Programa del curso 2026-27

PROGRAMA DEL CURSO 2026-27

Carrusel programa 2025-26

jueves, 27 de junio de 2024

Infocracia

 

La caja negra de los algoritmos. Infocracia (Byung Chul Han)

Comentario complemento de la sesión del Club de lectura del 28 de junio de 2024.


Por Isabel Anaya


Byung Chul Han nació en Seúl en 1959, a los veintidós años se trasladó a Alemania donde estudió Filosofía, Literatura y Teología. Ejerce de profesor de Estudios Culturales en la Universidad de Berlín. Es autor de diecisiete libros, entre ellos: La sociedad de la transparencia, Psicopolítica, La expulsión de lo distinto, La agonía de Eros… En sus obras denuncia la alienación del ser humano y sus valores en la era digital, mientras se nos hace creer lo contrario, mediante sofisticadas técnicas de neuromarketing que nos manipulan desde el inconsciente. El objetivo es convertirnos en seres consumistas, egocéntricos, carentes de sentido crítico, incapaces de acciones políticas acertadas, en resumen, un ganado ideal para los intereses del neoliberalismo del siglo XXI. Chul Han llama Infocracia, título del libro reseñado, al sistema socioeconómico y político que se está consolidando en las democracias de los países desarrollados. Es el “régimen de la información” basado en el dominio de la información y su procesamiento, valiéndose de algoritmos e Inteligencia Artificial. Un capitalismo de la vigilancia que rebaja a las personas a la categoría de datos y consumidores, que se diferencia del que ha imperado en siglos anteriores, “régimen de la disciplina” del capitalismo industrial, basado en la movilización de fuerzas y energías. Dice Chul Han: la digitalización somete nuestra percepción, relaciones con el mundo y convivencia a cambios radicales. La avalancha comunicativa e informativa se apodera de la política trastornando los procesos democráticos. La Democracia está degenerando en Infocracia.

La Psicopolítica, una neuroingeniería diseñada para apoderarse de la psique y alcanzar el poder, tiene instrumentos tan cotidianos como el teléfono móvil, que nos somete y vigila sin que lo sepamos. No se utiliza la coacción sino la persuasión, la motivación y la falsa sensación de libertad. A la vez, se explota nuestro miedo al anonimato y a la invisibilidad, que nos lleva a exponer compulsivamente nuestras vidas en las redes sociales, pero no la auténtica, sino la que desearíamos tener o tenemos en momentos fugaces. Vamos dejando huellas digitales que son utilizadas por los políticos para diseñar programas a la medida de nuestras aspiraciones. Corroborando las palabras del autor de Infocracia, aludo a Marta Peirano en su libro “El enemigo conoce el sistema”, también reseñado en mi blog, ella al igual que Chul Han toma como ejemplo la campaña electoral estadounidense de 2016, que llevó a la presidencia del país a Donald Trump, para mostrar el impacto de las redes sociales en la política. Trump se valió de Twitter para su campaña y en su triunfo colaboró Cambridge Analytica, compañía privada inglesa que combina la recopilación y análisis de datos con la comunicación estratégica para procesos electorales, también fue responsable del éxito de la campaña a favor del Brexit en Inglaterra. Durante la década de 2010 Cambridge Analytica fue recopilando datos de millones de usuarios de Facebook, sin sus consentimientos, con fines de rentabilizarlos en campañas electorales. Conocemos estos hechos por las declaraciones de un antiguo empleado, Christopher Wylie, el escándalo que desencadenó sus declaraciones provocó la ruina de Cambridge Analytica y Mark Zuckerberg, como director ejecutivo de Facebook, fue llamado al Congreso de Estados Unidos para dar explicaciones, siendo condenado a pagar multas millonarias e indemnizaciones. Chul Han nos alerta de los peligros del enjambre digital como es llamada la masa que se forma en las redes, compuesta de individuos aislados, que a diferencia de la masa clásica, carece de alma y es incapaz de andar en una dirección.  La hipercomunicación digital ahoga en un ruido incoherente y sin sentido, el silencio necesario para reflexionar y, paradójicamente, la hiperinformación provoca desinformación. 

La Psicometría (procedimiento basado en datos para obtener perfiles de personalidades) es un arma usada tanto en el marketing como en la política. Los perfiles psicométricos predicen el comportamiento de los individuos y aciertan, a partir de lo que exponen en redes sociales, sus compras, opiniones, ideología religiosa o política y sus inclinaciones sexuales. Datos que son usados para agrupar a las personas por afinidades y elaborar una propaganda hecha a medida con procedimientos dirigidos al inconsciente, socavándose los principios de la Democracia: el libre albedrío, la autonomía y el derecho de los votantes a tener una información veraz y contrastada en un marco de transparencia.  Las fake news, noticias falsas, son explotadas en la guerra sucia informativa; el panorama político es desolador. En las últimas campañas en Estados Unidos y Canadá, los votantes fueron movilizados por bots, con información ajustadas a las aspiraciones de los perfiles de quienes iban dirigidos, incurriendo a veces en contradicciones. Cuando ejércitos de troles difunden teorías conspiratorias, crean cuentas falsas haciéndose pasar por personas reales que publican mensajes de odio, laikean, y comparten noticias falsas inflando falsamente el número de sus seguidores, se produce una polarización tóxica. La primera víctima es la verdad, la realidad que sirve de referente para tomar decisiones. La desconfianza se adueña de la política, los ciudadanos no se fían de nadie y, cada vez más, se elevan los índices la abstención en las elecciones electorales, sobre todo del voto joven. El smartphone, teléfono inteligente, se ha convertido en el parlamento móvil de la psicopolítica digital donde el poder interviene en los procesos psicológicos inconscientes. Comparando el biopoder de la política tradicional, el autor nos avisa de que el psicopoder es más peligroso, por ser más eficiente en controlar, vigilar y mover a las personas, no desde fuera como el tradicional, sino desde dentro y sin que éstas lo sepan.

La crisis de la verdad que estamos viviendo, es la consecuencia de la infoxicación, las noticias falsas, la polarización y la segmentación al servicio de los intereses del neoliberalismo, que se produce en las redes. La información circula completamente desconectada con la realidad; se está produciendo la desaparición de las creencias y las certezas necesarias para la convivencia social. Es indudable que la Inteligencia Artificial y sus algoritmos nos han traídos muchos beneficios y desarrollan técnicas de mejoras en todos los ámbitos de la sociedad. Sin embargo, es necesario que filósofos como Chul Han nos destripen la caja negra que puedan llevar incorporada, sus estrategias usadas para favorecer a los poderosos y perjudicar al individuo y los logros sociales alcanzados a lo largo de siglos.


sábado, 15 de junio de 2024

El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes

 

El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes (Tatiana Tibuleac)

Comentario complemento de la sesión del Club de lectura del 7 de junio de 2024.


Por Lola Acosta


He elegido de este libro por la capacidad analítica del sentimiento que tiene, especialmente para introducirnos en los problemas familiares, mentales y físicos de los personajes, que se acercan y nos acercan con extrañeza al dolor y nos asombran por el estilo depurado en que están descritos.

La autora ha optado por una escritura que concentra fórmulas estructurales utilizando una palabra llena de imágenes visuales que nos permiten ver la historia y sus momentos con un lenguaje sencillo.
Tras un viaje a Rumanía, descubrí a esta autora y esta novela, que leí llena de asombro y curiosidad por su originalidad, belleza lingüística y profundidad reflexiva sobre las relaciones materno filiales.

BIOGRAFÍA 

Tatiana Țîbuleac nació en Chisináu el 15 de octubre de 1978, es una escritora, periodista y traductora moldava -rumana.
Las características del país las podemos encontrar en este enlace:


Curiosamente el lema del país es : Nuestra lengua es un tesoro.

Tatiana Țîbuleac nació en la capital de Moldavia, Chisináu. Su padre era periodista y su madre editora, por lo que creció rodeada de libros y periódicos y se aficionó pronto a la lectura.
Estudió periodismo y comunicaciones en la Universidad Estatal de Moldavia y durante esos años ya empezó a colaborar con diversos medios en calidad de traductora, correctora y reportera.

Trayectoria

En 1995 Țîbuleac empezó a trabajar en el periódico FLUX, de gran difusión en esa época en Moldavia. Poco después tuvo su propia columna, llamada "Povești adevărate" ("Historias verdaderas").

Cuatro años más tarde pasó a trabajar en la televisión, en un canal moldavo llamado Pro TV Chișinău, donde comenzó como reportera y posteriormente fue presentadora. En alguna ocasión comentó que en su trabajo intentaba escribir sobre personas diferentes y no famosas, porque las encontraba más interesantes. De hecho, solía dedicar días a conocer personas pobres, con enfermedades y en general con problemas sociales sobre los que después escribir.

En 2007 dejó el periodismo y se trasladó a París en 2008. Según ella contó, le vino muy bien el cambio de vida para encontrar un modo nuevo de escribir.

Publicó en Moldavia su primer libro Fábulas modernas, en 2014, se trata de una colección de 50 historias cortas sobre la migración. El libro tuvo su origen a raíz de varias publicaciones en Facebook, hechas con el propósito de inspirar a las personas que vivían lejos de su hogar y hablar sobre la migración desde una perspectiva diferente. Las opiniones y los debates generados en la red social hicieron de Fábulas modernas un fenómeno de los más populares aquel año.

Su primera novela El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes se publicó en 2017. Según algunos medios, "una cruda e íntima reflexión sobre las relaciones maternofiliales que apela a la fuerza del amor y el perdón" .

La crítica ha destacado la poesía que destila el estilo descarnado de la autora. La novela ganó múltiples premios literarios y ha sido traducida a múltiples idiomas, entre ellos al francés y al español. En Bucarest se hizo una obra de teatro de la novela.

En 2018 publicó su segunda novela Jardín de vidrio por la que le concedieron el Premio de la Unión Europea de Literatura.

https://es.wikipedia.org/wiki/Premio_de_Literatura_de_la_Unión_Europea

Personalmente, mi afición a la poesía es lo que me acerca a esta novela, para mí, absolutamente poética.

Premios
  • 2020. Premio Las Librerías Recomiendan (CEGAL)
  • 2019. Premio Cálamo Libro del año 2019 por El verano que mi madre tuvo los ojos verdes.
  • 2019. Libro del Año de las Librerías de Madrid (Finalista)
  • 2018. Premio de la Unión de Escritores Moldavos (Rumanía)
  • 2018. Premio Observator Cultural (Rumanía)
  • 2019. Premio Lyceum (Rumanía)
  • 2019. Premio de Literatura de la Unión Europea.
  • 2022. XV Premio de Novela Europea Casino de Santiago.
Obras
  • Tatiana Țîbuleac. Fabule Moderne [Fábulas modernas]. Urma Ta.
  • Tatiana Țîbuleac; Marian Ochoa de Eribe (trad.) (2019) [2016]. El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes. Editorial Impedimenta.
  • Tatiana Țîbuleac; Marian Ochoa de Eribe (trad.) (2021) [2019]. El jardín de vidrio. Editorial Impedimenta.

Podemos consultar en estos enlaces la crítica exterior

1. «IMPEDIMENTA » El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes». 

2. Andrés Seoane (18 de abril de 2019). «Tatiana Tibuleac: "Siempre hay tiempo para hacer las paces, incluso con los muertos"». 

