Programa del curso 2025-26

PROGRAMA DEL CURSO 2025-26

Carrusel programa 2025-26

viernes, 13 de marzo de 2026

JERUSALÉN la ciudad imposible. Claves para comprender la ocupación israelí

 

JERUSALÉN la ciudad imposible. Claves para comprender la ocupación israelí.

Comentario complemento de la sesión del Club de lectura del
31 de octubre de 2025.


Por Araceli Callejo



El autor:

Meir Margalit nació en Argentina en 1952, con 20 años emigró para instalarse en Israel. Soñaba con un sionismo utópico sobre el que había leído en textos y libros, además, estaba influido por las ideas de su padre, un superviviente del holocausto, quien le decía que el Estado de Israel era el único lugar seguro para los judíos.

Sirvió en el Ejército en Gaza y resultó herido en la guerra del Yom Kippur de 1973, y allí empezó a reflexionar sobre “el precio de esa Gran Israel”. El sionismo que había estudiado estaba muy lejos del sionismo que vivía: “Durante unos años fuimos un país con un Ejército. Hoy somos un Ejército que arrastra a todo un país. A este respecto asegura que una sociedad totalmente militarizada termina siendo “el lugar más inseguro del mundo para los judíos” y que “Si hay algo que esta guerra ha dejado muy claro, es que el sionismo ha sido un gran fracaso”. 

Es concejal en el ayuntamiento de Jerusalén, por el partido pacifista Meretzen dos ocasiones, de 1998 a 2002 y de 2008 a 2014. Activista israelí por la paz y los derechos humanos, muy crítico con la sociedad israelí, da un paso más allá diciendo: “Quisimos ser Atenas y nos convertimos en una Esparta”. También fue cofundador de la ONG Comité Israelí contra la Demolición de Casas. 

Margalit, también es historiador, es doctor en Historia Israelí Contemporánea por la Universidad de Haifa y, en cuanto a su labor docente, desarrolla su actividad en el ONO Academic College, además de impartir conferencias y seminarios en distintas universidades europeas y americanas.

Ha publicado varios libros, además de “Jerusalén, la ciudad imposible” (2017) por el que se le concedió el premio CATARATA.

(2024) El eclipse de la sociedad israelí o el oscurecimiento de la sociedad israelí.

(2008) Discrimination in the Heart of the Holy City, sobre la discriminación en el centro de la ciudad de Jerusalén.

(2010) Seizing Control of Land in East Jerusalem, sobre la apropiación de tierras en Jerusalén Este.

(2014) Demolishing Peace, sobre la destrucción de la paz.

Y el último, de 2025, El Delirio de Israel. 

Desde hace años concede entrevistas a diversos medios de comunicación como La Vanguardia, elDiario o el País. También a cadenas de radio como “la SER” sobre todo en los últimos dos años desde los atentados de HAMAS.


Antecedentes conflicto árabe-israelí.

Unos pocos antecedentes: al final de la primera Guerra Mundial y ante el desmantelamiento del Imperio Otomano, Gran Bretaña se hace cargo de los territorios de Oriente Medio, principalmente Irak y Palestina (1920-1948 aproximadamente), lo que se ha venido llamar EL MANDATO BRITÁNICO. La política británica de “divide y vencerás”, como así hizo al final de la Gran Guerra apoyando la independencia árabe frente al imperio otomano (había petróleo), y así también lo hizo en la India de la mano de Lord Louis Mountbatten, Gobernador General y Virrey de la India azuzando los conflictos entre musulmanes y brahamanistas. Así lo asegura la historiadora Margaret MacMillan en su obra “París 1919”, que analiza la Conferencia de Paz de París de 1919 y sus consecuencias. 

En 1917, Gran Bretaña, manifiesta públicamente su apoyo a dotar al pueblo judío de un “hogar” en territorios de Palestina. A continuación, se produjo una masiva migración de judíos a tierras palestinas dando origen al Estado de Israel. En 1947 la ONU aprueba una resolución con la creación de dos estados, resolución mal recibida por ambas partes, estallando una guerra entre judíos y palestinos al día siguiente de la resolución. En 1948, Israel declara su independencia, lo que desencadenó la primera guerra árabe-israelí. Después vino la guerra de los 7 días, en 1967, en la que Israel conquistó terrenos a los árabes, continuando con la expansión ilegal mediante asentamientos de colonos, tanto en Gaza como Cisjordania. A la vez, la zona Este de Jerusalén pasó también a manos judías, declarándola en su totalidad, entera y unificada, como capital legítima del estado de Israel. Conflicto de más de 58 años atravesados por guerras, atentados, intifadas, conflictos, acuerdos, tratados de paz, etc., nunca respetados por ambas partes. 

¿Por qué es tan importante Jerusalén?, pues porque la ciudad vieja alberga santuarios de suma importancia y es el centro espiritual de las tres religiones monoteístas: el islamismo, cristianismo y judaísmo.


JERUSALEN LA CIUDAD IMPOSIBLE.

El libro está estructurado en siete capítulos y un epílogo final.

En el primer capítulo, que titula la NO CIUDAD DE JERUSALEN, Margalit argumenta que Jerusalén ya no cumple con muchos de los requisitos de lo que se entiende por ciudad: unos mínimos comunes sociales, culturales, funcionales entre sus distintos habitantes, entre sus diferentes comunidades. En lugar de una cohesión mínima, lo que hay es una ciudad dividida por barreras étnicas, religiosas, nacionales, socioeconómicas, lingüísticas que conviven, pero muy separadas y profundamente tensionadas. Hay tres jerusalenes incompatibles la judía religiosa, la judía laica y la oriental o parte árabe/islámica, además de una población cristiana de no más de 12.000 habitantes. Cada comunidad tiene su lengua, sus celebraciones religiosas, culturales, lúdicas, sus planes educativos diferentes entre sí, etc. Algo que imposibilita la cohesión social, aspiraciones y objetivos. No se puede hablar de ciudad cuando sus partes no comparten derechos, recursos o reconocimiento

En el segundo capítulo repasa el marco histórico-político de la anexión por parte de Israel Este tras la guerra de 1967, y aborda la OCUPACIÓN como eje de la vida cotidiana o como él llama “la ocupación como axioma de base”, es decir: la ocupación que no es sólo presencia militar o política sobre un territorio, sino que afecta a toda la gestión municipal. Afecta al urbanismo, planificación, servicios segregados y discriminación, poniendo el acento en que para que exista ocupación, los ocupados han de sentirse así, algo así como sentirse esclavos sin que exista la esclavitud, algo que él llama EL STATE OF MIND, se sienten ocupados y discriminados independientemente de que los ocupadores lo vean así. Es una ocupación visible y una ocupación oculta, que conduce a unas desigualdades prolongadas. Pero Margalit también dice que ese estado mental atrapa y afecta a los ocupadores, a los esclavizadores, del que emana una superioridad permanente, generando una asociación simbiótica que tiende al conflicto. No es de extrañar, por tanto, que las relaciones humanas en Jerusalén sean las más virulentas del país. 

En el capítulo tercero desarrolla el concepto de JERUPACION.   

La segregación urbana y espacial de los barrios palestinos vs barrios israelíes, con infraestructura diferenciada, barreras físicas, planificación municipal que favorece claramente una parte, la judía.

Margalit a esto lo denomina “jerupación” (mezcla de Jerusalén + ocupación + urbanización) para referirse al proceso mediante el cual Jerusalén Este es absorbida, administrada y tratada no como una parte igual de la ciudad, sino como periferia, o como objeto de control, excluyendo el pleno disfrute de derechos municipales a los palestinos.

Se promueven políticas de “judaización”: la parte israelí impulsa demografía, expansión de asentamientos, infraestructura orientada a consolidar una mayoría judía, con implicaciones discriminatorias para la población palestina. Aunque Margarit no utiliza exclusivamente este término, éste está presente en análisis sobre población y urbanismo.

Cómo la identidad nacional, religiosa y urbana se ven afectadas. Los palestinos de Jerusalén no son ciudadanos, sino que tienen un estatus de “residentes permanentes” a menudo, no ciudadanos plenos; viven en una ciudad que oficialmente es “unida” pero en la práctica está dividida.

Jerusalén como ciudad santa de varias religiones, su papel simbólico y religioso añade capas de complejidad y tensión al conflicto urbano y al conflicto árabe-israelí, contribuyendo a que Jerusalén sea escenario de violentos atentados, intifadas, revueltas, etc. Conflictos acrecentados por la desigualdad imperante. 

En el capítulo cuarto, analiza los resultados de los dos gobiernos de Barkat, una primera etapa que supuso un crecimiento económico mediante la llegada de un turismo masivo, aspecto este que benefició a toda la población, pero especialmente a la parte occidental judía y en mucha menor medida a Jerusalén Este, pues los palestinos fueron la mano de obra barata que sostuvo ese crecimiento mediante trabajos precarios y bajos salarios. 

El segundo mandato, Barkat, con aspiraciones a formar parte del gobierno israelí, se alineó con los partidos más ultras, dando un rumbo diferente a sus políticas, y la paz que se había dado en la etapa anterior se quebró. Ante la inseguridad dejó de llegar turismo, la economía se contrajo y la violencia volvió a las calles.

