos del “gótico sureño", el cual está considerado como un subgénero literario originario de EEUU. En él aparecen elementos sobrenaturales o extraños para configurar el argumento. A diferencia de la novela gótica tradicional, en este no se usan dichos elementos para crear tensión, sino para exponer cuestiones sociales y explorar y exponer la cultura del Sur de Estados Unidos, generalmente en los estados de Virginia, las dos Carolinas, Georgia, Tennessee, Mississippi y Alabama. Esta subcultura literaria surgió en el siglo XIX y sigue vigente.

El realismo mágico, el color local y el comentario social aunque no precisamente crítico, son elementos básicos de la literatura gótica sureña. Suelen aparecer personajes excéntricos o portadores de defectos, sucesos siniestros, sobrenaturales o fantásticos y fenómenos inexplicables. También asuntos relacionados con la raza, la clase, la decadencia tanto física como moral, la violencia, el racismo, la superstición, la familia disfuncional, los secretos oscuros y el aislamiento; personajes o situaciones “freak”, según la calificación de Domingo Fresán. 

El estilo literario es elaborado, con lenguaje poético y descripciones detalladas que desarrollan escenarios como plantaciones, a veces abandonadas o decadentes, mansiones antiguas, pantanos, pueblos rurales y casas decrépitas; lugares que se utilizan para crear atmósferas sombrías y opresivas cargadas de misterio o melancolía.


«En el Sur, como en la antigua Rusia [de los zares], se advierte a cada instante el
escaso valor que se le otorga a la vida humana. Los niños nacen y mueren
 y si no mueren luchan por sobrevivir. Los límites de un campo estéril
de apenas unos cuantos acres, una mula, una bala de algodón
pueden suponer toda la existencia y todo el sufrimiento de un ser humano.»

Carson McCullers


Algunos títulos emblemáticos de este subgénero.

“La caída de la casa Usher” – Edgar A. Poe. No era sureño, pero su influencia fue fundamental para el desarrollo de este subgénero. Sus cuentos y poemas macabros y melancólicos inspiraron a muchos escritores sureños.

“El corazón es un cazador solitario” – Carson McCullers. 1917/1967 - 1ª novela con 23 años.

“El ruido y la furia”, “Absalóm, Absalóm”, “Mientras agonizo”,  - W. Faulfner – 1897-1962

“Un tranvía llamado deseo” – T. Williams – 1911-1983

“Otras voces, otros ámbitos” – T. Capote – 1924-1984

“Sangre sabia y otros cuentos” – Flannery O’Connor. – 1925-1964 - Tormentosa rela-ción con Carson. 

“Matar a un ruiseñor” – Harper Lee – 1926-2016

“No es país para viejos”, “Hijo de Dios”, “Meridiano de sangre” – Cormac McCarthy – 1933-2023

“El camino del tabaco” – Erskine Caldwell – 1903-1987

“La conjura de los necios” – John Kennedy Tool – 1937-1969

“Beloved” – Tony Morrison – 1931-2019

“Tierra de caimanes” – Karen Rusell – 1981-


Acerca de la obra de Carson McCullers.

Influencia de su entorno nativo. En los años de su infancia en el Sur se grabaron en ella escenarios, imágenes y figuras que serán de recurrencia obsesiva en su narrativa: los veranos de luz cegadora, los pequeños cafés, los barrios venidos a menos y los extraños personajes embrutecidos por la opresión de la vida provinciana. Y los fenómenos de circo.


Contribución literaria. Su obra literaria supone una significativa contribución a la literatura estadounidense del siglo XX. Su estilo distintivo y su enfoque en temas universales como el amor, la soledad, el aislamiento y la búsqueda de la identidad han dejado una marca perdurable en el panorama literario. A través de una prosa evocadora y una exploración profunda de la psicología humana, McCullers ha logrado capturar la complejidad de las emociones humanas y ha generado un impacto duradero en la crítica literaria y en los lectores.

Destacaría como soportes de este impacto tres características: El enfoque existencial de sus argumentos; un lenguaje creador de atmósferas únicas y la construcción de personajes memorables a quienes no juzga


Enfoque existencial de sus argumentos. Otro aspecto importante es su enfoque en temas existenciales y psicológicos. A través de sus historias, explora la soledad, la identidad, la sexualidad y los anhelos de conexión humana; el amor, en suma. Sus tramas suelen estar impregnadas de un aire de desesperanza y de la búsqueda constante de significado en un mundo fragmentado y alienante. Esta profundidad temática y su representación realista de las experiencias humanas han hecho de sus obras una referencia importante en el estudio de la literatura y la psicología. El aparato gótico de la narrativa del Sur, cargado de ecos faulknerianos, deviene, en la elaboración de McCullers, un penetrante instrumento de indagación existencial.