3. EFE, Agencia (15 de marzo de 2019). «Tatiana Tibuleac, la exitosa autora moldava que no sabe escribir de amor». 

4. «III Edición Rodando Páginas. Los libros van a las pantallas.».


Hay otros enlaces en inglés y en francés, he elegido aquellos a los que accedemos directamente en español.


LA NOVELA:

Estamos ante una novela dura y cruda. Llena de sentimientos.

Aleksy es un joven con un trastorno psiquiátrico. Su terapeuta le aconseja recordar y escribir todo lo ocurrido en su pasado, a modo de terapia. Aleksy no tarda en sumergirse en su memoria y vuelve a verse sacudido por las emociones que lo asediaron cuando llegaron a aquel pueblecito vacacional francés: el rencor, la tristeza, la rabia. Debe superar la desaparición de su hermana. Debe perdonar a la madre que lo rechazó. Debe enfrentarse a la enfermedad que la está consumiendo. Un verano de reconciliación, de tres meses en los que madre e hijo por fin bajan las armas, espoleados por la llegada de lo inevitable y por la necesidad de hacer las paces entre sí y consigo mismos.

Podemos ver el odio de un adolescente contra su madre y el motivo de éste. Aunque lo más importante del relato no es el porqué o el cómo, sino los sentidos y sentimientos en todo momento. Se trata de un viaje de introspección personal, donde el valor de las cosas y el perdón dan lugar a una narración sin diálogos, de lectura ágil (pero dura), con unos capítulos muy cortos. 

Tatiana nos muestra un dominio del ritmo narrativo brillante, con saltos del presente al pasado (remoto o más próximo). Y deja la puerta abierta a la esperanza.

Esta novela nos atrapa desde el primer instante ( si no vamos con prejuicios). En tan solo cuatro líneas puede provocar estupor, horror, desconcierto y rechazo a través de un vocabulario soez, con exaltación de la fealdad de la madre y de todos sus defectos. Las palabras que Aleksy, el narrador adolescente, le dedica a su madre hielan la sangre. El odio, el asco, el rencor y las ganas de matarla conmueven por su crudeza, rompen los esquemas de toda relación materno filial y nos ponen en alerta para descubrir qué ha podido llevarlos a ese punto de toxicidad.

Pronto vamos descubriendo los motivos que han llevado a la madre a no saber querer a su hijo, a no saber mostrarle afecto, a no cuidarlo como es debido. Aunque lo sabremos a través de la voz narrativa del hijo, que por recomendación psiquiátrica debe rememorar el verano que pasó con su madre en un pueblo francés. Un verano del que todavía no ha podido salir. Una voz poco fiable, distorsionada por el dolor, el odio y la salud mental.

Madre e hijo, dos personajes desgraciados y solitarios, hundidos en su propia miseria y en su propio dolor, dos personajes a los que les sangran las heridas y la distancia entre ellos se abre como un abismo. Pero la certeza de que éste será el último verano que podrán pasar juntos les ablandará el alma y les regalará la oportunidad de acercarse el uno al otro, de conocerse, de comprender, de entender, de volver a empezar aprendiendo juntos a quererse de nuevo.

Y como si de una carrera de obstáculos se tratara intentarán recuperar el tiempo perdido, arañando cada minuto, implorando al reloj para que se pare y les deje disfrutar de todo lo no vivido. Y esa transformación será maravillosa. Convertirá el odio en ternura, la rabia en cariño, el horror en belleza y la enfermedad en bendición. Porque habrá valido más la pena perderla habiendo podido recuperarla, que seguir teniéndola rodeada de rencor. Una nueva versión de los dos renacerá para sanar las heridas del pasado, comprender y perdonar, pero a veces lo más difícil es olvidar, no basta con entender, el daño está hecho.

¿Cómo puede haber tanta hermosura y tanta poesía en palabras tan rotundas, despiadadas y desagradables? ¿Cómo en tan poco se puede transmitir tanto? Sublime. 

Porque la escritura de Tibuleac se caracteriza porque la belleza podemos también encontrarla en el lado oscuro de las cosas, donde lo épico es lirismo y convierten la escritura en algo único.

Como se comentó en la sesión del club, para tratarse de una primera novela está bastante bien. Probablemente consigue llegar hasta nosotros gracias a la belleza de las vivencias mostradas a través de las imágenes tan cotidianas y también tan originales, a la exaltación de la locura que nos permea a través de un sentimiento poderoso.

Lo que me parece más maravilloso de este relato es la cantidad de imágenes de que está lleno y estas, no solamente corresponden a un lenguaje figurado, como en el caso de cada uno de los versos que conforman la introducción de los capítulos referentes a los ojos de la madre, sino que cada imagen es una experiencia, vivida por ellos dos, únicamente por ellos dos, dos locos.


El tema principal

El tema principal es la dualidad  del amor y el odio, la separación y la unión, la evolución del odio al amor y al recuerdo entre una madre y un hijo y, en definitiva la propia vida. 

Porque tiene mucho de canto a la vida que una persona que sabe que tiene los días contados sepa sacar tanto provecho de cada minuto y de cada objeto que se le ponga delante, que hace que la muerte unida a un amor inmenso a momentos de la vida y las cicatrices del recuerdo, sean uno de los subtemas principales.

Este tema principal está llevado por remas que chocan un poco con el punto de vista tradicional y constituyen la originalidad de esta obra.


Estructura de la novela

La novela comienza in media-res. La autora va jugando con los tiempos pasados y las vivencias presentes del verano, verano en que su madre tuvo los ojos verdes y están tan imbricados los tiempos de la historia que tenemos que pasar algunas páginas para situarnos, a veces, en algún momento, aunque es un recurso del que no se abusa, sirviendo para romper la monotonía de una historia lineal.

Gradual y progresivamente, vamos entrando, con un lenguaje lírico, lleno de experiencias y pensamientos, en una realidad poco normal, donde lo evidente es nombrado, dejando en el lector sugerencias que se entienden dentro de las elipsis, que siguen a algo que no está del dicho del todo claro :en ningún momento se explica que su padre no es su padre, pero se nombra a Pavel y se dice que su hermana no es su hermana, nunca se nos dice cómo empieza a pintar, los puntos claves de su vida se dibujan con unas pinceladas que el lector tiene que asimilar:

Página 115: le pregunté por qué ella y Mika tenían los ojos  verdes y yo azules.

La novela está estructurada en capítulos muy cortos, introducidos por una frase llena del lirismo poético que viene resumir varios capítulos que componen una experiencia juntos, principalmente en presente. Esas frases componen un esquema de lo que va a suceder, que es una de sus locas experiencias cotidianas y extraordinarias, vistas por el protagonista a través de los ojos de su madre, dada la originalidad del pensamiento del protagonista, (locuras):

Los ojos de mi madre eran un despropósito. 

Los ojos de mi madre eran los restos de una madre guapa. 

Los ojos de mi madre lloraban hacia dentro.

Los ojos de mi madre eran el deseo de una ciega cumplido por el sol.

Los ojos de mi madre eran campos de tallos rotos.

Los ojos de mi madre eran historias no contadas.

Los ojos de mi madre eran las ventanas de un submarino de Esmeralda. 

Los ojos de mi madre eran conchas despuntadas en los árboles. 

Los ojos de mi madre era cicatrices en el rostro del verano. 

Los ojos de mi madre era un brotes a la espera.


Los puntos de giro corresponden a los grandes descubrimientos: La madre tiene cáncer, el protagonista es consciente de que quiere a su madre y lo verbaliza, el protagonista se siente ligado a su madre y no quiere que muera.


El lenguaje: subrayo las siguientes frases:

Es curioso como todo el sentimiento del hijo de Aleksy, se va verbalizando a lo largo de la novela como un poema largo en torno a los ojos de su madre, a partir del capítulo 26 encontramos el primer punto de giro donde el protagonista descubre la belleza a través del cáncer maligno de su madre: 

Mi madre me llevó al campo de girasoles para anunciarme que se estaba muriendo. “Tengo cáncer Aleksy, un cáncer maligno y rabioso”, me dijo, y el día empezó a coagularse en ese mismo segundo. 

Su sonrisa de tallos rotos.

El verde escurrido de sus ojos. 

Su blanco de nimbo herido.


Hemos tenido que esperar hasta el capítulo 26 para conocer uno de los principales motivos de la relación especial de este verano. Aquí se cogen de la mano por primera vez y se comporta como un hijo que cuida a la madre que lo va descuidado durante toda su vida.

La encontré flotando en la bañera de cobre, blanca y ligera, con el cabello, cubriendo su rostro como unas algas transparentes. Como si fueran la llave hacia un mundo encantado que yo quería hacer vivir.

La novela lo mismo describe un campo de girasoles directamente relacionados con el sentimiento de las flores, que el amaestramiento de unos caracoles, que lo salvan de la tristeza y llenan de vida el capítulo, que un mercadillo: El mercadillo de antigüedades era como si hubiera tropezado y se le hubiera vaciado la bolsa.

O los los días sucedidos en la playa cuando su madre se ponía de cara al viento, abría los brazos y corrían círculos con los ojos entornados hasta que se cansaba, y a su paso, quedaban dos líneas de huellas como unas manos de niño vueltas hacia  arriba.

También me parece genial el pasaje en que la madre juega tumbada en la hierba, mirando hacia el cielo con las estrellas, como si fuese un ordenador, o esa otra en que se entierra en la arena de la playa.

La novela está plagada de ideas y experiencias geniales, solo es necesario leerla para descubrir ese lenguaje brillante y ágil.

Otra de las preguntas importantes que tuvo lugar en la sesión del club fue

Parece inverosímil que un hijo con esas características sea capaz de cambiar de forma radical, lo que se puede responder con que esta historia es un canto a la esperanza y de que cualquier cosa por inverosímil que parezca podría tener solución por medio de una imaginación desbordante.

A mí personalmente lo que más me ha gustado es la sencillez, lejana a la megalomanía, la imaginación y la lucha por conquistar la vida y la esperanza en las cosas pequeñas.


La literatura en Rumanía. Escritores rumanos 

https://es.wikipedia.org/wiki/Literatura_de_Rumania

Hasta 2009, año en el que se concede el premio Nobel a Herta Müller, la literatura rumana era prácticamente desconocida entre nosotros. Esta extraordinaria escritora pertenece a la minoría de lengua alemana, y su obra está muy ligada al periodo comunista.

Aunque algunos nombres sí nos resultan familiares (quizás, porque publicaron en el exilio y en lenguas más mayoritarias que el rumano), como Eugène Ionesco, Emil Cioran, Mircea Eliade, el dadaísta Tristan Tzara, y poco más. Actualmente, sin embargo, las letras rumanas están muy bien representadas en los catálogos de las editoriales españolas y ayudó, sin duda, que Rumania fuese el país invitado en Líber 2011. Destacamos a  Mircea Cartarescu, Mihail Sebastian, Ana Blandiana y Varujan Vosganian.

La literatura rumana muy joven, se inicia a finales del siglo XIX coincidiendo con la creación de Rumania como país y, como hemos señalado, muy marcada por su convulsa historia: las dos guerras mundiales, su larga etapa comunista y el periodo postcomunista.

Hay otros muchos autores que no aparecen en la lista de autores rumanos.