El resto de los capítulos analiza sucesos históricos que explican y corroboran sus hipótesis de partida, como son el secuestro y asesinato de Mohamed Abú khdeir, un adolescente palestino de 16 años que dio lugar, en julio del 2014 a la tercera intifada y a los sucesivos levantamientos juveniles y al estado de excepción.

No obstante, se ha ido observando lo que se ha venido a llamar la crisis identitaria del palestino de Jerusalén o la atracción que ejerce el sistema israelí sobre la población árabe, que arrastra a los palestinos con ciertas posibilidades a, por ejemplo, enviar a sus hijos a colegios judíos o las universidades israelíes de mayor prestigio y con mayor éxito de cara a un mejor proyecto personal y laboral.   

Finalmente, Margalit no se queda solo en la crítica, sino que propone vías de transformación o al menos de visibilización de la injusticia: su experiencia como activista y como concejal da paso a reflexiones sobre la posibilidad de otro Jerusalén — una Jerusalén para todos, no fragmentada, que la ciudad sea una capital compartida por dos naciones, aunque a estas alturas es imposible dividirla. Trazar una línea tajante y dividirla físicamente es, imposible. Entonces propone una “división funcional”, es decir una ciudad abierta y sin muros ni fronteras siendo la parte oriental la capital del Estado de Palestina y la parte occidental capital de Israel, con sus ayuntamientos o municipalidades propios y administrada de acuerdo con las leyes vigentes, propias de cada país. Habría una administración conjunta que se encargaría de aquellos aspectos imposible de separar: agua, saneamiento, contaminación ambiental, etc.  Y como dice Margalit, la ciudad de momento sigue su triste historia DE CIUDAD IMPOSIBLE



Libre: el desafío de crecer en el fin de la historia

 

Libre: el desafío de crecer en el fin de la historia (Lea Ypi)

Comentario complemento de la sesión del Club de lectura del
27 de junio de 2025.


Por Araceli Callejo


La propuesta de este libro deviene del interés por los cambios que sufrieron, tras la caída del Muro de Berlín, en noviembre de 1989, las sociedades e individualmente los ciudadanos de aquellos países que pasaron de un orden comunista a una sociedad de libre mercado o capitalista, como por ejemplo República Checa (Praga), Berlín, Hungría (Budapest) y Albania (Tirana).

Albania declaró su independencia en 1912, tras la caída del Imperio Otomano y la Primera Guerra mundial. El país se constituyó como principado, república y reino, pero sufrió invasiones italiana y alemana durante la Segunda Guerra Mundial.  Tras la Segunda Guerra Mundial, Albania se convirtió en un estado comunista bajo el liderazgo de Enver Hoxha, caracterizado por el aislamiento y el totalitarismo. En 1991,dos años después de la caída el Muro de Berlín, el régimen comunista colapsó, dando paso a la democracia y a la apertura del país al mundo.

Lea Ypi nace en Albania, en su capital, Tirana, el 8 de septiembre de 1979. A partir de 1995 se traslada a Italia a estudiar Filosofía y Literatura en la Universidad Sapienza de Roma. En 2005 la maestría en Investigación y en 2008 obtiene el doctorado, ambos títulos por el Instituto Universitario Europeo. No ha vuelto a Albania.

Es una destacada académica, especialista en filósofa política, profesora de Teoría Política en el Departamento de Gobierno de la London School of Economics (LSE) y profesora adjunta de la Escuela de Investigación de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Australia. También ha sido nombrada Dra. Honoris Causa por la misma Universidad. Ha escrito varios libros y artículos sobre teoría política, migración, justicia global y agencia política. Su trabajo académico y su habilidad para combinar narrativa personal con reflexiones filosóficas y políticas han sido reconocidos internacionalmente. 

La biografía, sus orígenes, la procedencia familiar para los albaneses no son simples relatos de vida individuales, son herramientas poderosas para comprender la historia, construir la identidad nacional y reflexionar sobre el pasado y el presente del país y en particular en el contexto de la transición del comunismo al período post-comunista como en el caso de Lea Ypi.

Ypi es bisnieta de, Xhafer Ypi, fue primer ministro a principios de los años veinte e Inspector Principal de la Corte Real durante la monarquía instaurada en 1925 hasta la ocupación de Albania por la Italia de Mussolini en 1939. Más adelante, Ypi, se convierte en regente y entrega la Corona de Albania al rey italiano Víctor Manuel III, para pasar a ser, más adelante, ministro de Justicia del primer Gobierno colaboracionista. La sombra de esta biografía política será muy alargada y recaerá sobre su descendencia una generación tras otra: discriminación colectiva de la familia de su hijo, encarcelamiento incluido, y de la del hijo de su hijo, el padre de Lea. En Albania, durante el estalinismo, esta era la norma: se llamaba lucha de clases, y como acabo de decir, la palabra «biografía» significaba procedencia, pertenencia familiar e identidad. Era una especie de apartheid invisible que suponía, entre otras cosas, ser evitado por los demás como si fueras portador de una enfermedad contagiosa, y era, cuando menos aconsejable, evitar a estas personas en una medida que se determinaba por la proximidad familiar con el paciente cero. 

En el Sur de Albania existe la tradición de la venganza pro afrentas familiares que cuentan con sus ritos, construcciones y museos. Y en parte eso, aún en día de hoy, forma parte de sus costumbres. 

La familia materna pertenecía asimismo a esa categoría, puesto que por lo general el vínculo matrimonial no debía cruzar la línea divisoria de la discriminación. La calificación de enemigo de clase era el destino que también aguardaba a Lea dentro de ese régimen, pero ella no lo sabía. 

A la muerte de Enver Hoxka (1985) el régimen empezó a tambalearse y en 1990 se anuncia la convocatoria de elecciones generales multipartidistas.

Cuando la situación en el país empezó a cambiar, Ypi era una niña de once años, y sus padres, para protegerla psicológicamente, e incluso para protegerse en caso de que esa niña se fuera de la lengua, le ahorraron este tipo de conocimiento, educándola en lo político de acuerdo con las normas. Y esa niña creía que vivía en el único país libre del mundo. Con la caída del régimen, condenado ahora por todos, Lea descubre que lo de la “libertad” en Albania había sido una gran mentira. Pero no tarda en darse cuenta de que la libertad prometida por la democracia, por el capitalismo recién estrenado es un nuevo engaño. Esa doble experiencia, la del totalitarismo comunista y la del capitalismo salvaje, ese engaño por partida doble, parece importante para explicar el izquierdismo de Lea Ypi, algo que ha provocado la acusación de traidora o enemiga de clase.

Según Lea Ypi, la idea de libertad no se reduce a algo puramente subjetivo: la raíz se encuentra dentro de nosotros, como un «ideal moral interno», pero esa libertad necesita unas condiciones externas adecuadas, que pueden definirse como democracia con justicia social, lo que, a su vez, sería una emanación de nuestro sentido moral de responsabilidad.

Tratar de explicar el funcionamiento de un pueblo a través de su economía y política, y no de sus habitantes, de las vidas que estos ciudadanos llevan no es suficiente. La construcción del estado albanés moderno y el derrumbamiento del antiguo régimen merecen narrarse en otros términos que no puedan verse en los libros de texto o en los manuales, sino que han de verse en los testimonios orales, en las conversaciones en familia o entre vecinos, en diarios íntimos, en papelitos escondidos por la casa. Ypi analiza la experiencia cotidiana y aquello que genera la sociedad, la comunidad y entendimiento, que, como diría María Zambrano, «toda la vida humana lleva consigo una forma, un estilo».

"Libre, el desafío de crecer en el fin de la historia" de Lea Ypi es un libro que combina memorias, ensayo histórico y reflexión sociopolítica. La autora narra su experiencia personal durante el derrumbe del régimen comunista en Albania en 1990, cuando tenía apenas once años.

Está dividido en dos partes. Una primera que narra en 10 capítulos cómo era Albania hasta diciembre de 1990 y cómo el mundo a su alrededor cambiaba a gran velocidad “Lo único que recuerdo de esa época es el miedo, la confusión, la duda. Usábamos la palabra libertad a un ideal que, por fin, se había materializado igual que habíamos hecho en el pasado. [...] Las cosas cambiaron tanto que más adelante nos sería difícil decir si ese “nosotros” seguía siendo el mismo [...] Nunca sabré si la clase obrera que desfilaba el 1 de mayo era la misma que se manifestaba a principios de diciembre [...] las cosas eran de una manera y después fueron de otra”.

La segunda parte, dividida en 12 capítulos, repasa lo sucedido tanto en su familia como en el país desde el final de la época liderada por Enver Hoxha y el Partido del Trabajo de Albania, que gobernaron el país durante unos 50 años, hasta la creación de la República de Albania en 1991 y su salida del país al que no ha vuelto.

El primer capítulo, los calcetines grises, empieza con una pregunta novedosa ¿a quién va a votar tu familia? Y la respuesta fue por la libertad y por la justicia. Pero Lea no está segura de que todo lo que viene de la mano de esa “Libertad y Justicia” sea lo bueno y lo correcto, el régimen anterior no se equivocó en lo referente a Dios al decir que la religión dependía de la opinión de la gente. Ejemplo de eso es la tolerancia y convivencia pacífica entre musulmanes sunitas, católicos, ortodoxos y una minoría bektashi. 