Lenguaje creador de atmósferas únicas. Como ya se ha indicado en la referencia al "gótico sureño” en Carson Mccullers destaca su lenguaje literario y su estilo lírico y poético con el que crea atmósferas únicas y evocadoras con las que transporta al lector a los escenarios y emociones descritos. Enmarca el relato o las escenas dentro del relato, con una descripción tan detallada como delicada del ambiente natural: el cielo, el viento, el color de los árboles, hojas; las sombras; los cambios de luz en los amanece-res o atardeceres … Todo ello con una sentida profundidad poética. Y la misma precisa, descripción de los ambientes de interior, los salones, cocinas o bares en los que sus personajes se mueven. Este cuidado por el detalle y la riqueza de las descripcio-nes sensoriales contribuyen a la construcción de mundos literarios vívidos y tangibles, aunque con frecuencia se muevan en el filo de lo inverosímil —sin que resulten esperpénticas ni estrafalarias; extrañas pero totalmente creíbles— resultando en una extraordinaria capacidad para transmitir la intensidad emocional de sus personajes y la pulsión de sus historias.


Creación de personajes memorables a quienes no juzga. Detallada descripción física de sus personajes, a los que sin duda ama, dado el cuidado que pone en su construcción, a pesar de los defectos estéticos o de los actos torcidos que les asigna. Y lo consigue con una escogida y breve selección de palabras, con inclusión de alguna metáfora que, aunque a primera vista parezca extraña, resulta en realidad muy reveladora. Otro mérito es la habilidad para crear personajes memorables y psicológicamente complejos, a menudo marginados o alienados de la sociedad, pero que son retratados con empatía y comprensión, esto permite que el lector pueda conectar profundamente con ellos. Captura las luchas internas, los conflictos emocionales y las contradicciones de los personajes de una forma auténtica y conmovedora, lo que les aporta una dimensión humana de validez universal. Consigue desarrollar una profunda introspección en el carácter, sentimientos, pensamiento y vida interior de los personajes, tanto principales como secundarios —en realidad, los secundarios, con frecuencia no parecen serlo porque resultan un afinado contrapunto de los principales—. Todos ellos están o viven en los márgenes de lo convencional, pero son esencialmente humanos. 

Acierta Graham Greene —según la cita recogida en la contraportada del volumen— cuando afirma  «Prefiero Carson McCullers a William Faulkner porque escribe de modo más claro; la prefiero a D. H. Lawrence porque no tiene mensaje.» Y es que la potencia de su relato se apoya en la ausencia de cualquier juicio de valor: se limita a describir, maravillosamente, pero no juzga a sus personajes ni a sus actos. Observa y narra lo que ve.


Su formación musical asoma en muchos de los relatos. Y lo hace de tres formas:

1) Como un elemento de evocación, que provoca emociones profundas en los personajes, como en “Frankie y la boda”, “Sin título”, “El transeúnte”, entre otros. 

2) Mediante la descripción técnica o poética, como en “Wundenkind”, “El transeúnte”, “Poldi”, En el final de “La balada del café triste”, en la coda de la ‘Cuerda de presos’: entre otros.

y 3) Con su acertado recurso al contrapunto en los comentarios de sus personajes secundarios, como los de John Henry en “Frankie y la boda”, los comentarios de Billy, el hijo de Elizabeth, en El transeúnte, los de Tip Mayberry al señor Mahoney en “El arte y el señor Mahoney”, los del Leo en “Un árbol. Una roca. Una nube”.


Los asuntos de la adolescencia. Las complejas ansias e inseguridades adolescentes, están abordadas en los títulos: “Frankie y la boda”, “Sucker”, “Wunderkind”, “Así”, "Sin título”, “Correspondencia” y “Muchacho obsesionado”.