La influencia de la cultura griega se desarrolló en la literatura rumana.

Escritores moldavos:

  • Moisés Isaakovich Kantor
  • Ira Yan
  • Leonida Lari, 
  • Constantin Virgil Gheorghiu
  • Dumitru Matcovschi
  • Alexei Mateevici
  • Adrian Păunescu
  • Nicu Popescu
  • Tatiana Țîbuleac
  • Grigore Ureche
  • Silvia Ursache-Brega
  • Grigore Vieru

 

Generación de Tatiana Tibileac

Los medios de difusión literarios y los conceptos clásicos de la narrativa han evolucionado en los últimos años y la novela pasó a competir directamente con el resto de productos culturales y de entretenimiento, hay mucha más apertura a la literatura internacional, contemporánea y vivimos el paso fronterizo de intercambio de géneros literarios, donde la poesía permea en la prosa y viceversa.

Podemos, por tanto estar ante unas tendencias casi totalmente libre, sin trabas y sin censuras, encajadas en los nuevos cánones de la tolerancia, de la diversidad.

Estamos asistiendo a tendencias que dan cabida a temáticas tradicionalmente silenciadas en el ámbito del amor, del sexo, de la guerra, de la marginación y de la moral que buscan la implicación personal del lector contemporáneo. Los autores se adentran en temas poco transitados, demostrando conocimiento del tema no como una muestra de pedantería, sino como parte fundamental de la historia/ vida, como reflejo de la sociedad que vivimos.

La novela se olvida de la tradición y busca nuevas maneras de conectar con el lector, fabulando nuevos mundos a su antojo (no necesariamente verosímiles) con un aire desenfadado y entendiendo que el lector tiene ahora un papel diferente y mucho más activo a la hora de leer.

No olvidemos que hay toda la generación de mujeres actuales provenientes, principalmente, de Sudamérica, por ejemplo Mónica, Ojeda, Karina, Sainz, de Burgo, Mariana Enríquez, y un largo, etc. Que hacen de la literatura una escritura descarnada ( reflejo de la actualidad que nos ha tocado vivir), deseando abrirnos los ojos a mundos diferentes, no por ello inexistentes.

 

 





sábado, 18 de mayo de 2024

El ala izquierda. Cegador I

 

El ala izquierda. Cegador I (Mircea Cartarescu) 


Comentario complemento de la sesión del Club de lectura del 17 de mayo de 2024.


Por Andrés Hueso Iranzo


Algo sobre el autor.

Nace en Rumanía el 1-6-1956 (67 años). Tesis de licenciatura sobre Mihai Eminescu (Eminovici) —poeta del romanticismo tardío— y Doctoral sobre posmodernismo rumano (Ver Nota 1)

Premio de la Unión de escritores rumanos (1980, 90 y 94) Academia rumana (1989) La tormenta en un vaso (2013 con Nostalgia). Premio europeo de literatura (Viena 2015). Premio Leteo (León 2017 por toda su obra). Premio Thomas Mann de Literatura y Premio Formentor 2018 —Le precedieron en este premio Alberto Manguel, Roberto Calasso, Ricardo Piglia, Enrique Vilá-Matas, Javier Marías, Juan Goytisolo, Carlos Fuentes 2011—. Discurso El lápiz del carpintero (abrir enlace)

Autor invitado en la Feria del libro de Madrid de 2018. Recomiendo la lectura de su conferencia inaugural La utopía de la lectura (abrir enlace)

En 2022 recibió el Premio FIL (Feria Internacional del Libro en Guadalajara México) de Literatura en Lenguas Romances 2022, «por su prosa imaginativa y deslumbrante»

Recepción de la obra de Cartarescu en España
Es preciso recordar estos hitos históricos: caída del Muro de Berlín el 9-10-1989, del régimen comunista en Rumanía el 16-12-1989 (Ceaucescu fusilado el 25-12-1989) y en Albania (la de Ismail Kadaré) en diciembre de 1990.

Título / Año de publicación en Rumanía  / + años desde la caída del régimen / edad del autor / Publicación en España / Orden de publicación en España: 

Nostalgia: (El ruletista. El mendébil. Los gemelos. REM. El arquitecto) 1993 + 3 / 37 / 2010 / 1º
Lulu: 1994 + 4 / 38 / 2011 / 2º
Cegador I: 1996 + 6 / 40  / 2018/ 6º
Cegador II: 2002 + 12 / 46 / 2020 / 7º
Cegador III: 2007 + 17 / 51 / 2022 / 8º
Las bellas extranjeras: 2010 + 20 / 54 / 2013 / 3º
Los ojos castaños de nuestro amor : 2012 + 22 / 56 / 2016 / 4º
Solenoide: 2015 + 25/ 59 / 2017 / 5º

Por tanto, cuando en 2017 se publicó Solenoide (800 páginas) en España, fue presentado y recibido como la gran obra maestra de Cartarescu, pero la crítica y el público, ignoraban la existencia de la trilogía  Cegador (1.500 páginas) que la precedía en un intervalo que va desde 19 hasta 8 años de antelación y que, evidentemente, ha obligado a crítica, mundo académico y público a revisar las opiniones construidas en 2017.

¿Y qué dice Cartarescu sobre sí mismo? Aquí dejo el enlace a una selección de declaraciones suyas y una síntesis de una entrevista realizada por su traductora Marian Ochoa de Eribe. Cartarescu dixit (abrir enlace)

Tengo que señalar que el comentario que sigue, lo preparé tras la lectura (en realidad fueron tres lecturas) de El ala izquierda, y antes de la lectura posterior de Solenoide —que tenía a medias, hace un par de años y reinicié desde el principio— la del volumen de relatos Nostalgia —de los que recomiendo vivamente El ruletista y REM— y las dos partes siguientes de la trilogía. Lo que quiero decir es que lo que aquí voy a comentar no está contaminado por la lectura de esas otras obras y se refiere exclusivamente a El ala izquierda.

Bueno, empezamos.

«En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
Este era en el principio con Dios.
Todas las cosas por Él fueron hechas; y sin Él nada de lo que es hecho, fue hecho.»
Juan. 1:1-3

Puesto que Cartarescu inicia cada uno de los tres volúmenes con citas de una encíclica de Pablo a Corintios, me parece oportuno iniciar este comentario recordando el inicio del Evangelio de Juan.

En la cita de Pablo, aludida tres veces en el texto de Cegador I: «per specuculum in aenigmate», se expresa la esperanza, la fe, en alcanzar el Conocimiento del Hacedor y de todo lo por Él hecho; en la de Juan se declara el valor de la palabra como potencia del Hacedor, todo lo hecho por Él, lo ha sido mediante Su palabra.

En realidad, todo lo que acontece en cualquier novela es la obra de creación de su autor; mas, en el caso de Cegador I, entiendo que hay una importante “vuelta de tuerca” a la idea de autor creador. Intentaré explicar esto más adelante.

Primera consideración

Como primera consideración tengo que decir que no cabe dar una interpretación o valoración “normalizada” de este texto, ya que sabemos que es la primera parte de una trilogía. Por tanto lo que hemos leído en Cegador I, es un fragmento de un todo aún desconocido. Cuando llegamos al final del volumen, desconocemos —dada la inmensa variedad de enfoques a la que nos hemos enfrentado— los caminos que el autor vaya a ofrecernos en las dos siguientes partes. Aunque quizá sí podamos espe-rar que su narración va a seguir siendo moviéndose entre los límites imprecisos entre la realidad, lo onírico, lo surrealista y lo místico.

Lo que sí sabemos es que casi todos los asuntos quedan enunciados, pero no cerrados.

El propio autor ha dicho que, en la metáfora de presentarla como el cuerpo de una mariposa, El ala izquierda está dedicada a su madre, El cuerpo a él mismo, y El ala derecha a su padre. No obstante, una observación más detenida nos descubre que en la primera parte solo la madre está presente de verdad en un apartado (8º), en la segunda parte en cinco (1º a 4º y 6º) y en la tercera en 2 (3º y 8º).

El libro está dividido en 3 partes y con apartados en cada una de ellas (11, 6 y 8), unas veces de continuación del contenido —o acción— otras veces con marcada discontinuidad: de asunto, de tiempo narrativo, … En realidad, entiendo que la división en partes no ofrece significación alguna y que daría igual que no se diera dicha separación.

Tampoco hay una respuesta sencilla a la pregunta ¿de qué va esta obra? Puede que no haya tal respuesta; y que tampoco la pregunta sea la adecuada.

En principio, creo que este libro requiere leerse por el placer de leer, haciendo una lectura no convencional, haciendo pausas para digerir lo leído o simplemente descansar y dejar de sentirse abrumado. Pero, también y como es patrimonio de los buenos libros, puede abrirse por cualquier página y al momento lo escrito te atrapa y envuelve, sea el que sea el asunto que ahí se esté abordando.

Voy a intentar concretar.

Como si fuera algo así como un “manual de instrucciones de uso” de Cegador I o algo parecido a cómo encontrar en una madeja revuelta, cuál es el auténtico hilo de Ariadna que nos permita salir del Laberinto; teniendo en cuenta que puede ser que haya varios, y ninguno nos saque de él.

1.- El proceso de la Creación del Autor

El proceso de la creación del autor recorre la narración de principio a fin en Cegador I. Aparece unas veces mediante breves inserciones o referencias y otras como verdaderos capítulos o relatos añadidos, sin precedente ni continuidad con los textos contiguos, y luego desaparece hasta la siguiente aparición. 

Cartarescu recupera aquí lo maravilloso que subyace en el mito clásico, lo recrea, rehace y nos enfrenta ante el pasmo de la contemplación de su nacimiento. 

Se inicia en I-6 (parte 1º apartado 6º) con la narración mítica fundacional de la estirpe de su madre. Revisitación de la lucha de la Luz contra las de la Oscuridad. La migración de los Badislav. El sacrificio ritual del paso del Danubio, donde genera el linaje del autor: Vasily —que entrega su sombra en un sacrificio ritual— y es el abuelo de su abuelo materno Babuc. La reconstrucción milagrosa de la iglesia en Tántava.

Anca que lo llama en sueños y sabe que un día Mircea la oirá y aparecerá y Herman que realiza el tatuaje —que es como una especie de Aleph— en su cabeza rapada y en el que Mircea se reconoce y experimenta una Epifanía. De este modo Herman y Anca son figuras proféticas.

En I-10 el escritor se auto crea en personaje —es un salto en el tiempo narrativo, pues el autor aún no ha sido concebido, según este hilo—.

En II-4 se hace referencia a la noble estirpe de Costel (que él mismo ignora), que procede de un famoso poeta polaco (Witold Csartarowsky), cuyo nombre solo se conoceremos en la escena final del libro.

La prodigiosa escena epifánica del ascensor en II-6, que es como una Anunciación «Eres María». Significa el Reconocimiento «… bendita entre todas las mujeres…» de la que será el Origen del Creador-Autor.

La intervención también epifánica de un tercer profeta, el masajista ciego «Eres Mircea» (en III-5) como «el Enviado que estando allí, está también aquí»

Hay otro Alpeh más místico en las uñas de Cecilia en la escena final.