Y en distintos capítulos relata cómo el país va cambiando: aquello que estaba seguro, ahora no lo era. Gran cantidad de albaneses emigran porque no saben qué hacer y cómo será el mañana. Vienen las pérdidas de empleo (su padre), la corrupción, los hombres del Banco Mundial, La sociedad civil, los eufemismos del nuevo lenguaje, las reformas estructurales encaminadas hacia la eficiencia.

Explora las complejidades de la transición hacia la democracia y la economía de mercado en Albania y otros países socialistas. Ypi reprocha las políticas de choque neoliberal que se implementaron en Albania después de la caída del comunismo, argumentando que estas políticas llevaron a la desigualdad, la pobreza y el colapso social en lugar de a la libertad y la prosperidad prometidas.

“Libre” es posible que sea considerado como un panfleto político. Para mí no lo es, he disfrutado con su lectura, su estructura. Esta obra incluye ideas políticas y filosóficas a través de personajes como su abuela, su madre y su padre, además de otros testimonios. Escrito desde el punto de vista de una niña primero, una adolescente después, “Libre” es una biografía que utiliza herramientas literarias, incluso con toques de humor absurdo. 

Trata temas universales como la libertad, la justicia y la identidad. A través de las experiencias de Ypi y su familia, busca el significado de la libertad y su precio en un contexto político y social cambiante.


Personajes importantes:

Los líderes comunistas: Figuras como Stalin y Hoxha, cuyos regímenes y estatuas son derribados durante el colapso del comunismo en Albania.

Figuras familiares: Un antepasado de Lea que había formado parte de un gobierno anterior al comunismo y cuya historia familiar es revelada durante la transición política.

La autora: La protagonista y narradora del libro, quien describe su experiencia personal durante el derrumbe del régimen comunista en Albania en 1990, cuando tenía apenas once años.

Los padres de Lea: Xhaferr Ypi y Vjollca Veli, juegan un papel importante en la narrativa, descubren secretos sobre su pasado y su familia durante el régimen comunista. Se revela que sus padres habían estudiado en "universidades" de manera diferente a lo que Lea pensaba y que habían vivido bajo la sombra de la represión política.

La abuela (Nini) juega un papel importante en el libro "Libre, el desafío de crecer en el fin de la historia”. Es una figura significativa en su vida, teniendo una influencia importante en la vida de Lea y su familia, especialmente en la narrativa de la historia y la memoria familiar.  Es la conexión con el pasado: La abuela es fuente de información y conexión con el pasado, importante durante la transición política en Albania.

La transición de una sociedad socialista o comunista a una economía de libre mercado puede ser un proceso complejo y desafiante para los individuos y la sociedad en general. Algunos de los aspectos que creo relevantes, para entender esta quiebra, serían:


Cambios económicos

Privatización: La transferencia de propiedad estatal a manos privadas puede generar incertidumbre y desigualdad.

Mercado laboral: La creación de un mercado laboral más flexible puede llevar a la pérdida de empleos y la necesidad de adaptarse a nuevas habilidades.

Acceso a servicios: La privatización de servicios como la educación y la salud puede afectar la accesibilidad y la calidad de estos servicios.


Cambios sociales

Valores y normas: La transición a una sociedad de libre mercado puede llevar a un cambio en los valores y normas sociales, priorizando la competencia y el individualismo sobre la solidaridad y la igualdad.

Desigualdad: La economía de libre mercado puede generar desigualdad económica y social, especialmente si no se implementan políticas para mitigarla.

Identidad: La transición puede afectar la identidad y el sentido de pertenencia de los individuos, especialmente si se sienten desconectados de los valores y prácticas anteriores.


Desafíos personales

Adaptación: La transición requiere una adaptación a nuevas reglas, prácticas y valores, lo que puede ser desafiante.

Incertidumbre: sobre el futuro y la estabilidad económica puede generar ansiedad y estrés.

Oportunidades: La economía de libre mercado también puede ofrecer oportunidades para la innovación, la creatividad y el emprendimiento, pero no todo el mundo está preparado para ello, sobre todo aquellas personas que se han educado en un sistema como el comunismo 
 



domingo, 8 de marzo de 2026

El día de los trífidos

 

El día de los trífidos (John Windham)

Comentario complemento de la sesión del Club de lectura del
27 de marzo de 2026.


Por Manolo Mellado




Una breve reseña del autor

Nació a principios del siglo XX. Después de una niñez y pubertad un tanto tormentosa por divorcios y juicios de los padres, comenzó a escribir el año 1925 con 22 años, principalmente novela negra y ciencia ficción y publicando en diversos medios como tiras en diarios. Hasta entonces había vivido del dinero familiar. El Día de los Trífidos la escribió con 48 años y le dio definitivamente la fama y visibilidad. Los “decorados” en que se desarrolla la novela parece que están influenciados por la actividad durante la guerra del 45 en su labor de censor del Ministerio de Información  así como en la guardia contra incendios y Guardia Nacional.

Sobre la verosimilitud de sus escritos, el diario liberal “The Guardian” afirma que “sus inofensivos telones de fondo ingleses son fundamentales para el poder de sus novelas, lo que implica que el apocalipsis podría ocurrir en cualquier momento”. Margaret Atwood reconoce que la novela “Las Crisálidas” de Windham influyó mucho en su libro “El Cuento de la Criada”. El inicio de la novela, despertar de Bill en el hospital, también ha servido como influencia para el guión de Alex Garland  de la película 28 Days Later. Por el contrario, la película del mismo título del año 1963 no fue un éxito, no tenía nada que ver con esos paisajes idílicos, aunque series televisivas posteriores sí lo han sido.

Vivió unos años en el Penn Club de Londres y parece que el contacto con la sociedad liberal e intelectual de ese entorno del momento creó su pertenencia a un modelo progresista de la sociedad. Escribió extensamente sobre la lucha con su conciencia e inevitabilidad de la guerra. Murió en el año 1969. Tras su muerte, se publicaron algunos de los trabajos no vendidos de Wyndham y se volvió a publicar su trabajo anterior. Su archivo fue adquirido por la Universidad de Liverpool.
El 24 de mayo de 2015, un callejón en Hampstead que aparece en “El Día de los Trífidos” fue nombrado formalmente Triffid Alley en su memoria.

El día de los Trífidos

Personalmente a mí no me entusiasma la ciencia ficción, pero ésta no es una novela al uso: no hay muertos vivientes; no hay marcianos extraterrestres que invaden la tierra como alguna de sus otras novelas; no hay máquinas muy inteligentes, que intenten desplazar a los humanos, ni tecnologías de navegación espacial basadas en la curvatura del espacio tiempo o aprovechando las ondas gravitacionales, etc., etc. Por el contrario, es una novela post apocalíptica, donde el fin del mundo ocurre en un entorno familiar y cotidiano. Su enfoque en la supervivencia de personas ordinarias ante eventos extraordinarios redefinió el género en las décadas de 1950 y 1960. A Wyndham le encanta describir los pueblos de la campiña inglesa, esos mismos pueblos que serán invadidos por horrorosos aliens.

La evolución es un tema siempre presente en sus obras; la mayoría de los aliens invasores podemos interpretarlos como especies mejor adaptadas que el hombre que se hacen con el control del entorno que los rodea. En esta novela el personaje villano es una plantita que no se sabe de dónde ha salido, aunque lo más probable es que se haya escapado debido a un error de un laboratorio biológico. De todas formas, la situación no hubiera creado ningún problema, porque el crecimiento de las plantas estaba controlado con una poda cada cierto tiempo y con el uso alimenticio y sanitario que se le daba a los aceites de sus ramas. Todo podría haber continuado así hasta la eternidad salvo por el hecho del paso de un cometa que deja ciego a una gran parte de los habitantes del planeta, aunque al final se deja caer la sospecha de que la ceguera sea debida a alguna arma biológica que coincide casualmente con el paso del cometa.


No es preciso extenderse en el desarrollo de la novela porque la escritura es muy sencilla, entretenida, aunque en algunos momentos se hace algo redundante.

¿Cuál es entonces la razón para proponer esta novela?

Detectar y analizar las diferencias con El Ensayo Sobre la Ceguera, de José Saramago. La obra de Saramago es posterior y tiene algunos pasajes que nos recuerdan a esta novela, aunque el estilo de Saramago no tiene ninguna comparación.

Saramago hace un análisis y toma partido con una propuesta desde su condición de marxista. La idea que desarrolla es anteponer el poder de la colectividad contra el poder del villano representado por el otro grupo de supervivientes que se ha hecho fuerte en la otra sala del edificio que comparten y que se organiza de forma dictatorial con un control omnímodo del grupo dirigente sobre el resto.
Por el contrario, John Windham interpela al lector con varias propuestas y deja que sea el lector quien decida desde su perspectiva, aunque parece que el autor se decanta más por alguna de ellas e, incluso, la mezcla de dos de las mismas.