Personajes parentales desdibujados o inexistentes. Finalmente, es una constante la pobre, cuando no inexistente, presencia parental en los cuentos con niños o adolescentes. Solo en “Muchacho obsesionado” hay al final del relato una escueta conversación del padre con Hugh —demasiado escueta seguramente nos parecerá a los lectores— pero que al chico parece servirle. En el resto de relatos, como en “Sin título” o “Frankie y la boda”, la figura del padre es totalmente marginal. Y la de la madre es una figura ausente; se acercan a unas madres putativas los personajes de Berenice en “Frankie y la boda” o Vitalis en “Sin título” —o Portia en “El corazón es un cazador solitario”—. La señora Lane, madre de Constance en “El aliento del cielo”, es una figura difícil de clasificar.


Reutilización de sus propios hallazgos literarios; algunos ejemplos.

«[música] «… como un puñado de canicas derramándose escaleras abajo —en “Poldi”— o [notas]
 «... cayendo unas sobre otras … escaleras abajo.» —en “Wunderkind”—.

«La función ha terminado y el mono ha muerto» —dicho por John Henry en “Frankie y la boda”— y evocado por Marshall en “El instante de la hora siguiente”: «El espectáculo ha terminado y el mono que toca el organillo ha muerto.»

Cuando Berenice le explica a F. Jasmine —en “Frankie y la boda”,— el porqué de sus fracasos matrimoniales tras la muerte de Ludie su amado primer esposo: «Quería a Ludie y él fue el primer hombre de quien me enamoré. Por consiguiente, tuve que seguir y copiarme a mí misma para siempre, desde entonces. Lo que hice fue casarme con pedacitos de Ludie cada vez que daba con ellos. Y fue pura desgracia que todos resultaran pedazos malos.» Este argumento se correlaciona con el del hombre de la cerveza —en “Un árbol. Una roca. Una nube”—: «Ahí estaban esos sentimientos hermosos y esos pequeños placeres sueltos, dentro de mí. Y esta mujer era para mi alma algo así como una cinta de montaje. Hacía pasar por ella esos poquitos de mí mismo y salía completo. ¿Me sigues ahora?»

Reutilización del nombre del personaje Harry Minowitz —en “Sin título”— que había creado en “El corazón es un cazador solitario”, aunque con características muy diferentes.


Tramas incompletas. Cabría señalar algunas debilidades que se han reflejado por la crítica. En ocasiones, sus tramas pueden carecer de un desarrollo estructural sólido. Algunas historias parecen fragmentadas o carentes de una resolución bien acabada —en realidad casi ninguno de los títulos de este volumen llega a alcanzar lo que comúnmente entenderíamos como un final—. Esto puede dejar en el lector una sensación insatisfecha. No obstante, el impacto general de sus textos es muy significativo así como su capacidad para evocar emociones profundas en el lector.


Brevísima reseña de algunos títulos.

En su primera novela, “El corazón es un cazador solitario” (The Heart Is a Lonely Hunter, 1940), el asunto es la incomunicación, mejor dicho, la imposibilidad de comunicación, encuentra aquí la primera expresión de lo que será una de sus constantes argumentales. 

Una homosexualidad reprimida y otras pasiones incontrolables dominan el universo de “Reflejos en un ojo dorado” (Reflections in a Golden Eye, 1941), en la que la atracción entre los polos opuestos de la violencia y de la inocencia provocan la tragedia.

En “Frankie y la boda” (The Member of the Wedding, 1946), el mundo adolescente de Frankie se conmociona por el matrimonio de su hermano. Historia de un deseo y su frustración.

En “La balada del café triste” (The Ballad of the Sad Café, 1951), se enuncian algunas expresiones extrañas del amor. Quizá haya también una aproximación al asunto de lo andrógino. Es un hallazgo literario la forma dada a la voz del narrador.

En su última novela, “Reloj sin manecillas” (Clock Without Hands, 1961), afronta la cuestión de la muerte como espera de lo imposible, en una pequeña ciudad del Sur, desgarrada por el odio racial, donde un juez intenta explicar el suicidio de su hijo, mientras el nieto intenta encontrarse a través de la muerte de su padre; un adolescente negro, Sherman Pepp, ejerce como pegamento del relato.

De forma póstuma apareció “El corazón hipotecado” (The Mortgaged Heart, 1968), recopilación de cuentos juveniles.


Contexto histórico literario en la vida de Carson McCullers: primera mitad del si-glo XX

La Gran Depresión en la década de 1930 fue una crisis económica sin precedentes que afectó a millones de personas en Estados Unidos. Este contexto de pobreza y desesperanza se refleja en las luchas de muchos de los personajes de McCullers, quienes enfrentan dificultades económicas y emocionales.