Y ya en las 40 alucinantes páginas finales III-8, en la que se consuma la Encarnación en María, entendida esta como la materialización de la elección de la Elegida para ser la madre de Mircea. En el muy oscuro discurso —sobre dioses, religiones, etc.— del Al-bino nos dice: «Vamos a inventar al que nos inventará».

Retorciendo espacio-temporalmente este hilo, el narrador-creador se asoma a su obra, en el acto mismo de la creación: En I-10 (página 101) Se auto crea en personaje. Anca ha cumplido su papel de Emisaria y ha entregado el mensaje. La silla en la que se sienta Mircea sólo ha sido construida para ese momento, no tiene pasado como árbol. En II-6, alrededor de la escena del ascensor (páginas: 227, 228, 232, 233, 237, 238, 249, 251 y 252) —la referencia a las páginas se refiere a la edición en papel—.

Finalmente, los Conocedores, pueden identificarse como la masa de criaturas que, cual sibilas u oráculos, reconocen al dios creador que los escribirá y actúan en todos los ámbitos —por eso se los nombra como secta— para que ese milagro llegue a producirse.

Claro que todo esto solo es una de las interpretaciones posibles, de una parte del texto; muy original, muy meta literario, muy sugerente, muy bello incluso. Pero podrían ser solo sueños de la madre contados a Mircisor en algún momento, mezclados con los suyos propios o sus alucinaciones suyas, o… 

En todo caso, el desarrollo ordenado —dentro de su desorden espacio temporal— de este proceso a lo largo de todo el texto, entiendo que es la columna vertebral del libro.

2.- Interrogación existencial

El autor se hace una continua interrogación existencial, sobre la vida, por qué es cómo es, sobre el acto creador, …

Hace una ambiciosa y profunda reflexión sobre la condición humana con una gran profundidad filosófica. 
Una invitación a cuestionar nuestras propias certezas y a adentrarnos en las profundidades del ser.

Plantea el extrañamiento de uno mismo, buscando algo de luz en zonas de permanente oscuridad. Una exploración de la infancia. La relación Madre-niñez configura también un proceso de creación.

En ese misterio de la creación —ora humana, ora literaria—, algunos personajes —María, Costel, …— tienen momentos en los que sienten que son criaturas —pensadas, imaginadas, creadas— por Alguien superior y el propio Mircea se asoma a su propia obra en esos momentos, se manifiesta ante su creación, aunque no se muestra ante sus criaturas.

La madre, motor primigenio y también enigma, se identifica con la tarea creativa del escritor que en Cegador I tiene un doble nacimiento: desde el interior de su madre y desde sus propios personajes.

El acceso al Conocimiento, por medio del sueño, la imaginación, la alucinación, es un proceso siempre destructor —podemos recordar, por ejemplo, el mito de Sémele [madre de Dionisos] y Zeus— que es destruida cuando el dios se le muestra en toda su gloria divina. Anca, tras su encuentro con Mircea, sabe que ha cumplido su papel y no volverá a aparecer. 

Cartarescu dice que en su «sueño esencial» lo que se le manifiesta es que la «revelación es posible», sea lo que sea esa Revelación. Pero ¿cómo acceder a ella? ¿Por qué camino o puerta? ¿Con qué rito? ¿Será en esta vida o dimensión, o…?

Esta idea de que el acceso al conocimiento es un proceso cegador —que está presente también en el episodio del masajista ciego cuando narra cómo fue cegado—, me recordó un pasaje de la novela de Jan Potoçky El manuscrito encontrado en Zaragoza —otro libro que recomiendo— (Ver Nota 2).
 
3.- Aspectos estilísticos

El ala izquierda constituye un gran canto, un gran poema, al estilo y salvando las distancias de La Eneida o La Divina Comedia —a veces de poesía dura y oscura—. En el que se suceden episodios que tienen su origen en recuerdos, ensoñaciones —«recuerdo, es decir invento» dice el propio Mircea— de la que quizá surja la sospecha o la idea de la autoficción, aunque yo personalmente creo que la inmensa mayoría es mera ficción.

Y estos episodios se pueden agrupar estilísticamente en historias de tipo popular o costumbristas o realistas —sobre todo en la parte II—; presunta autoficción —la mayoría de la parte III—; aproximaciones al realismo mágico —visión de María del interior de la máquina de coser, entierro de Catana, pesadilla de Ionel, el espectáculo de la feria— aparte de las narraciones fantásticas relacionadas con su creación; ensayos eruditos de una extraordinaria altura y detalle —sobre la simetría biológica, fisiología del mecanismo auditivo, técnicas de exploración psicológica, entomología, neurología, poesía y novela—.

Una capacidad arrebatada ¿excesiva? de escritura en estado de trance, ¿escritura patológica?, que puede conducir al lector a un estado hipnótico. Magistral utilización del lenguaje, El ala izquierda es la obra de un gran lingüista. 

La conjunción de sueño, ficción y literatura construyen la verdadera realidad donde los personajes viven siempre que su mundo es leído.

Nos ofrece un estilo refinado, lírico, de una prosa densa al tiempo que minuciosa, exuberante, barroca, alucinante, inimitable, inalcanzable. «Este libro ilegible, este libro».

Desarrolla un continuo de literatura, espacio y tiempo; una galaxia literaria de realidad-alucinación-sueño-mito y construye un inmenso retablo de elementos seudo-autobiográficos e históricos, mezclados con relatos de marcado carácter onírico, que crean espacios y mundos a los que el lector es transportado, deslumbrado, cegado …

Quedan evocadas en la la mente las pinturas de El Bosco. Pero aún hay más: en el episodio que se desarrolla en Nueva Orleans, el personaje Monsieur Monsú, tiene un cuadro en su local firmado por “Desiderio Monsú” que es una representación fantástica de palacios, estatuas, … La descripción de ese cuadro y las otras descripciones de escenarios desbordantemente fantásticos, tienen un modelo en obras pictóricas del siglo XVII que en su momento se atribuyeron a un nombre ficticio: Monsú Desiderio, tras el cual se ocultaban dos artistas François de Nomé y Didier Barra, parece que amantes y pintores activos en Nápoles.

En la Nota 3 dejo un enlace para que podáis asomaros a la obra de estos artistas.

Esa descripción tan exuberante de la que hace gala Cartarescu, también me ha recordado, por contraposición, cómo en el libro La escala de Mahoma, (ver Nota 4) para describir la contemplación del Paraíso, el autor solo es capaz de recurrir a expresiones simples de este tipo «Todo era tan sumamente bello de admirar que nadie lo podría describir…» «… era tan profundo que nadie podría describirlo…» 

Tratándose de una presunta revelación divina, él ¿Mahoma? tiene más interés en ocultar las presuntas maravillas contempladas a los ojos del lector y que queden simplemente anunciadas como promesa, que en esforzarse en expresarlas de alguna forma. Sin embargo, Cartarescu describe hasta la extenuación sus escenarios míticos, fantásticos, oníricos, imaginados, recordados, inventados, … en definitiva CREADOS.

Aparecen también en la narración frecuentes elementos gore. Aborda ambientes sórdidos —externos e internos—, lugares angustiosos, sótanos de pasillos interminables. Multitud de enfermos deformes: tumores, enanos, jorobados; el propio Mircea padece una hemiplejia que le deforma el rostro.

Los personajes son instrumentales, herramientas de la narración, la sirven, no la sostienen con su desarrollo, porque no lo tienen como tales personajes novelescos. Anca es un ejemplo de ello.

La mariposa, multiforme, omnipresente en todos los momentos críticos de la narración, como enlace extra temporal entre ellos. Unas veces como elemento narrativo, otras como metáfora y, a veces, ambas cosas. He encontrado un total de 35 referencias a las mariposas, de las que 24 serían elementos narrativos —enlaces— y 11 utilizadas como metáforas.

Y en referencia a ecos literarios de otros autores: Borges —lo nombrado a los Alpeh—, Proust —la contemplación con aires nostálgicos de Bucarest desde su ventana, la descripción casi microscópica de un pedazo de tapiz, ….—, Kafka —en lo surreal—, Jan Potoçcy —la capacidad de construir historias dentro de otras historias—, Ismail Kadaré —en sus ambientes opresivos— y Bruno Schulz —en la imaginación desbordada que comparte con sus relatos como El despertar de la primavera, Tratado de los maniquíes, Las tiendas de canela fina, El sanatorio de la clepsidra o La calle de los cocodrilos—.

4.- Bucarest como alter ego—personaje

Todo el libro es un canto elegíaco arrebatado a Bucarest. La ciudad es elevada a la categoría de personaje, alter ego del narrador, que influye en el tono y el fondo narrativo. Hay muchos Bucarest, desde el maravilloso de los atardeceres de fuego cuando se encienden las luces de la ciudad, al sepultado por la nieve en inviernos espantosos, al ceniciento, triste y feo y al de los edificios cuyas estatuas, gárgolas, atlantes, etc., parecen cobrar vida o descomponerse hasta convertirse en polvo.

5.- Lo que el pasado representa para Cartarescu.

Las cuatro instancias de relación con el pasado son: los sueños, la imaginación, los recuerdos y los objetos —ya sean materiales, ya inmateriales, como los hechos—. «Recuerdo, luego invento» escribe Cartarescu con lo que parece poner de manifiesto la imposibilidad de distinguirlos en su construcción literaria.

«El pasado lo es todo, el futuro no es nada, no existe otro sentido del tiempo»

«Pues no describes el pasado al escribir sobre asuntos antiguos, sino al escribir sobre el aire brumoso que hay entre ellos y tú. Sobre la forma en que mi cerebro actual en-vuelve mis cerebros dentro de unos cráneos cada vez más pequeños, de hueso y car-tílagos y membranas. Sobre la tensión y la falta de entendimiento entre mi mente de ahora y la de hace un instante y la de hace diez años …»

6.- Referencia a campos semánticos

Por mera curiosidad he contado las veces que en el texto aparecen ciertas palabras que puedan agruparse en una misma idea. Evidentemente las que más apareces son las referidas a los insectos y no es la mariposa la que es más nombrada, sino la araña.

246 Sarcopto, Insecto Larva Gusano Araña (91) Mariposa (78) Libélula Oruga
94 Cerebro
68 Espacio
66 Recuerdo-recordar
58 Ciego-ceguera
47 Memoria
35 Cegador
33 Dolor


Notas:

1.- Postmodernismo rumano
“Generación de los 80” (caída del régimen de Ceaucescu 25-12-89)
Acompasar la literatura rumana con la del momento y enlazarla también con la de la generación de los vanguardistas anteriores a la II Guerra M. —Tristan Tzara, Urmuz, Eugene Ionesco—.
Neovanguardismo y Onirismo —iniciado en los 60— entendidos y utilizados como modelo compositivo y no como simple proveedor de imágenes. El onirismo fue perseguido por el régimen comunista por expresarse en un lenguaje que escapaba al control ideológico. El sueño no es una huida de la realidad, es una parte de la realidad trenzada de forma inseparable con todo lo demás.
Una apuesta extrema en la que la realidad decide convertirse en ficción.