Las cinco propuestas son:

La del grupo de los protagonistas, Bill Mosen y Josella Plaiton, que se plantean desde el principio, el dilema de a quién ayudar y lo contestan más o menos en el viaje a Dorset. ¿Qué se podía hacer;  parar a ayudarlos y simplemente alargar la angustia? Se contestan pensando con una analogía: no parece conveniente entrar en un área sísmica mientras caen edificios; hay que iniciar el rescate cuando cesen los temblores.

En respuesta a la duda de Coker sobre por qué la gente no parece entender la obviedad, Bill le dice que: “La mayoría no ve sino aquello a lo que está habituado y se opone a cualquier cambio que entre en conflicto con los sentimientos en los que ha sido educada. No trate de hacer planes hay que improvisar. El jefe hace planes, pero tiene la prudencia de no decirlo y cuando propone cambios los da como temporales hasta que pasan a ser el orden natural de las cosas. No es posible llevar un rebaño al matadero en línea recta, pero hay formas de hacerlo”. Más o menos, la propuesta es algo así como que no se puede salvar a todos, pero nadie decide sobre quién vive y quién no. Es decir, aguantar hasta que se pueda hacer algo.

La de la señorita Durrant, que ayudan a todos los que se encuentran e intentan gestionarse sin poner en cuestión los, a su entender, valores cristianos de la sociedad anterior. Parece que está condenada al fracaso.

La del grupo del coronel y Michael Beadley que dicen que habrá unas normas y si quieren pertenecer a ese grupo las tendrán que aceptar porque lo importante es la “salvación de la raza”, decidiendo que los niños son más importantes que los maridos; de hecho, ya han comenzado robando comida. Una vez en Tynsham, el grupo de Durrant parecía más numeroso y se quedó y el de Beadley se fue sin imponer nada, aun siendo, en principio, más fuerte.

Ya en Shirning unos hombres comandados por Simpson (el que les había disparado al aire en la universidad) en un helicóptero les dicen a Bill y Josella que el grupo de Beadley llega a la isla de Wight e impone su sistema más o menos autoritario e invita a Bill a investigar sobre cómo acabar con los trífidos. Los que no estén de acuerdo se pueden ir a las otras Islas del Canal.

La del grupo de ciegos comandados por Coker, que con buenas intenciones monta un sistema para sobrevivir basado en parte de violencia y presión. Escindido del grupo numeroso al que el coronel había disparado al aire, les tendió una trampa y los cogieron prisioneros para que actuasen de lazarillos y buscara comida para unos cuantos en ciertas partes de Londres. Después de que varios de ese grupo mueren por una extraña infección, Coker reconoce que estuvo equivocado. Después de llegar a Tynsham, Coker, acusado de violento, hace una pregunta a la señorita Durrant: ¿Quiénes son más brutales, quienes ven una responsabilidad inmediata y se quedan o quienes ven una responsabilidad lejana y se dan a la fuga? Y continúa “Ya no se podrá alegar ignorancia (eso es inconsciencia) y es muy peligroso, nadie saldrá adelante. Los hombres no podrán conformarse con poner un voto en una urna y pasarle el poder a otro. A los niños habrá que educarlos en normas hechas por nosotros. La muchacha le dice que debe irse con Beadley.

La última propuesta es una especie de sistema definido por un supuesto comité de reconstrucción… y que han definido cómo se hará la vuelta al sistema anterior. Se lo cuentan 4 personas altamente armadas que dicen ser los responsables de esa zona, comandada por aquél rubio grande que ya les había disparado en uno de sus trayectos antes de preguntar nada. Cada pareja vidente se tendrá que encargar de 20 ciegos. Luego, tienen que aceptar otros 17 y Susan tiene que irse a otro grupo. El grupo estará comandado por Bill Masen Y será una especie de señor feudal y los ciegos tendrán que trabajar. Cada feudo pagará impuestos y con eso se hará un ejército para seguir imponiendo el sistema en otros países de Europa y así en adelante. Se les advierte que esto no es una propuesta sino que ya está decidido.


miércoles, 10 de diciembre de 2025

El polaco

 

El polaco (John Maxwell Coetzee)

Comentario complemento de la sesión del Club de lectura del
28 de noviembre de 2025.


Por José María Giménez


VIDA Y OBRA DE J. M. COETZEE


SU VIDA

John Maxwell Coetzee (Ciudad del Cabo, 9 de febrero de 1940) es un lingüista, traductor, novelista, ensayista, libretista, guionista, profesor universitario, poeta, escritor, prosista y crítico sudafricano nacionalizado australiano en 2006; reside desde 2002 en la ciudad de Adelaida. Se le otorgó el Premio Nobel de Literatura en 2003 por «la brillantez a la hora de analizar la sociedad sudafricana», según el acta de la Academia Sueca.

Pasó su infancia y su primera etapa formativa entre Ciudad del Cabo y Worcester, además de en la provincia de El Cabo de Buena Esperanza. Se licenció en matemáticas e inglés en la Universidad de Ciudad del Cabo.

A comienzos de los años sesenta se desplazó a Londres (Inglaterra), donde trabajó durante algún tiempo como programador informático. Dejó constancia de esta etapa de su vida en su novela Juventud (2002). En 1969 se doctoró en lingüística computacional en la Universidad de Texas en Austin (EE. UU.). La tesis consistió en un análisis computarizado de la obra de Samuel Beckett. Impartió clases de Lengua y Literatura Inglesas en la Universidad Estatal de Nueva York en Búfalo (EE.UU.) hasta 1983.

En 1984 volvió a Sudáfrica a ocupar una cátedra en Letras Inglesas en su alma máter, donde ejerció la docencia hasta el año 2002 con una breve interrupción en 1989 para trabajar como profesor visitante de la Universidad Johns Hopkins.

Desde 2002 vive en Adelaida, ciudad australiana donde es investigador en el Departamento de Inglés de la universidad homónima. Coincidiendo con la Semana Literaria de Adelaida en marzo de 2006, Coetzee recibió la nacionalidad australiana, sin que ello, según él, lo aleje de Sudáfrica, su lugar de nacimiento y donde transcurre gran parte de su obra.

Gran parte de sus escritos, marcados por un estilo simbólico y metafórico, cuestionan el régimen del apartheid y cualquier tipo de racismo, y exploran sus negativas consecuencias en el hombre y en la sociedad. Además de novelas, cuentos y ensayos, ha publicado numerosas críticas literarias y diversas traducciones. La misma Academia Sueca destacó que "su obra está fuertemente marcada por la época del apartheid lo que, lejos de darle carácter local, la convierte en universal".

Galardonado con los más importantes premios, incluido el Nobel, fue el primer escritor distinguido en dos ocasiones con el Booker, considerado el más prestigioso de la literatura en lengua inglesa, por sus obras Vida y época de Michael K (1983), la historia de un superviviente de la guerra civil sudafricana, y Desgracia (1999), que trata acerca de un profesor de literatura marginado del mundo por acoso sexual.

Algunas de sus posibles influencias son Miguel de Cervantes, Daniel Defoe, Fyodor Dostoevsky, Ford Madox Ford, Franz Kafka, Luigi Pirandello, Samuel Beckett.

Al menos tres obras suyas han sido adaptadas al cine: Dust, dirigida por Marion Hänsel en 1985, está basada en la novela En medio de ninguna parte, Disgrace (2008) dirigida por Steve Jacobs se basa en el libro homónimo y “Waiting for the barbarians” (2019) dirigida por el colombiano Ciro Guerra.

Es miembro de la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias y de la Real Sociedad de Literatura de Gran Bretaña (organización superior dedicada al estudio y la difusión de la literatura)


SU OBRA

Novela

o 1974 - Tierras de Poniente — 2009.
o 1977 - En Medio de Ninguna Parte —  2003.
o 1980 - Esperando a los Bárbaros — 1989.
o 1983 - Vida y Época de Michael K — 1987.
o 1986 - Foe — 1988.
o 1990 - La edad de hierro —  2002.
o 1994 - El Maestro de Petersburgo —  1996.
o 1999 – Desgracia — 2000.
o 2003 - Elizabeth Costello
o 2005 - Hombre Lento
o 2007 - Diario de un Mal Año
o 2013 - La Infancia de Jesús
o 2016 - Los Días de Jesús en la Escuela
o 2019 - La Muerte de Jesús
o 2022 - El Polaco


Novelas autobiográficas

o 1997 - Infancia: Escena de una vida de provincias I
o 2002 – Juventud: Escena de una vida de provincias II
o 2009 – Verano


Cuentos

o 2014 - Tres cuentos: El Hilo de Ariadna, 2016. Contiene «Una casa en España» (2000),                                «Nietverloren» (2002) y «Él y su hombre» (2003).

2018 - Siete cuentos morales.


Ensayo, crítica y correspondencia

o 1984 - Truth in Autobiography
o 1988 - White Writing: On the Culture of Letters in South Africa.
o 1992 - Doubling the Point: Essays and Interviews.
o 1996 - Giving Offense: Essays on Censorship — Contra la censura. Ensayos sobre la pasiónpor silenciar.
o 1999 - Las vidas de los animales. Integrado en Elizabeth Costello.
o 2001 - Costas extrañas. Ensayos, 1986-1999.
o 2007 - Mecanismos internos. Ensayos, 2000-2005.
o 2008 - Él y su hombre, discurso de aceptación del Premio Nobel de Literatura.
o 2013 -Aquí y ahora. Cartas 2008-2011. Correspondencia con Paul Auster.
o 2015 -The Good Story: Exchanges on Truth, Fiction and Psychotherapy
o Selección de ensayos en castellano: Las manos de los maestros.