Estados Unidos se vio involucrado en la Segunda Guerra Mundial en la década de 1940, lo que afectó profundamente a la sociedad y la cultura del país. Los horrores de la guerra y sus secuelas se reflejan en "El corazón es un cazador solitario", "Frankie y la boda" o "Correspondencia".

Movimientos sociales y derechos civiles. McCullers escribió en una época en la que los movimientos por los derechos civiles y la lucha contra la discriminación racial se estaban gestando en Estados Unidos. Sus obras abordan temas de racismo y segregación, mostrando cómo afectaron la vida de las personas en el sur de ese país.


Autores que han influido en su obra 

Fyodor Dostoyevsky (1821-1881): El autor ruso fue una influencia fundamental en la obra de McCullers. Su capacidad para explorar las complejidades del alma humana y los conflictos internos en novelas como "Crimen y castigo" o "Los hermanos Karama-¡zov" resonaron en las temáticas y los personajes atormentados de  McCullers.

William Faulkner (1897-1962): Como uno de los escritores más destacados del sur de Estados Unidos, influyó en McCullers a través de su estilo literario innovador y su retrato de la vida en el sur. Obras como "El ruido y la furia" y "Mientras agonizo" destacan por su exploración de la psicología de los personajes y su enfoque en asuntos regionales.

Emily Dickinson (1830-1886): La poesía introspectiva y lírica de Dickinson pudo haber inspirado el estilo poético y la atención a los detalles emotivos en la prosa de McCullers. Ambas autoras compartían una habilidad para expresar emociones complejas y sutiles en sus escritos. 

Katherine Anne Porter (1890-1980): McCullers admiraba el estilo narrativo y la habilidad de Porter para explorar la psicología de sus personajes en obras como "La nave de los locos". La influencia de Porter en McCullers se refleja en el enfoque de la introspección y los conflictos emocionales en sus propias obras.

Henry James (1843-1916): El estilo literario de James, caracterizado por su detallada psicología de los personajes y su narración compleja, puede haber influido en la obra de McCullers, por ejemplo en la sutileza de las relaciones humanas en obras como "Retrato de una dama".

Allan Poe (1809-1849): En la fascinación de McCullers por lo oscuro y lo macabro, así como su interés en la psicología humana, en obras como “La caída de la Casa Usher”, pueden rastrearse las influencias de Poe, un maestro del cuento y la poesía de lo grotesco y lo misterioso.


Otros autores contemporáneos de Carson McCullers que dejaron huella en la literatura estadounidense.

J.D. Salinger (1919-2010): Famoso por su novela "El guardián entre el centeno" (The Catcher in the Rye), publicada en 1951, que se convirtió en un ícono de la literatura juvenil y capturó el descontento de la juventud de su tiempo.

Flannery O'Connor (1925-1964): Escritora del sur de Estados Unidos, conocida por sus cuentos y novelas que exploran temas religiosos, morales y sociales con un estilo realista y a menudo grotesco. Su obra más famosa es "Cuentos completos" (Complete Stories).

James Baldwin (1924-1987): Autor afroamericano que abordó temas de raza, identidad y sexualidad en sus novelas, ensayos y obras de teatro. Algunas de sus obras destacadas son "El cuarto de Giovanni" (Giovanni's Room) y "El fuego siguiente" (The Fire Next Time).

Sylvia Plath (1932-1963): Poeta y novelista estadounidense conocida por su poesía intensamente emotiva y su novela semi-autobiográfica "La campana de cristal" (The Bell Jar), que trata temas de depresión y alienación.

Kurt Vonnegut (1922-2007): Escritor satírico y visionario que exploró temas de ciencia ficción y sátira social en obras como "Matadero cinco" (Slaughterhouse-Five) y "Cuna de gato" (Cat's Cradle).

Ralf Ellison (1914-1994): Escritor afroamericano cuya novela "El hombre invisible" (Invisible Man) ganó reconocimiento por su poderosa exploración de la identidad y la experiencia afroamericana en EEUU.

Anäis Nin (1903-1977): Escritora y diarista conocida por su estilo literario íntimo y sus exploraciones de la sexualidad y el autodescubrimiento en obras como "Delta de Venus" (Delta of Venus) y "Diarios de Anaïs Nin" (The Diary of Anaïs Nin).

Jack Kerouac (1922-1969): Figura central de la Generación Beat, conocido por su novela "En el camino" (On the Road), que capturó el espíritu de la contracultura y la búsqueda de la libertad y la autenticidad.