2.- De El manuscrito encontrado en Zaragoza. 
Un judío cabalista cuenta acerca de su iniciación en los textos sagrados: «Cuando cumplí dieciséis años, mi padre comenzó a iniciarnos en los misterios de la Cábala. Primero nos puso en las manos el Sepher Zohar o libro luminoso, llamado así porque nada en él se comprende, de tal modo su claridad deslumbra los ojos del entendimiento … »

3.- Los paisajes fantásticos de Monsú Desiderio

Este nombre que se le dio anteriormente a un artista que se cree que pintó escenas arquitectónicas con un estilo distintivo en Nápoles a principios del siglo XVII. El término monsù, una corrupción del Monsieur francés, fue utilizado a menudo por los historiado-res napolitanos para denotar a un pintor de origen extranjero. 
A mediados del siglo XX, los historiadores del arte identificaron las obras previamente atribuidas a "Desiderio" como de al menos tres pintores diferentes: François de Nomé (1593-1630) y Didier Barra, ambos originarios de Metz, y un tercer artista, cuyo nombre es desconocido. 


4.- La escala de Mahoma
Abraham de Toledo —uno de los 5 traductores judíos del círculo de Alfonso X el Sabio, vierte al castellano el viaje de Mahoma a Jerusalén y su posterior ascenso a los cielos y descenso a los infiernos, acompañado del arcángel San Gabriel, a lomos del fantástico caballo Alborak —un caballo blanco con cabeza humana—. Parece que inspiró a Dante para su Divina Comedia—. Buenaventura de Siena fue el autor de la versión latina de aquella traducción, de la que no se ha conservado ningún manuscrito.
















lunes, 26 de febrero de 2024

El palacio de los sueños

 

El palacio de los sueños (Ismaíl Kadaré) 


Comentario complemento de la sesión del Club de lectura del 23 de febrero de 2024.


Por Carmen Sánchez Valdivia


ISMAIL KADARE. Nacido en Gjirokastra  (Albania) en 1936 es probablemente el intelectual más importante de Albania. y uno de los más activos en Europa; defendió la intervención de la OTAN en la guerra de Kosovo para detener a los serbios y su compromiso desempeñó un destacado papel en el esclarecimiento internacional del drama de los albaneses de Kosovo. Está casado y es padre de una bióloga e investigadora, Gressa. 

Su familia, de modestos funcionarios, era musulmana laica, de la secta heterodoxa y liberal de los bektashi. Su padre Halit Kadare, un empleado de la oficina de correos, fue muy conservador, pero sus tíos, muy cultos y poseedores de una gran biblioteca, se adhirieron al comunismo; vivió de niño la Segunda Guerra Mundial, en la que su ciudad natal fue sucesivamente ocupada por italianos, griegos, fuerzas reaccionarias albanesas y los nazis alemanes. Finalmente fue liberada por los partisanos albaneses. Asistió a escuelas primarias y secundarias de su ciudad natal y siguió Lenguas y Literatura en la Facultad de Historia y Filología de la Universidad de Tirana, donde recibió en 1956 un diploma de maestro. Estos acontecimientos han sido narrados —o ha aludido— en varias de sus obras. Estudió también en la Facultad de Historia y Filología de su alma máter y en el Instituto de Literatura Maksim Gorki de Moscú, hasta 1960. 

Ese mismo año, tras la ruptura de relaciones entre Albania y la Unión Soviética, regresó a su país donde ejerció el periodismo en diversos diarios y en suplementos culturales; fue editor en jefe del periódico en lengua francesa Les Lettres Albanaises.

En esa época publicó sus primeras poesías pero fue con su primera novela, El general del ejército muerto, publicada en 1963, con 27 años, como consiguió reconocimiento dentro y fuera de su país como uno de los escritores de mayor talento. Desde entonces ha publicado regularmente numerosos títulos que lo han convertido en uno de los escritores europeos más importantes del siglo xx. Entre estos destacan El Palacio de los Sueños, Abril quebrado, El monstruo o Los tambores de la lluvia. Su obra ha sido traducida a más de 45 idiomas.

En 1981 publicó El palacio de los sueños, una novela anti totalitaria escrita y publicada en el corazón de un país totalitario.  La novela fue prohibida.

En 1990, Kadaré solicitó asilo en Francia, afirmando que «las dictaduras y la literatura auténtica son incompatibles... Un escritor es el enemigo natural de una dictadura». Kadaré regresó a su patria en 1999.

Candidato varias veces al Premio Nobel, Kadaré recibió en 2005 el premio Booker Internacional. En 1992 fue uno de los finalistas para el Grinzane Cavour, uno de los más prestigiosos en Italia, con su obra Crónica de piedra. En mayo de 1996 fue elegido miembro asociado extranjero de la Academia de las Ciencias Morales y Políticas de París, donde ocupó el sillón de Karl Popper. Es miembro de la Academia de las Artes de Berlín y de la Legión de Honor. En 2009 obtuvo el Premio Príncipe de Asturias de las Letras  y en 2015, el Jerusalén. 

EL PALACIO DE LOS SUEÑOS; 1981
Mark Alem, pertenece a la familia de los Qyprilli, influyente familia de procedencia albanesa y promotora de importantes reformas en el seno del  ficticio Imperio Otomano, que alberga 40 países. Un día va a solicitar trabajo al Tabir Saray (Palacio de los sueños) y se lo conceden. Y en poco tiempo comienza a subir escalones, pero mientras más cosas descubre más se hunde en el desasosiego, que le producen tanto el organismo como sus dirigentes. 

El Palacio, es un inquietante organismo estatal al que cada ciudadano está obligado a enviar por escrito un informe de lo soñado durante la noche. Para después, ser analizados y clasificados en busca de señales de rebelión o disidencia, y dónde cada semana se elige un sueño con mayúsculas, El sueño maestro, que influirá en las decisiones del Sultán. 

A través de la historia de Mark-Alem, Kadaré nos sumerge en un mundo opresivo que nos muestra los extremos a los que puede llegar el poder absoluto. Una alegoría Kafkiana, una profunda crítica dónde el autor denuncia a los estados  totalitarios, especialmente al régimen burocrático y autoritario albanés, transmitiendo hasta qué punto el gobierno tenía al país sometido y sumido en la desesperanza. 

Durante toda la novela la sensación de agobio y desasosiego es palpable. El misterioso y laberíntico complejo administrativo, alejado de toda luz natural y de todo contacto con el mundo, producen al lector angustia y desorientación durante toda la novela. Kadaré retrata así a una clase funcionaria que cumple órdenes sin saber por qué y lo que es peor, sin saber si sus esfuerzos servirán para algo. 

jueves, 15 de febrero de 2024

Muerte de un apicultor

 

Muerte de un apicultor (Lars Gustafsson) 


Comentario complemento de la sesión del Club de lectura del 26 de enero de 2024.


Por Gloria Martín


Justificación de la propuesta:

La elección de esta lectura ha estado motivada por la originalidad de la novela.
Destacan tanto la forma de enfrentarse al dolor y a la muerte del protagonista como la vida que elige, jubilado de profesor a los 40 años, se va a vivir a un lugar solitario con unos inviernos largos y fríos, compra unas colmenas, vende la miel, siembra verduras en su huerto, las vende y escribe en sus cuadernos mientras reflexiona sobre su vida, su país, los animales y la muerte.

BIOGRAFÍA 
Nace en Vasteras (Suecia el 17 de mayo de 1936) y muere en Estocolmo el 3 de abril de 2016.
Graduado en secundaria en el Vasteras gymnasium, estudia Flosofía en Upsala, licenciado en 1960, doctor en Filosofía teórica en 1978. 
Vive en Austin (Texas) trabajando como profesor en la Universidad, enseña Filosofía y escritura creativa, hasta el 2003, año de su jubilación. Vuelve a Suecia donde muere el 3 de abril de 2016.
Ha sido uno de los escritores suecos más prolíficos, cuenta con una extensa obra literaria compuesta por novelas, poemarios, cuentos, ensayos y editoriales.
Obtuvo diversos galardones internacionales como el Prix International Charles Veillon de ESSAIS en 1983, el Heinrich Steffen Preis  en 1986, una Vita per la Letteratura en 1989, un John Simon Memorial Fundation por su poesía en 1994 y otros. 
Fue nominado al premio Nobel de Literatura.
En narrativa, su obra más importante y representativa es MUERTE DE UN APICULTOR.
Este libro recorre a través de los apuntes recogidos en varios cuadernos, los últimos momentos de la vida de un enfermo de cáncer en fase terminal. 
Esta es la excusa para hacer, con un estilo muy personal y poético, balance de una vida y de un modelo de sociedad: la cultura del bienestar socialdemócrata sueco de los años 70.

Gustafsson explica su libro cuando dice : “Muerte de un apicultor es la quinta y última parte, independiente de las anteriores, de una pentalogía sobre mi tiempo y mi generación, a la que he dado el título genérico de Las grietas en el muro”.

En la primera parte, “El señor Gustafsson en persona,” presenta al narrador.
La segunda, “La lana”, trataba el campo en los años setenta.
En “Fiesta en familia” se sitúa en el centro y describe los circulos del poder.
“Segismundo”, es la novela de los subconscientes colectivos de nuestro tiempo, sus sueños y pesadillas.
“Muerte de un apicultor” trata de un cuerpo, solo un cuerpo, las luces se van apagando una a una, como la sinfonía del adiós de Haydn, el círculo se va reduciendo y al final, no se ve otra cosa que el fondo esencial de la cuestión, un ser humano.

"Muerte de un apicultor", ha sido elogiada por Jhon Updike, y la crítica, Eva Stenkaer comenta su aparente sencillez y su gran carga lírica, destacando al autor como un gran artista.
El tema principal es la agonía de la enfermedad tratada a través de las anotaciones de Vesslan, un apicultor que se está muriendo de cáncer.
La estructura es muy innovadora, le permite a Gustasen explorar la identidad a través de su expresión en una variedad de formas:
Imaginación
Memoria
Detalles mundanos de la vida.
El tema se revela a través de una formula que el protagonista repite a lo largo de la novela:
Nunca avanzamos, siempre volvemos al mismo lugar, empezamos de nuevo
Gustafsson ha enfadado a la élite cultural sueca con frecuencia por lo que ha sido considerado un escritor controvertido, no plenamente aceptado.

La novela:
Una amigos están de excursión y cuentan esta historia. Como si siguieran el rastro de una presa sanguinolenta.
La formula se repetirá durante la novela: 
“Amables lectores, curiosos lectores. Empezamos de nuevo. No nos rendimos. Iniciamos el quinto y último de nuestros cinco relatos. Como sabuesos ladinos y veteranos en una cacería de alces, husmeamos la pista hasta alcanzar a la presa sanguinolenta.

Presenta al personaje: Lars Lennart Westin, apodado la comadreja, maestro de escuela primaria jubilado anticipadamente, al cerrar la escuela en la que trabaja, divorciado, se va a vivir a la parte oriental de un lago, con su perro y trabaja en varias cosas, la principal es vender la miel de sus abejas, tiene un huerto , parientes que van a verlo, televisión, periódico por suscripción, se lleva bien con los vecinos…..

Las notas desordenadas que deja en 3 cuadernos permiten reconstruir su vida y sobre todo la evolución de su enfermedad.

Hay 3 cuadernos : amarillo, azul y desgarrado con notas que ha ido escribiendo .