Premios y reconocimientos

o 1983 - Premio Booker por Vida y época de Michael K
o 1987 - Premio Jerusalén
o 1999 - Premio Booker por Desgracia
o 2003 -Premio Nobel de Literatura
o 2013- Doctorado honoris causa de la Universidad Central (Colombia)
o 2014 – Doctorado honoris causa de la Universidad Nacional de General San Martín
o 2015 – Doctorado honoris causa del Sistema Universitario Jesuita
o El asteroide (216591) Coetzee fue nombrado así en su honor



EL POLACO


En “EL POLACO” J. M. Coetzee cuenta de manera directa, austera y elíptica el “affaire” entre una madura mujer de Barcelona (Beatriz) y un pianista polaco (Witold); sus pocos encuentros marcados por el pragmatismo de ella y el amor romántico de él y dificultados por el idioma, ya que se ven obligados a comunicarse en un inglés que sólo ella domina razonablemente bien.

Ocurre con las novelas como con las drogas. Cuantas más te metes en el cuerpo, más fuertes tienen que ser las dosis siguientes para hacer efecto. Quiero decir con esto que leído cierto número de novelas dar con una obra que te sorprenda o emocione es cada vez más difícil. Pues bien, está novela de Coetzee es, siguiendo con el símil, droga dura. Consigue atrapar, sorprender y, desde su propuesta de máxima expresión con el menor número de palabras, emocionar.

El gran mérito de esta novela, su gran triunfo, es el lenguaje. Esta misma historia contada con menos contención, con más palabras, podría haber sido apenas una película de sobremesa de domingo. Es el lenguaje el que, al crear diferentes capas de sentido –a base de contención y austeridad expresiva− logra convertir esa trama que podría haber sido banal, en arte.

Por momentos, mientras lee, uno tiene la sensación de que Coetzee ha puesto mucho de sí en el personaje del pianista polaco, quizá de ahí la necesidad de contención, de no abrirse demasiado en canal. Es imposible no pensar en la prosa áspera e impersonal de Coetzee al leer sobre la manera de ejecutar Chopin del pianista, ese frío que emana de él y "que cancela cualquier frivolidad". La misma idea de pertenecer a otra época, de ser ya piezas de museo y sin embargo seguir vivos, trabajando y deseando, parece pertenecer también al propio Coetzee y estaba ya presente en algunas de sus últimas novelas.

Entonces lo que en los ojos de Witold sería visto como una historia de amor donde él es el hombre romántico, visto por Beatriz no existe tal amor y él es, simplemente, un pobre viejo enamorado, por ende, un ridículo y un peligro para sí mismo.

No es casualidad que Coetzee elija a un polaco como protagonista masculino. No sólo por ser un extraño, un extranjero —alguien a quien no se le pueden interpretar los gestos—, sino por lo que representa Polonia: un país atascado en el pasado. El polaco entonces es Polonia, un hombre de otra era. Y es también Chopin, es Dante, es Orfeo, es y no es Coetzee —un hombre atravesado por los siglos—. Eso explica que quiera escribir su divina comedia para mantener su amor, para conquistar el alma inmortal de Beatriz, pero, parafraseando a Jung, ahí donde Dante nada, Witold se ahoga.

El hecho de que los párrafos estén numerados, determina, para bien, la forma de leer, con múltiples elipsis que se aceptan naturalmente. Las escenas fluyen con facilidad y el libro entero transmite una sensación, así, de trabajo directo, desapasionado, sin voluntad literaria –en el sentido de que no se busca la artificialidad o el adorno−. Lo que logra, por supuesto, es hacer así una mejor literatura.

Una de las lecturas que tiene la novela es la de ser una reflexión sobre la traducción en un sentido literal y en otro metafórico. Sobre la lengua del amor y sobre el inglés como lengua franca, de frontera global: “un espectáculo cómico, ellos dos haciendo el amor en inglés, una lengua cuyos alcances eróticos son desconocidos para ambos”, dice la novela.

En un momento, bien entrada la novela, el polaco le dice a Beatriz que ella le da paz, que es su símbolo de paz, y Beatriz lo ve como algo absurdo porque, como diría Charly García, ahora todo suena diferente.

Otra lectura: la novela es el acta de defunción del amor romántico en la literatura. Un amor que comenzó con Dante y Beatrice y que, parece decir Coetzee, ya solo permanece vivo en la literatura: "el polaco mismo es una reliquia de la historia y de una época en que el deseo debía estar teñido de lo inalcanzable antes de ser considerado algo auténtico".  El único pero que se le puede poner a la novela es que este mensaje, que había quedado sutilmente disuelto en la narración, está demasiado explícito en el capítulo final, cuyo único propósito parece ser explicar esto. Sin esas pocas páginas finales la novela hubiera sido, tal vez, todavía mejor.

Beatriz se niega a ser la Beatrice de Dante. Quiere ser cortejada pero no escrita, le incomoda su papel de musa.

Cuando uno acaba la novela no puede evitar volver a los cuatro primeros puntos del capítulo inicial. Allí habla un narrador y lo hace sobre el narrador que va a contar la novela, de dónde han salido los personajes, qué sabe de ellos al principio, ¿ha llegado su hora de ser escritos? Este inicio –que recuerda a Conrad− es magnífico y abre sutilmente la novela a su dimensión de artefacto literario, sin esconderlo pero a la vez, sin que eso impida la inmersión del lector en la fábula, su credulidad.

El amor de Dante por Beatriz o el de Chopin por George Sand, las historias en fin que configuran nuestra mitología del amor, funcionan aquí como espejos en los que se miran tanto los personajes −para aceptar o rechazar ese amor convertido en cultura− como la propia novela, que contrapone el pragmatismo, realista, del amor contemporáneo –representado por Beatriz− a esos mitos que aún viven en el pianista polaco. Todo ello para interrogarse acerca de su vigencia y de su poder actual, para preguntarnos, tal vez, cómo de útiles nos siguen siendo para explicar este mundo. El pastiche como técnica posmoderna toma aquí un aspecto sutil, menos evidente, pero es clave para el mensaje meta-literario.


domingo, 12 de octubre de 2025

Léxico familiar

 

Léxico familiar (Natalia Ginzburg)

Comentario complemento de la sesión del Club de lectura del
3 de octubre de 2025.


Por Miguel Ángel Muñoz


Presentación del libro Léxico familiar de la autora Natalia Ginzburg en el club de lectura Entrelíneas del Ateneo de Málaga el 03.10.2025

Buenas tardes a tod@s y gracias por vuestra asistencia, hoy nos convoca Natalia Ginzburg, que tantas horas de placer lector y de buena literatura me ha producido. Presentamos su obra Léxico familiar publicada por la editorial italiana Einaudi en 1963. La primera vez que descubrí a esta autora fue en 1994 con su obra Las palabras de la noche que me cautivó, desde entonces no he dejado de leerla. Su estilo aparentemente sencillo, sin pretenciosidad ni retórica hueca, muestra con sencillez e intuición maravillosa una escritura que encierra la complejidad propia de las relaciones personales, cómo los avatares diarios nos conforman y generan emociones y sentimientos perdurables que marcan nuestra vida. 

Natalia Levi Nace en el 14.07.1916 en Palermo, al norte de la isla italiana de Sicília. Era la menor de cinco hermanos. Su abuelo paterno, Carlo Tanzi, era abogado pero sólo ejerció la profesión al final de su vida ya que la dedicó casi por entero a la política. Fue amigo de algunos de los padres fundadores del Partido Socialista Italiano. Estas relaciones y compromisos se trasladarían al ambiente familiar e influyó claramente en Natalia, hecho que describe primorosamente en este Léxico familiar. Su madre, Lidia Tanzi estudiaría medicina pero dejó la carrera para casarse con el padre de Natalia, Giuseppe Levi, un prestigioso médico anatomista y biólogo, que tan bien se describe en esta obra. Rita Levi Montalcini, neuróloga y premio Nobel de la Paz contará  en sus memorias, del que fuera su profesor en la facultad de medicina y padre de Natalia, el antifascismo radical que peligrosamente no ocultaba. Su tía materna, Drusilla Tanzi, vivió muchos años con el poeta Eugenio Montale, premio Nobel de poesía en 1975. Por ella escribiría su poema Xenia en 1964. (1)

Durante los primeros cinco años Natalia, al igual que sus hermanos, no fue a la escuela y recibió clases de su madre por el temor de su padre a que contrajera alguna enfermedad infecciosa.  A los ocho años, además de su afición por la lectura, escribió una obra de teatro, Diálogos, que sería según algunos críticos como un primer borrador de su futuro libro Léxico familiar. Ya adolescente le envió algunos de sus cuentos a Benedetto Croce pero fue Leone Ginzburg quien consideró que su primer cuento serio, Una ausencia, era realmente bueno. Natalia tardó en aceptarlo como pretendiente hasta que finalmente accedió y contrajeron matrimonio en 1938. Ella diría de él que “había conseguido alisar mi frente, fruncida y sombría durante años”. 