La historia comienza un año antes, en agosto, una noche en que el perro se escapa y él  lo sigue, encuentra una rana y finalmente al perro , refugiado en la casa de un vecino, no quiere irse con él. Cuestión de olfato. Como si no lo reconociera.
Las colmenas necesitan reparación, la muerte de un enjambre la compara con la de un perro o un gato.
Confunde el dolor con lumbago, recuerda que ya le dio en algunos momentos. 
Habla de la paciencia de los suecos, la consulta del hospital, donde nadie habla, hay una espera interminable, pruebas durante meses, nadie protesta…..
Él lleva sus cuentas en su cuaderno y va viviendo sin lujos.
Recibe la carta del hospital pero entonces duda si abrirla y repasa su vida, allí con sus colmenas, su vida social, escasa pero auténtica.
Decide no abrir la carta porque así guarda una esperanza… con la muerte es mejor no tratarse y así que  un día la quema al encender la chimenea.
Habla de Wundt y su clasificación del dolor en tres tipos: sordo, cortante y ardiente.
Cuando empieza el dolor, el toma unas pastillas que pide en una farmacia  sin receta  para las piedras en el riñón, pero le dejan de hacer efecto y dice: de noche me dan un cuerpo que no me conviene porque es un cuerpo incandescente.
Lo mismo sus esperanzas, ya que el dolor le hace ver todo distinto y aun tener la esperanza de mejorar. El dolor es un paisaje, dice.
Cuenta como conoce a una mujer que le atrae pero luego de cerca, en un concierto de órgano en la iglesia se acerca y  le repele. Siente que se quita un peso de encima. 
Habla el amor como una inquietud (un problema)
Recuerda que fue elegido miembro del comité de la asociación sueca de Biología, recuerda entonces cosas que no han pasado…según explica el subconsciente se asusta ante la posibilidad de no ser nada.
Margareth, la esposa: 
“A los que significan mucho para nosotros, llegamos a verlos no una, sino  mil veces, sin fijarnos de verdad en ellos.“
La conoció en la escuela primaria, ella en 1º y el en 2º. el se interesaba por la amiga mas que por ella. Vuelven a coincidir en la escuela Normal, Margareth llega a Upsala.  Se encontró de pronto bailando con ella.
En la escuela de magisterio se organizan bailes, hay chicas más o menos interesantes.
El es muy pobre, tiene dos amigos, pero se queda solo, además es desordenado, sin dinero.
Sale con una chica que lo deja, por razones sociales, piensa, él sufre y no se lo explica:
“Fue una cosa lamentable, gran parte de mi vida terminó allí”
Acepta su muerte: “lo que aún me queda va a terminar este invierno”

EL DESHIELO
Continua el dolor, controlado a medias….pasea con el perro y nota un cambio en los paisajes…es primavera al fin.
Piensa en Margareth “precisamente ahora, cuando se me recrudecen los dolores, la echo mucho de menos”
“Yo diría que hay un dolor originario, que se lleva dentro desde la niñez y no se ve nunca”
Recuerda que se volvieron a encontrar de estudiantes en Upsala, empezaron a salir. 
Una vida tranquila,  idílica casi … enseñantes en escuelas los dos, ella tejía, el hacía muebles …un estilo propio. Una especie de protesta contra la sociedad industrial, viviendo en el campo, cultivando un huerto… ella tejía, tenía un telar…
Había cohesión entre ellos, una especie de anarquismo … unidos de una manera espiritual
Empezamos de nuevo, no nos rendimos…
Margareth y la clase social a la que pertenecía, padre médico, militares … y también sus disputas de no hablarse en días.
En un viaje en tren conoce a una mujer de la que se enamora. Se lo dice a su mujer, ella la  invita  y se hacen muy amigas

LA INFANCIA
El  único capítulo verdadero en la vida , dice, es la infancia, solitaria y egocéntrica…
Hay un día, en medio de sus dolores en que lo llama mucha gente, entre ellos dos niños tocan a la puerta y se anima bastante…
Inventa alguna historia o sueña con ella, despierta con dolores, ahora ardientes.
“Cuando despierto con necesidad de consuelo, pienso en la región en la que viví los veranos de mi niñez” dice y cuenta episodios como el de una barca tomada prestada por su padre en la  haciendo estraperlo estuvieron a a punto de morir, historias más universales de lo que parece, un tío que truca un depósito de gasolina, un viaje con unas personalidades en que puede haber peligro, esconderse para poder conseguir comer, tener viandas, las guerras, los racionamientos…

LAS CLASES SOCIALES
Las clases sociales incluso en los sitios más apartados, el lenguaje como indicador de una clase social, un subconsciente colectivo social que permite experimentos con animales, entre otras cosas…
Escribe cuentos para los niños que lo visitan, luego les lee su cuento de terror, pero ellos opinan que le falta acción. Un poco como a su vida.
Cuenta  los periodos en que no tiene dolor y los anota: 4 días sin dolor, 12 días sin dolor. …..
En medio de su enfermedad, cuando el proceso avanza , él reflexiona sobre no haber aprovechado el tiempo,  la melancolía curiosa de la infancia, clasifica las artes por su dificultad la primera el amor, hay una que no se puede clasificar, la resistencia al dolor ya que el grado de dificultad es demasiado alto.
Se reconoce un ser asocial y confiesa que eso le da cierta protección. No quiere dar a nadie control sobre él.
Cuenta los días sin dolor, le da miedo mirar el buzón .
Cuando la familia va a verlo, sin sospechar lo malo que está, el disimula y no quiere que se enteren. Se alegra de que no se den cuenta.
Un día sueña que las abejas son seres extraterrestres muy inteligentes.

Las dos últimas partes:
  1. Dios después de un millón de años dormido, despierta y hace caso a la gente que le pide algo, los misiles se convierten en oro liquido, las armas de destruyen solas……
  2. El protagonista, va en ambulancia al hospital donde muere entre sueños y dolores, con medicación paliativa.


Gracias a las personas que asistieron y enriquecieron la sesión con sus inteligentes aportaciones.

viernes, 1 de diciembre de 2023

Personas decentes

 

Personas decentes (Leonardo Padura) 


Comentario complemento de la sesión del Club de lectura del24 de noviembre de 2023.


Por Carmen Guillén



Justificación de la propuesta: es un autor al que conozco desde hace años, del que he leído muchas
de sus obras y por el que tengo -confieso- admiración y simpatía, tanto como escritor como por su
actitud de “persona decente” que desprende en todas sus manifestaciones.
Ya tuve la oportunidad, hace justamente 5 años, en octubre de 2018, de presentar aquí en esta misma
tertulia la que considero su mejor obra hasta la fecha, “El hombre que amaba a los perros”, novela
histórica monumental sobre la historia de L.Trotsky, y que recomiendo fervientemente a quien no la
haya leído todavía.
Hace unos meses, en febrero del 23, pudimos ver a Leonardo Padura en Málaga con motivo del II
Festival de Escribidores, en un coloquio con Álvaro Vargas Llosa.

Leonardo Padura Fuentes (La Habana 1955). Siempre ha vivido en Cuba, y un elemento clave para
entenderlo es el de pertenencia al Barrio de Mantilla, en La Habana, donde vivieron sus padres y sus
abuelos. Toda la vida en La Habana, en el mismo barrio y en la misma casa. “Cuando camino por
Mantilla y alguien me pregunta si yo soy el hijo de Nardo y Alicia, pues siento una enorme gratitud,
porque esa persona me está diciendo exactamente lo que yo siempre fui, soy, y quiero seguir siendo:
el hijo de Nardo y Alicia, Nardito, el de Mantilla. (2018)” Casado con la guionista y editora Lucía
López Coll.

Estudió Literatura Latinoamericana en la Universidad de La Habana y ha trabajado como periodista
en revistas como “El caimán barbudo”, y en el periódico La Gaceta de Cuba. Es conocido como
novelista, sobre todo de novela negra, pero ha escrito también cuentos, ensayos y guiones de cine,
además de sus artículos periodísticos.

Ha recibido numerosos premios: el Café Gijón (1995) -hay un antes y un después de este premio, le
cambió la vida, como dice él- el Hammett (1998 y 2006), el Raymond Chandler (2009), el Premio
Nacional de Literatura de Cuba en 2012, aunque los medios oficiales no le dan mucha visibilidad,
además de la Orden de las Artes y las Letras en 2013 en Francia, y el Premio Princesa de Asturias de
las Letras en 2015, Premio Pepe Carvahlo de la BCNegra 2023.

Para mí escribir es tratar de mirar al mundo desde mi casa de Mantilla. De entender, desde una
silla y detrás de un buró, la sociedad que me rodea en Cuba, pero a la vez establecer puentes con
una serie de constantes de la condición humana.
(Leonardo Padura)


Obras:

Novelas

1. “Fiebre de caballos” 1988
2. “Pasado Perfecto” 1991 (MC 1)
3. “Vientos de Cuaresma” 1994 (MC 2)
4. “Máscaras” 1997 (MC 3)
5. “Paisaje de otoño” 1998 (MC 4)
6. “Adiós Hemingway” 2001 (MC 5)
7. “La novela de mi vida” 2002 Incluye una autobiografía de José Mª de Heredia, poeta nacional
cubano.
8. “La neblina del ayer” 2005 (MC 6)
9. “El hombre que amaba a los perros” 2009
10. “La cola de la serpiente” 1998-2011 vers.corregida (MC 7)
11. “Herejes” 2013 (MC 8)
12. “La transparencia del tiempo” 2018 (MC 9)
13. “Como polvo en el viento” 2020
14. “Personas decentes” 2022 (MC 10)

De las 14 novelas escritas, 10 responden al género de “novela negra” y tienen como protagonista a
Mario Conde, un policía heterodoxo con aspiración de escritor de La Habana en las cuatro primeras,
detective en otras, ahora dedicado a la compra y venta de libros, y a la seguridad, y siempre con una
mirada crítica y ya desencantada. No es un alter ego del escritor pero sí está cerca en cuanto a
orígenes, gustos literarios y experiencias generacionales. “Si tengo que ir a un juicio diría que Mario
Conde tal vez no es dueño de la verdad, pero de lo que estoy seguro es de que no ha mentido”. Son
las más conocidas internacionalmente y a través de la trama policíaca que tiene como escenario la
vida cotidiana de La Habana, Padura hace un análisis crítico de la sociedad cubana y del tiempo que
le ha tocado vivir. Ha intentado hacer una crónica de La Habana.


Ensayos y reportajes: (entre otros)

- “Un camino de medio siglo: Alejo Carpentier y la narrativa de lo real maravilloso” 1994
- “Los rostros de la salsa” (entrevistas) 1997 / 2019, edición aumentada.
- “Modernidad, Posmodernidad y novela policial” 2000
- “José Mª Heredia:la patria y la vida” 2003
- “Yo quisiera ser Paul Auster” 2015
- “Agua por todas partes” 2019

Padura publica en Tusquets primero en España, y después en Cuba en otras editoriales con
tiradas de 3.000 o 4.000 ejemplares por razones económicas, cuenta. Se le nubla la vista cuando
recuerda los problemas económicos en Cuba para publicar o comprar un libro, pero se emociona al
recordar presentaciones con cientos de personas que le han arropado.