Leone Ginzburg era natural de Odessa, nació en 1909, su familia era de origen judío y solían pasar los veranos en Viareggio, situado en la costa norte italiana. Con el comienzo de la primera guerra mundial decidieron dejar al pequeño con la gobernanta, que lo cuidaría como una segunda madre, en esta ciudad. Finalizada la guerra toda la familia se traslada a Turín y fue allí donde conoció a los hermanos de Natalia además de a Cesare Pavese, Giulio Einaudi, Norberto Bobbio y otros intelectuales del momento. Tuvo una cátedra de literatura rusa en la universidad  que perdería por negarse a prestar juramento de fidelidad al régimen fascista de Mussolini.

El padre de Natalia, Giuseppe Levi, fue apresado por la policía fascista durante veinte días y su amigo español Fernando De Castro, nombrado de pasada en Léxico familiar, solicitó a su profesor Ramón y Cajal que intermediara ante el gobierno italiano para su liberación, cosa que hizo hasta conseguirla.

Tanto a ella como a Leone se les retiraron los pasaportes y fueron desterrados a Pizzoli, en los Abruzos, cerca de Roma donde permanecieron tres años. Adriano Olilvetti les ayudó económicamente. Durante ese período y animada por el amigo de ambos, Cesare Pavese, escribió el cuento Mi marido incluido en el volumen A propósito de las mujeres, muy influido por Chejov al que dedicó un brevísimo y extraordinario ensayo en 1989. 

Durante este período llegaría su primera novela corta El camino que va a la ciudad de 1941, lo publicará la editorial Einaudi al año siguiente con el seudónimo de Alessandra Tornimparte. La primera edición española se produjo en 1997 por la editorial Bassarai de Vitoria. Se trata de una novela triste, de diálogos secos y directos lejos de la sensiblería: “tenía un terror sagrado a ser empalagosa y sentimental, defectos que me parecían odiosos por ser femeninos, mientras que yo quería escribir como un hombre” dirá en el “Pequeño apunte autobiográfico” con el que se cierra este volumen.

A los veinte días del regreso de la familia a Roma en 1943, sería apresado Leone en medio del ambiente represivo que sucedía contra los aliados en aquel momento, Natalia ya no lo volvería a ver salvo cuando fue a reconocer el cadáver, hecho que describió sin nombrarlo en el poema Memoria. (2)

La liberación llegó en agosto de 1944. Al poco tiempo será contratada por la editorial Einaudi para revisar manuscritos y hacer traducciones. Por entonces escribirá el relato Invierno en los Abruzos incluido en el volumen Las pequeñas virtudes, en él habla del tiempo allí confinada junto a Leone y los hijos: “ésa era la mejor época de mi vida, pero sólo lo sé ahora que se me escapó para siempre”.

Al igual que su amigo Pavese también ella buscaba en su escritura un lenguaje nuevo que debía ser claro, acorde con la realidad, “No mentir ni permitir que otros mientan: quizás eso sea lo único bueno que nos dejó la guerra” En 1947 escribirá una novela breve Y éso fue lo que pasó, que en España se publicó en 2002 en un volumen titulado Sagitario que incluía otros dos relatos breves. Un buen amigo le dirá “Si no te sintieras tan infeliz, habrías escrito un relato más hermoso” Ella diría que algunas de esas narraciones las había escrito para ser un poco menos infeliz, y añadía: “Me equivocaba. Nunca debemos encontrar en la escritura un consuelo”.

En septiembre de 1949 conocerá a quien sería su segundo marido, Gabriele Baldini. Era profesor universitario en Trieste aunque su pasión fuese la música y el cine, así que también trabajaba como crítico y escritor. Pero continuó con el apellido de su primer marido.


Después del suicidio de Cesáreo Pavese, uno de sus mejores amigos y que la dejaría sumida en una profunda tristeza, retomó con fuerza la confección de la que será una de sus novelas más reconocidas, Todos nuestros ayeres, publicada en 1952 y por la que recibió el Premio Veillon. Su autora dirá de ella: “mis personajes habían perdido la capacidad de hablar entre sí. O mejor dicho, hablaban entre ellos, pero ya no de forma directa. De pronto, los diálogos en discurso directo me resultaban odiosos”. En España se publicará en 1996 traducida por Carmen Martín Gaite. Se trata de un libro hermoso en el que Ginzburg consigue un difícil equilibrio entre la sencillez expresiva y la reflexión profunda, sin aleccionar, todo dicho con delicadeza y humanidad, y con la guerra empañándolo todo. 

En las años siguientes Natalia publicará algunos relatos breves como Sagitario, La madre, Valentino…., artículos para la prensa y ensayos recopilados en volúmenes como Las pequeñas virtudes, Vida imaginaria y Ensayos dedicados a multitud de aspectos como el dedicado a su amigo Cesare Pavese Retrato de un amigo, Las relaciones humanas, Mi marido, Las pequeñas virtudes, la poesía, ó Bergmandedicado al cineasta sueco, del que escribió: “En un mundo como el nuestro, en que el deseo de narrar parece muerto y petrificado, Bergman era uno de los pocos que, con una generosidad ilimitada, prodigaba historias de personas y decía lo único que es indispensable decir, esto es, el modo en que las personas afrontan y soportan el dolor y la felicidad, la miseria, el miedo y la muerte”.

La primera obra que leí de esta mujer fue Las palabras de la noche, editada en España por Pretextos en 1994 y traducida por Andrés Trapiello. Aquella lectura supuso para mí un flechazo definitivo con esta escritora. Italo Calvino le dijo que era su novela más hermosa. En ella se habla del ascenso y lenta caída de una familia adinerada de la burguesía. Una escritura de la melancolía, triste, conmovedora en el acercamiento a los personajes, sin introspección ni análisis psicológico de los personajes, con un estilo sobrio y diálogos eficaces. En una crítica que Justo Navarro le hizo a la novela en 1994 escribió: “Todo lo estropea el tiempo. Y puesto que el tiempo todo lo estropea, hay quienes piensan que nada vale nada. Y hay quienes piensan que cada persona, cada cosa y cada detalle valen un mundo, porque son únicos, quebradizos y están a punto de estropearse sin remedio” la mirada de Ginzburg tiene el don de ver lo diferente y la capacidad para mostrarlo. José María Guelbenzu, en un análisis de la obra hace mención a una escena que resume el sentido del libro: “La felicidad’, le dijo él ‘siempre parece mentira, es como agua, y se comprende sólo cuando se ha perdido’. ‘Es verdad’, le dijo ella. Se quedó pensativa y dijo: ‘Incluso el mal que hacemos es así, parece mentira, parece una tontería, agua fresca mientras lo hacemos; si no, la gente no lo haría, tendría más cuidado’. ‘Eso es verdad’, le dijo él. Ella exclamó: ‘¿Por qué lo hemos estropeado todo, todo?”. Con esta obra Natalia ganó el Premio Chianciano de prosa. Fue a finales de 1962 cuando comenzó con la escritura de Léxico familiar, del que ahora hablaremos.
Natalia acepta un ofrecimiento de Pier Paolo Pasolini para interpretar a María Magdalena en su obra maestra El Evangelio según Mateo, en la que también actuó su marido Gabriele en el papel de uno de los apóstoles y su propia madre en el de María al pie de la Cruz. Ya en 1970 hace una recopilación de artículos, publicados en La Stampa y otros textos que tituló Nunca me preguntes dedicado a su marido Gabriele que acababa de fallecer. Aquí Natalia ahonda en su estilo instintivo donde la experiencia dicta la escritura.

 No volvería a escribir novela hasta pasado diez años, desengañada del estado social, de la política, de las relaciones personales: “Pienso que la acción de inventar, que antes debía ser exuberante y vital, hoy sólo nos muestra nuestras privaciones más dolorosas: la ausencia de relaciones con el prójimo, la ausencia de futuro, la ausencia de valores morales y, en definitiva, nos da la medida misma de nuestra impotencia y soledad”. En 1973 publicará Querido Miguel donde trata de todo ello, un epistolario cruzado de Miguel con su madre, su hermana y su ex novia, miembros todos de una familia de la burguesía italiana y que muestra el confuso compromiso político, el tema de la homosexualidad y cartas que expresan no las palabras de la infancia donde reconocerse como ocurre en Léxico familiar sino aquellas que hablan de ellos, de su verdad propia.

Natalia Ginzburg tuvo puntos de vista rupturistas respecto a las tesis del feminismo siendo ella una feminista declarada,  así como respecto al aborto. En 1983 salió elegida diputada independiente por el PCI, ello le permitió visitar prisiones, preocuparse por asuntos de la mujer y la familia y todo lo relacionado con las minorías además de posicionarse como una antibelicista sin fisuras. Y en medio de esta intensa actividad social y política traduciría la Madame Bovary de Flaubert y escribirá una biografía muy reconocida sobre la familia de Alessandro Manzoni.