Guiones :

- “Yo soy, del son a la salsa” 1996, documental de Rigoberto López coprod. ICAIC
- “7 días en La Habana” 2012, de 7 directores: Kusturica, Cantet, Medem, Elia Suleiman...
- “Regreso a Ítaca” 2014, de Laurent Cantet, prod. Francesa
- “Vientos de La Habana” 2016, de Félix Viscarret, prod. Española
- “Cuatro estaciones en La Habana” 2017, Miniserie de 8 episodios. Félix Viscarret


Influencias, maestros:

Padura reconoce la importancia de 3 sistemas literarios de los que se ha nutrido su obra:
  • escritores norteamericanos como Faulkner, Carson McCullers, Hemigway, Dos Passos...
  • autores de novela negra como Chandler, Hammett..., el siciliano Sciascia o Vázque Montalbán.
  • escritores latinoamericanos como Alejo Carpentier, García Márquez, Vargas Llosa, Cortázar, Fernando del Paso ... además de sus contemporáneos.

Claves para entender a Leonardo Padura: (3 amores)

A. Amor por La Habana, “la ciudad de las columnas” (Alejo Carpentier) y por su barrio de
Mantilla, en el que siempre ha vivido. “Yo estoy muy de acuerdo con Vázquez Montalbán, él dijo que
los poetas pertenecen a un país, pero los novelistas pertenecemos a una ciudad. Yo me he robado esa
frase porque creo que más que un escritor cubano soy un escritor de La Habana”.
En una conferencia en México, donde fue investido doctor honoris causa por la UNAM, Padura
destacó las novelas clave sobre La Habana, tres clásicos de los 60: El siglo de las luces, de Alejo
Carpentier, “que con su narrativa contribuyó a construir el imaginario moderno de la ciudad y de todo
el país”. Paradiso, de Lezama Lima, “que añadió una visión culterana a esa imagen”. Y Tres tristes
tigres, de Guillermo Cabrera Infante, “porque creó el lenguaje habanero”.
“De ellos hemos ido aprendiendo el resto, la generación que empezó a escribir en los 70 y los 80, los
que hemos seguido construyendo y a veces deconstruyendo esa imagen nacional”.

B. Amor por el género negro: novela negra norteamericana: Chandler, Hammett... además de L.
Sciascia, Vázquez Montalbán... Renovador del género negro en Cuba, con su personaje de Mario
Conde.

C. Amor por la música y el cine. (el son cubano, Beatles, Credence...) Guionista de varias
películas. Su lenguaje narrativo está muy influido por el lenguaje cinematográfico. ICAIC (1959)

PERSONAS DECENTES (2022)

Publicada en septiembre de 2022 por la editorial Tusquets (Barcelona). Novela histórica,
policial...quizás la más policial que yo he escrito” dice Padura. Vuelve al personaje de Mario Conde,
el detective escéptico, ya con más de 60 años, que trabajó años atrás en la policía de La Habana, y
que actualmente se dedica a la compra-venta de libros y a labores de vigilancia en el local de su
amigo Yoyi, y sigue enamorado de Tamara, con la que mantiene una relación y está a punto de irse a
Italia a ver a su familia.


RESUMEN

La historia se sitúa en La Habana, en marzo de 2016, con la llegada inminente de Barack Obama y el
concierto de los Rolling Stones, además de un desfile anunciado de la marca Chanel.
Es en esas fechas cuando ocurren dos asesinatos, espaciados unos días, uno el de Reynaldo Quevedo,
exdirigente comunista de los 70, represor y corrupto, que aparece muerto en su casa, con un golpe en
la cabeza, y el pene y 3 dedos mutilados, y el otro es el de su yerno Marcel Robaina (impostor agente
Néstor), dedicado a vender obras de arte, y que había vuelto a Cuba por la muerte de su madre, Su
cuerpo también aparece mutilado.

Conde es requerido por sus amigos policías para que ayude en este caso, que querían resolver
rápidamente. Ayudado por el teniente Duque, Conde investiga a la familia y también a las antiguas
víctimas del represor, entre ellas la poeta Natalia Poblet, cuyo novio por entonces, José José (JJ)
Pérez Pérez, terminó confesando los crímenes como venganza por el sufrimiento ocasionado a su
novia, que terminó suicidándose. La clave para resolver los crímenes estuvo en un sello de Napoleón,
de mucho valor, que era de Natalia, pero que tenía Quevedo, finalmente robado a su vez por el nieto
de Aurora, la asistenta, Victorino Almeida, chapero, que había tenido encuentro sexuales con
Quevedo, y que huyó a E.Unidos.

Paralelamente se desarrolla otra historia, sucedida en 1910, sobre la que Mario Conde estaba
escribiendo, y que tiene como protagonistas a Alberto Yarini (personaje histórico, de familia bien,
proxeneta, aspirante a político...), embaucador y manipulador, convertido en mito a su muerte, y del
policía Arturo Saborit, en principio una “persona decente”, que estaba investigando los crímenes de
dos prostitutas cuyos cuerpos aparecieron mutilados, con una diferencia de días, dentro del ambiente
de burdeles en San Isidro (el “clan de los franceses”), en lo que ya se empezaba a llamar la Niza del
Caribe (La Habana), pero que cae en las manipulaciones de Yarini, se enamora de una prostituta que
este le había ofrecido, y que confiesa en un escrito al final de su vida que cuando mataron a Yarini en
San Isidro, él mató al proxeneta francés Lotot y a su amante.
Saborit logró resolver los asesinatos: el primero cometido por el médico Anastasio Bencomo, de la
Clínica de Higiene, y el de Finita cometido por el policía capitán Fonseca...


Título:

Padura cuenta cómo antes de publicar la novela se barajaron varios títulos como “Delirio
cubano”, “Epifanía habanera”...pero luego se decidieron por “Personas decentes”. La referencia a la
decencia aparece varias veces en la novela, en relación a Mario Conde, también Arturo Saborit que en
1º persona aspiraba a ser decente, aunque se vio enredado por Yarini.
También se podría interpretar en sentido irónico con referencia a otros personajes que aparentaban ser
decentes.


Género:

Novela policial + novela histórica. En realidad, crónica social de una ciudad, La Habana, y
de un país, Cuba.
Padura se considera heterodoxo en cuanto a los géneros en la novela: histórica, policíaca,
filosofica...Lo que le interesaba era hablar de la ciudad y de sus gentes. Aunque esta es “la más
policial y la más habanera que he escrito”.


Tema/s:
  • Crítica del régimen castrista. Partido único, represión, corrupción, falta de libertades y de expectativas
  • La corrupción en la Cuba de 1910. Prostitución y política.
  • Crónica de la sociedad y de la realidad cubana en dos tiempos.
  • La decencia como respuesta ética.
  • La represión del régimen comunista en los años 70.
  • Persecución de la creación artística: URSS (Anna Ajmátova) --- Cuba (Natalia Poblet)
  • Falta de expectativas en Cuba. Ilusión por el cambio en 2016: sueños, espejismos.
  • La venganza contra los represores.
  • La prostitución como forma de vida.
  • La amistad y el amor como soportes vitales.

Contexto:

La Habana en dos épocas:
  •  s.XX 1910, presidente José Miguel Gómez (1909-1913), Partido Liberal. Se temía la llegadadel cometa Halley...(República en 1902, 1º presidente, Tomás Estrada,1906-09 intervención estadounidense).
  • s.XXI 2016, presidencia de Raúl Castro (2008-2018). Visita de Obama y concierto de los Rolling Stones en marzo de 2016. Desfile de Chanel. (En noviembre de este año moriría Fidel Castro)

Narradores:
  • Narrador en 1ª persona, Arturo Saborit, policía, en 1910
  • Narrador omnisciente en 3ª persona, historia de 2016

Estructura.

Consta de 19 capítulos en 2 historias paralelas que se van alternando:
1. 10 capítulos numerados, Mario Conde, 2016.
2. 9 capítulos titulados (La Niza de América, El valor de las palabras, El Carnicero de San
Isidro, Epifanía habanera, Huracanes tropicales...)
El punto de unión entre ambas es el personaje de Mario Conde, que protagoniza la parte actual y
escribe la parte histórica.

Personajes:
  • Mario Conde, expolicía, 62 años, dedicado actualmente a comprar y vender libros, y a laseguridad, escéptico, pesimista (realista), con buenas intuiciones en sus investigaciones,políticamente incorrecto, leal a sus afectos (amigos y Tamara), amante de la música (Beatles,Credence, música cubana...), pero que no asiste al concierto de los Rolling Stones.¿alter ego de Padura? No exactamente, aunque coinciden en sus gustos literarios, musicales, en suforma de ver el mundo.
  • La Habana: la ciudad es en realidad la gran protagonista. La gente normal (pág.21), loslugares: El Vedado, el Malecón, San Isidro, Paseo del Prado, Parque Central, Museo Napoleónico, Acera del Louvre, El Cosmopolita...
  • Personajes históricos: Alberto Yarini, el gallo de San Isidro, rey de la prostitución, de familiabien, embaucador, con presencia y labia, con aspiraciones políticas. Asesinado a los 28 años, ymitificado por la gente. Juan Bautista Leclerc...
  • Amigos de Conde: Carlos el Flaco, Yoyi el Palomo, Miki Cara de Jeva, Dulcita, Tamara, su amor...
  • Policías amigos: Manuel Palacios, Rangel, su maestro. Otros: Duque. Corrupto y asesino: Fonseca.
  • Arturo Saborit, policía que aspiraba a ser decente pero que se ve atrapado por Yarini,enamorado de Esmeralda la Zurda, y acaba matando a un proxeneta francés y su protegida. Esel relator de una de las historias, y toda su vida se sintió culpable.
  • Víctimas de la represión: Natalia Poblet, Sandalio Capote, JJ (convertido también envengador). Históricos: Virgilio Piñera, Lezama Lima...
  • Represores, corruptos: Reynaldo Quevedo, Mauricio Robayna (agente Néstor)
  • Otros: Aurora, Víctor, Osmar (sirvienta, puto, hijo, respectivamente de Quevedo.

Estilo, lenguaje
  • El tono que predomina en la obra es de escepticismo, y de un cierto pesimismo existencial, yeso lo vemos reflejado sobre todo en el personaje de Mario Conde, y también en menormedida en el de Arturo Saborit, que son capaces de reflexionar ante lo que está ocurriendo,con una cierta distancia de los hechos, pero con la diferencia de la superioridad moral deMario Conde.
  • Hay también un uso de la ironía, sobre todo cuando Conde hace una crítica del régimen: “elinsigne año de la Economía, de la Agricultura...”, “el partido”...
  • Humor en ocasiones: el personaje de Gerundio. Tener FE. Final: Y al carajo mandando todo.
  • Enumeración de gentes de La Habana, sin ahorrar en detalles poco favorecedores yautocríticos. Crónica social de hechos colectivos, como el concierto de los Rolling Stones.
  • En cuanto al lenguaje: estilo coloquial + reflexiones filosóficas. Presencia de lo políticament incorrecto,
  • Localismos: yumas (yanquis), jineteras, pingueros, jevas, fiana, gozar la papeleta....
  • Coloquialismos: comemierdas, joder, hijo de puta, el muy cabrón
  • Anglicismos: men, laptop
  • Referencias a artistas perseguidos por el régimen: Virgilio Piñera, Lezama Lima, AlbertoMarqués, Anna Ajmátova (URSS).
  • Presencia de la música: cita inicial de Jorgito Kamankola (¡Ay, amor, la vida es un delirio!),Beatles (A Hard Day´s Night, Strawberry fields), Rolling Stones, Credence C.Revival... el compositor del s. XIX Ignacio Cervantes...