Diez años después, en 1984 publicará La ciudad y la casa. Cuando la leí en ese momento me pareció una novela muy triste, también intensa y emotiva, algo monótona a veces, donde prima sólo el deseo de sobrevivir. Natalia en un intento de explicarla dirá de ella: “Hoy la realidad es oscura, fragmentaria, incoherente e indescifrable”. Ginzburg seguirá escribiendo artículos, ensayos y narraciones breves, la mayoría recopilados en volúmenes con diferente título. 

Natalia Ginzburg murió el 8 de octubre de 1991.

Nos centramos en el libro que nos ha traído hoy a esta bendita institución, Léxico familiar. La intención original de Natalia Ginzburg fue escribir unos ensayos donde expresar los modos de hablar de su familia, pero acabó en una novela construida según ella “en un estado de absoluta libertad……. Así llegué a la pura memoria… tras haberme dicho que las fuentes de la memoria eran aquellas de las que nunca debía beber”. En esta obra Ginzburg nos mostrará, además de a sus familiares, amigos e intelectuales de entonces, el momento histórico que vivía el mundo y en concreto su país, el auge de los fascismos, la guerra, la cárcel y la separación familiar de la que permanecerán como únicos vínculos las frases de la infancia y juventud que rememoran según ella “el vocabulario de nuestros días pasados”. Escrita en 1962, fue publicada por la editorial Einaudi al año siguiente. En España lo haría la editorial Trieste en 1989 y posteriormente Ediciones del Bronce, Círculo de Lectores y Lumen. Le fue concedido el prestigioso premio Strega y obtendría un gran éxito comercial, el mayor conseguido hasta entonces.

Al comienzo mismo de estas memorias de su familia judía Natalia hace sin introducción una semblanza del padre, y ello con aparente ligereza, sin emitir juicios, a través de descripciones rápidas y certeras que logran en pocas líneas sentir que ya lo conocemos lo suficiente como para situarlo de manera correcta en la narración, y en la que el lector se acomoda rápidamente para asistir como testigo privilegiado a la vida familiar, sus conversaciones, esos recuerdos y sobreentendidos que unas veces nos divierten y otras nos producen pesadumbre. La frase de la madre referida a ella: “No me das cordel” explica su estilo contenido y pudoroso ante el dolor, en especial ante el suyo propio, de hecho sorprende el no saber en muchas situaciones qué siente ella. Lo tenemos que suponer. La melancolía que nos impregna al cerrar el libro quizás se deba a lo que hemos perdido también nosotros con el paso del tiempo.

Muchos personajes reales son los que acompañan a su familia y que desfilan por estas páginas repletas de humor, de nostalgia, de lucha, de camaradería y amor, también de resignación y decepción en un mundo hermoso que nos empeñamos en hacerlo hostil. El dolor, la política, la guerra, todo pespunteado con preciosas elipsis llenas de gracia y nostalgia. Guinzburg consigue conmovernos a la vez que hacernos reír y sentir añoranza a la par que ilusión. El desfile de gente es enorme, tantos como caben en la vida de cada uno, y descritos como a vuela pluma, de manera casi anecdótica y aparentemente ingenua pero es ahí donde se desarrollan los rasgos más esenciales de cada uno de ellos, tratados por la autora con su estilo irónico o sarcástico pero vistos con seriedad y siempre desde la ternura. 

Para acabar me gustaría referir la breve disertación que se da entre las páginas 173 y 175 de la edición que manejo de Círculo de Lectores, después de la mención que hace a Fernando De Castro, que parece ajena a la narración, quizás la insertó en el libro una vez acabado. En cualquier caso no sólo no desentona sino que enriquece el relato, en ella se habla de la palabra y de su uso, del oficio de escribir, la realidad del momento, la posguerra, la miseria, el prójimo, el desencanto y la náusea en un mundo gris.

Natalia Ginzburg, como ya se ha dicho, tiene la habilidad para hacer fácil lo difícil, expresar lo complejo de manera sencilla y exacta, cosa que sólo está al alcance de las grandes escritoras. A muchos de sus libros no dudaría en llevármelos bajo el brazo a una isla desierta.

(1)
Xenia
"Habíamos estudiado un silbido
para el más allá, una señal de reconocimiento.
Lo ensayo con la esperanza
de que todos estemos muertos sin saberlo.
Bajé, dándote el brazo, por lo menos un millón de escaleras,
y ahora que no estás hay un vacío en cada escalón.
Así y todo fue breve nuestro largo viaje.
El mío dura todavía. Ya no necesito
hacer combinaciones, reservas,
someterme a las trampas, a las humillaciones de quien cree
que la realidad es eso que se ve.
Bajé millones de escaleras dándote el brazo
no porque creyese que cuatro ojos pueden ver más.
Contigo las bajé porque sabía que de las nuestras
las únicas pupilas reales, pese a que estaban tan obnubiladas,
eran las tuyas."

(2) 
Memoria
“Los hombres van y vienen por las calles de la ciudad.
Compran comida y diarios, caminan rumbo a sus asuntos.
Tienen buen semblante, también labios vivaces.
Levantaste la sábana para mirar su rostro,
te inclinaste a besarlo con un gesto habitual.
Pero era la última vez. Era el rostro habitual,
solo que un poco más cansado. Y el traje era el de siempre.
Y los zapatos eran los de siempre. Y las manos eran aquellas
que partían el pan y vertían el vino.
Todavía hoy, con el paso del tiempo, levantas la sábana
para mirar su rostro por última vez.
Si caminas por la calle, nadie va a tu lado,
si tienes miedo, nadie te toma la mano.
Y no es tuya la calle, no es tuya la ciudad.
No es tuya la ciudad iluminada: la ciudad iluminada es de los otros,
de los hombres que van y vienen, comprando comida y diarios.
Puedes asomarte un rato a la ventana apacible,
y mirar en silencio el jardín a oscuras.
Antes cuando llorabas estaba su voz serena;
antes cuando reías estaba su risa tenue.
Pero la reja que se abría de noche quedará cerrada para siempre;
y está desierta tu juventud, apagado el fuego, 
vacía la casa”.



domingo, 8 de junio de 2025

La glándula de Ícaro

 

La glándula de Ícaro (Anna Starobinets)

Comentario complemento de la sesión del Club de lectura del
29 de mayo de 2025.


Por Gloria Martín





Anna Starobinets 

Nació el 25 de octubre de 1978 en Moscú. Es periodista, guionista de cine, escritora de historias  de no ficción (Tienes que mirar) , de ciencia ficción ( Una edad difícil, La glándula de Ícaro) y de literatura infantil (En los dominios del  lobo..) entre otros,  madre de dos hijos, viuda y exiliada. 

Sobre su obra: 

Una edad difícil 
Con  24  años publicó su primer libro de relatos, con el que  ganó el prestigioso premio “Natsionalni Bestseller”

Aunque son relatos independientes, se lee casi como una novela. Y es que aunque cada historia es diferente pero hay un extraño aura que las une a todas. Los protagonistas son siempre similares: personas de clase media, de vida mediocre, semi infelices, con oscuras obsesiones y deseos aún mas oscuros.

Tienes que mirar
En 2012, la escritora descubrió, en una visita rutinaria al médico, que el hijo que esperaba tenía un defecto congénito incompatible con la vida. Un diagnóstico que transformó la alegría más pura en dolor. La escritora narra con una dureza extrema, pero con una humanidad desgarradora, aquel peregrinaje por las instituciones sanitarias de su país, indiferentes a su drama, su posterior viaje a Alemania y el duelo por el hijo perdido. 

Finalista del “Premio Nacional de Best-seller” en  2018, Tienes que mirar desencadenó a su publicación una tormenta en Rusia, y la condena de parte del establishment sanitario ruso. Esta obra se atreve a abordar el tabú del poder que tienen las mujeres sobre sus propios cuerpos, las secuelas del aborto espontáneo en el matrimonio y la vida familiar. También trata con crudeza la insensibilidad e ignorancia mostradas por muchos en situaciones límite como la suya. 

En la guarida del lobo (Un cuento infantil) 

En Bosque Lejano, la vida discurre tranquila porque los ciudadanos animales tienen terminantemente prohibido matarse y comerse entre ellos. Un detective veterano, el jefe Tejón, vela por la comunidad y resuelve crímenes sin importancia, desde unas piñas robadas a unas plumas de la cola arrancadas. Gatejón, su inquieto ayudante, echa de menos un poco de emoción... ¡algún crimen bestial! Pero los deseos del impaciente joven se hacen realidad cuando el croar de las ranas hace correr la terrible noticia del asesinato de Conejo.
El principal sospechoso es Lobo, porque... bueno, porque es un lobo solitario sin coartada, pero Tejón no se precipita. Con la ayuda de Buitre, el investigador de la escena del crimen, la psicóloga Ratona, un valeroso testigo, el escarabajo Rabaj, y otras curiosas criaturas, los detectives del bosque se disponen a descubrir la verdad. 

Sobre su vida fuera de Rusia:
Al comenzar la guerra con Ucrania decidió marcharse de Rusia “sine die” y hoy vive en Georgia, un país de cuatro millones de habitantes adonde han huido de los reclutamientos forzosos más de 20.000 hombres rusos.

 De su exilio ha dicho que  prefería este a sentirse una cobarde. En Moscú se han quedado sus padres, sus amigos, sus lectores. “Los echo mucho de menos, pero también lugares como la Biblioteca Turgenev de Moscú, que es como mi segunda casa. Todos los eventos más importantes de mis libros han sucedido en el café de esa biblioteca. Allí hay un sótano de origen medieval y hace tiempo decidieron decorarlo como si fuese el bar para animales que aparece en mis novelas infantiles, con cada uno de sus detalles. Así que los niños lo adoran y siempre está lleno de fans de mis historias de detectives. Ojalá algún día pueda volver”.
Sobre el libro propuesto para debatir en el club de lectura del Ateneo el 28 de mayo de 2025: 

 La glándula de Ícaro
Hay un género literario que  ha producido algunas de las mejores historias que podemos leer: este género es el new weird (en él se cuestiona lo que se ha denominado realidad a partir de la creación de relatos que juegan con el horror, lo mágico y el inconsciente de la mente humana) y una de sus maestras es  Anna Starobinets.

 La glándula de Ícaro. El libro de las metamorfosis publicado por  “Impedimenta”  con traducción de Fernando Otero Macías, está compuesto por 7 historias que son: 

1. La glándula de Ícaro, relato que da título al libro, nos plantea una sociedad en la que a los hombres se les extirpa una glándula que existe solo de un modo vestigial en el caso de las mujeres, y que genera una serie de impulsos que provocan, entre otras conductas, la infidelidad. Mientras que en La glándula de Ícaro, los varones tienen la posibilidad de deshacerse de un órgano ficticio que “se sitúa en la región del plexo solar y constituye un órgano atávico”. La glándula puede ser extirpada al nacer, en la adolescencia o en la edad adulta. Y sin ese pedazo del cuerpo, la vida les resulta más simple y menos convulsa a los hombres y quienes les rodean, pues se evitan la propensión al riesgo y la vida errante, los trastornos afectivos, la inconstancia, la afición a las armas, la dependencia de los narcóticos, la infidelidad matrimonial, la crisis de la madurez, etc.

Starobinets reconoce que la idea original de La glándula de Ícaro le surgió a raíz de un problema con su gato. “Tenía cinco años, por lo que ya no era un cachorro, pero de repente mi hija desarrolló una alergia y el veterinario nos recomendó que lo castrásemos. Le hicimos caso, pero entonces su carácter cambió drásticamente y durante un tiempo no parecía estar realmente vivo; era como una especie de gato zombie y me dio por pensar qué pasaría si esa extirpación fuese algo que le hiciésemos a los seres humanos. Porque, de hecho, es algo que, consciente o inconscientemente a veces le hacemos a la gente a la que más amamos, a nuestras parejas, a nuestros padres o a nuestros hijos. No físicamente, claro, pero al impedirle a alguien hacer lo que quiere, que es un modo de castración, nunca puedes estar segura de hasta qué punto estás cruzando una línea roja en la que actúas por el bien del otro o por tu propia comodidad”.

2. Siti, en este segundo relato del volumen, conocemos un país al que todos quieren ir pero en el que muy pocos consiguen entrar. 
Una pareja ha logrado –gracias a una beca para escritores– realizar el  soñado viaje a la ciudad mas icónica del planeta: Siti, esa de la que todos hablan, pero que pocos conocen. Una especie de “irás y no volverás” de los cuentos de hadas. 

“La Gran Ciudad: tolerante con tus dioses, exigente con tu calzado”. “Para este relato la inspiración fue mi primer viaje a Nueva York –reconoce la escritora–, que fue una completa decepción. Estaba segura de que me iba a enamorar de la ciudad. ¿Cómo no me iba a gustar Nueva York si es el centro del mundo? Me planteé incluso que podría ser un lugar al que irme a vivir, pero cuando finalmente estuve allí me sentí como si estuviese fallando en todas las pruebas. He estudiado inglés desde que era una niña y cuando llegué a la ciudad pensaba que ya que conocía la lengua no tendría problemas de comunicación, pero lo cierto es que tuve más problemas de comunicación que en ningún otro lugar del mundo”. 
“Recuerdo un evento que se había programado en una biblioteca con un auditorio para 200 personas. Lo que sucedió fue la peor pesadilla de un autor: no vino nadie. Bueno, solo había un hombre totalmente ido, pero era la típica persona demente de Nueva York que trataba de demostrar que él era el verdadero escritor y no yo. Así que me dio por pensar: y qué pasa si tiene razón como en esas películas en las que un periodista se infiltra en un psiquiátrico y finalmente acaba siendo un paciente más con el delirio de ser un periodista. ¿Qué pasa si el autor es él y no yo?”.

 3.  El lazarillo, un guionista es invitado por un productor creativo a una reunión de madrugada: el horario no es habitual, pero no tardará en descubrir que esa rareza será lo más normal que obtendrá de esas ¿personas? que nunca comen frutos del bosque y que en realidad tampoco aprecian su trabajo, salvo por unos pocos detalles, como la capacidad que le intuyen para ver más allá del decorado. 

4. El parásito, en el ecuador del libro, nos presenta un gran descubrimiento médico: la humanidad ha albergado un organismo parasitario que ha neutralizado su capacidad para alcanzar su verdadera naturaleza final tras una metamorfosis que ahora por fin, podemos realizar.  En este relato  se especula con la posibilidad de que la raza humana no sea mas que el estado larvario de una entidad… superior. 

5. La frontera es sin duda uno de los mejores relatos de la antología: en él se nos presenta una industria vacacional del viaje en el tiempo: hacia el futuro se viaja en avión, y hacia el pasado, en tren. Se dice sin embargo que en cada desplazamiento se corre el riesgo de toparse con la frontera y ser apeado forzosamente por unos inquietantes revisores en un no lugar infinito del que no se vuelve jamás. 

6. Delicados pastos es el título bíblico del sexto relato: la digitalización de la conciencia ha permitido que venzamos a la muerte, o más bien que la evitemos saltando de un cuerpo a otro, pero como todo, esto también se paga. Los protagonistas habitan un mundo en el que la longevidad de un individuo viene determinada por el tamaño de su cuenta corriente y la inmortalidad se alcanza transfiriéndose al interior de un cuerpo más joven, así que los ricos pueden vivir indefinidamente, mientras que a los pobres solo les queda, si acaso, un último traslado al cuerpo de un pájaro con tan poco pedigrí como una paloma urbana.

7. Spoki  es el último relato del libro, trata de una consola que causa furor en la sociedad y que ha sido diseñada para cuidar de nuestros hijos: el grado de intimidad que la consola establece con los más pequeños es tal que estos deben hacer una prueba para que se les asigne un modelo concreto de Spoki. Todo va bien hasta que empieza a ser  extraño: la realidad comienza a desdibujarse, y nadie parece darse cuenta. Solo algunas personas, como un niño víctima de acoso al que el resto de niños intentan matar, el cual está fuera del control de la Spoki o  unos vendedores de copias ilegales que formatean el disco de la Spoki, escapando así al control que supone esa consola y que se venden como algo ilegal Cuando una madre intente desconectar a su hija de su Spoki, se dará cuenta de que no puede confiar en sus sentidos, y que ha aceptado los hechos más extraños como normales. 

Conclusiones: 
La escritora rusa no plantea preguntas fáciles. La manera en  que transforma lo que ve en lo que imagina y lo que imagina en lo que escribe es analítica y lógica mas que fantasiosa. Ella se pregunta el porqué y el cómo de lo que salta a la vista hasta encontrar una extraña realidad :  “Cuando era niña un cuento que marcó mi forma de ver el mundo era Kolobok, un mito eslavo muy parecido al hombre de jengibre.  Era una especie de pastel redondo que cobra vida y se escapa de la casa de su su abuela. En su huida va teniendo encuentros con distintos animales hasta que encuentra un zorro y se lo come”.   Lo inquietante era su fisiología porque al dar vueltas se preguntaba que pasaba con sus órganos en ese cuerpo de pan, como funcionarían entonces sus orificios, sus pulmones o su boca que seguramente se le llenaría  de tierra…”Y en esa inquietud radica exactamente el origen de mi literatura porque cuando crecí no dejé de hacerme las mismas preguntas”.

Los monstruos de Anna Starobinets se nos parecen fisiológica o psicológicamente, también sus ciudades. Vivió su infancia en los últimos años de la Unión Soviética y  recuerda su intenso deseo de ser una comunista ejemplar  hasta que su padre le dijo que ellos no creían en el partido y le hizo prometer que no lo diría a nadie. Cuando en los 90 cayó el régimen le quedó la sensación de que recordar su infancia era viajar a otro mundo.

El ideal socialista ya era una utopía en sí mismo. “Pero acabó en distopía”, afirma la autora. “Y esa es una de las cuestiones más interesantes de las distopías, que la forma no se corresponde con el fondo, ya que  son metafóricamente realistas porque siempre tratan acerca de amenazas reales”.



domingo, 11 de mayo de 2025

Distintas formas de mirar el agua

 

Distintas formas de mirar el agua (Julio Llamazares)

Comentario complemento de la sesión del Club de lectura del
30 de abril de 2025.


Por Nieves Sáez