Conclusión

Estupenda novela de Leonardo Padura que una vez más nos hace una inmersión en la historia de La
Habana, y de Cuba, y que va más allá del género policial, para hablarnos de las “quimeras, ansias y
esperanzas” de muchas generaciones de cubanos a los que se les fue “jodiendo” la vida.
Mario Conde no asiste al concierto de los Rolling (A estas alturas ya no me importa... Me jodieron
esos sueños, y otros más. Flaco lo siento por ti que estás embullado, pero yo no voy a ir a verlos. “I
can´t get no...” (pág.19).
“Y viendo a tanta gente cantar y divertirse...Mario Conde tuvo una sólida certeza, más que una
premonición, de que aquella fiesta pronto sería cancelada. No sabía cómo, solo que ocurriría. Era
una cuestión justamente teleológica, un destino manifiesto e inapelable: como toda epifanía, aquella
tendría vida limitada... ¿Fatalismo, pesimismo, desconfianza? Solo un poco de cada ingrediente y
mucho de mala experiencia...histórica”.
Gerundio... Favor haciendo. Poniendo mucho, mucho ron en este vaso. Lo estoy necesitando. Y al
carajo mandando todo. Todo.” (pág.439, final del libro)


sábado, 4 de noviembre de 2023

El ruido y la furia

 

El ruido y la furia (William Faulkner) 


Comentario complemento de la sesión del Club de lectura del
27 de octubre de 2023.


Por Manolo Mellado



La elección de este libro está motivada por las referencias de todos los escritores que han analizado los escritos de Faulkner, que coinciden en que es uno de los autores que más ha desarrollado los monólogos interiores y técnicas de salto atrás en el tiempo y el espacio. En especial los autores hispanoamericanos García Márquez, Onetti, Juan Rulfo, Vargas Llosa… fueron influenciados por Faulkner. También hay ecos de temas existenciales en la novela, como sostiene Sartre en su ensayo sobre Faulkner. Incluso Borges analizó su obra y elogió su estilo. Pienso que merecía la pena leer algo de él y cuál novela mejor que ésta que parece que influyó de forma importante en la concesión del premio Nobel.


Comentarios sobre William Faulkner

Nació en New Albany, Misisipi, 25 de septiembre de 1897, aunque se crio en las cercanías de Oxford, lugar al que se trasladó la familia en 1902. Era el mayor de cuatro hermanos de una familia tradicional sureña formada por Murry Cuthbert Falkner (1870-1932) y Maud Butler (1871-1960). Tuvo tres hermanos menores: Murry Charles "Jack" Falkner, el escritor John Falkner y Dean Swift Falkner.
Premios
• Premio Nobel de Literatura 1949.
• National Book Award 1951 por Cuentos reunidos.
• Premio Pulitzer 1955 por Una fábula.
• Nacional Book Award 1955 por Una fábula.
• Premio Pulitzer 1963 por Los rateros.
Novelas
• La paga de los soldados (Soldiers' Pay, 1926)
• Mosquitos (Mosquitoes, 1927)
• Sartoris (1929). Primera versión cortada de Banderas sobre el Polvo
• Banderas sobre el polvo. Versión original sin cortes publicada en 1973.
• El ruido y la furia (The Sound and the Fury, 1929)
• Mientras agonizo (As I Lay Dying, 1930)
• Santuario (Sanctuary, 1931)
• Luz de agosto (Light in August, 1932)
• Pilón (Pylon, 1935)
• ¡Absalón, Absalón! (Absalom, Absalom!, 1936)
• Los invictos (The Unvanquished, 1938)
• Las palmeras salvajes (The wild palms - If I Forget Thee Jerusalem, 1939)
• El villorrio (The Hamlet, 1940) [Trilogía de los Snopes I]
• Desciende, Moisés (Go Down, Moses, 1942)
• Intruso en el polvo (Intruder in the Dust, 1948)
• Réquiem para una mujer (Requiem for a Nun, 1951).
• Una fábula (A Fable, 1954)
• La ciudad (The Town, 1957) [Trilogía de los Snopes II]
• La mansión (The Mansion, 1959) [Trilogía de los Snopes III]
• La escapada o Los rateros (The Reivers, 1962)



Comentarios sobre la novela

Título inicial en inglés: El Sonido y la Furia, alude a un soliloquio del acto 5, escena 5 del Macbeth de Shakespeare. El verso que inspiró al escritor describe la vida como una historia contada por un discapacitado mental, lo cual es una síntesis de esta novela.
Novela influida por Ulises de James Joyce, narra la decadencia y destrucción final de un viejo linaje del tradicionalista sur de Estados Unidos, desde el punto de vista de los últimos sobrevivientes de una familia ya decadente. Los Compson, protagonistas de la decadencia familiar, son presentados en las voces de tres de sus miembros y de Dilsey, la sirvienta negra, considerada como de la familia por la cantidad de años que lleva al lado de ellos. De este modo, cada una de las secciones del libro son algo así como el testimonio de uno de los Compson.
Existe consenso entre la crítica literaria en lo relativo a considerarla entre una de las grandes novelas norteamericanas, frecuentemente considerada entre los cien mejores libros de todos los tiempos. Recientemente fue seleccionada por la Modern Library como la sexta novela más importante en lengua inglesa del siglo XX.
El tratamiento y representación que Faulkner dio al tiempo en esta novela fue saludado, en su tiempo, como revolucionario. Faulkner sugiere que el tiempo no es una constante u objetivamente una entidad, y que los humanos pueden interactuar con él en una gran variedad de formas. Benjy, el hijo menor, no tiene conciencia del tiempo y no puede distinguir entre pasado y presente. Su discapacidad le permite encontrar conexiones entre el presente y el pasado que los otros no pueden ver. Quentin, el mayor de los hermanos, en contraste, está atrapado en el tiempo, incapaz de moverse más allá de las evocaciones de ese pasado.  Quentin sacrifica su vida entera para probar que su padre está equivocado. Después de fracasar en ello, se siente desengañado, y esto combinado con su obsesión por el tiempo, lo lleva finalmente al suicidio. Al contrario que su hermano Quentin, Jason no se preocupa por el pasado. Él está obsesionado por el presente y por el futuro inmediato. Para Jason, el tiempo solo sirve para usarlo en su provecho personal y no puede ser desperdiciado. Dilsey es quizás el único personaje que está en paz con el tiempo. Comprende que su vida es sólo una partícula en el implacable transcurso de la historia.
Como lugar de desarrollo de la novela, Faulkner eligió Jefferson el condado de Yoknapatawpha, trasunto de su Mississippi natal; territorio ficticio creado por Faulkner para marco espacial de su novela Banderas en el Polvo y reutilizado después en varias de sus obras.

Al principio, la lectura del libro se hace casi imposible, sobre todo las dos primeras partes. A partir de una primera lectura, es interesante acudir a fuentes externas que ayuden a su comprensión. En mi caso, acudí a Wikipedia donde explica las dos claves más importantes: escritura redondilla para los cambios del tiempo de la narración y la definición de los personajes (agravado el problema por la duplicación de nombres en un contexto de tres generaciones de dos familias, la protagonista y sus sirvientes). Aún con esta ayuda, resulta complicado.

Me he entretenido en analizar principalmente, de forma somera, la primera y segunda parte. Es imposible analizar todo el libro porque cada frase merece la pena estudiarla y esa tarea estaría fuera del objeto de este comentario. No hago un comentario completo, sino sólo aquello que pueda ayudar a la lectura.


La primera parte contiene los pensamientos del hijo menor de los Compson (deficiente mental), que comienza el 7 de Abril de 1928. La ayuda de las claves de Wikipedia, es suficiente para leer las frases de Benjy que son muy sencillas, retazos que forman su sencillo universo. Mezcla la primavera en que hay gente jugando al tenis en el campo de golf con la navidad en que hacía frío en la época en que ya estaba su hermano Jason trabajando en la ferretería del pueblo. Cuando aparece Caddy, la única hermana, que tiene edad escolar, todavía vive el padre. Si se hace abstracción de esas idas y venidas la mezcla resulta agradable, interesante. Como los recuerdos de Benjy van y vienen y hay varias personas que comparten nombres, el autor pone datos adicionales para entenderlo, aparte de los recuerdos en cursiva, pero no es suficiente para el entendimiento total.

Benjy cuenta de cuando Caddy tiene 7 años y están en el arroyo y quien cuida a Benjy es Versh, hijo de Dilsey. Juegan todos con el agua, menos Jason que está en el arroyo más abajo y ya aparece separado del resto, como en toda la novela. Posteriormente se ve que Jason había sido mimado por la abuela y rompía las muñecas de Benjy, o sea, que ya se le veía venir. Toda esa parte es una descripción de los caracteres de los protagonistas y de la casa donde viven. Muchas cosas de las que dice Benjy no se entienden y se van aclarando a medida que se sigue leyendo la novela. Cuando se lee por segunda vez, se comprende que el autor parece establecer una hipótesis sencilla de cómo deben de ser las mentes de los niños y se vislumbra, de alguna forma, lo que pasará después.

Como detalle, la escena de la pelea de Quentin y T.P., en la noche que murió la abuela, Benjy cayéndose de la artesa y las vacas subiendo y bajando por la colina, parecen los efectos de la zarzaparrilla que emborrachó a Benjy. Las frases deslavazadas de Benjy para contarlo producen un efecto maravilloso. De todas formas, no he encontrado nada posterior que lo aclare.

Sus pensamientos son muy simples: Cuando habla del fuego en el espejo o Caddy y Jason peleandose en el espejo, oler la enfermedad y oir el tejado puede que sólo pretenda decir cómo él sentía esas visiones y no era capaz de discernir lo que era un espejo y lo que era la lluvia en el tejado. Quizás el olor de la enfermedad era el olor de las medicinas y el almohadón. El padre olía como la lluvia. Versh huele como los perros (quizá porque le dijo que se iba a llamar Benjamín porque iba a ser un hechicero y que se lo podían comer los niños hechizados como al negro que se hizo predicador). De noche, Benjy veía la zapatilla con las manos. Huele la oscuridad y se mueve con formas suaves, como el fuego, incluso cuando Caddy dice que ha estado durmiendo (da la impresión de que los sueños eran placenteros). Imagino que oler como la lluvia era un olor agradable o le daba tranquilidad la cadencia de la caída de las gotas, quizás oler como los árboles puede dar sensación de fuerza, porque Caddy y el padre huelen así. Realmente una obra de arte.

Los recuerdos y referencias acerca de Roskus, no parecen aportar gran cosa, salvo para dar sensación de la gran fuerza de Delsy, su mujer. ¿Pretende mostrar el relativo matriarcado en la sociedad de esclavos?


La segunda parte, 2 de Junio de 1910, muestra el monólogo de los recuerdos recientes de Quentin, el mayor de los hermanos Compson, de su paso por la universidad de Harvard mientras deambula por Cambridge (Massachusets).

La primera lectura, al igual que en el capítulo 1, no entendí gran cosa. Al contrario de la primera parte, en que las frases son relativamente sencillas porque se corresponden con los sentimientos de Benjy, en esta parte las frases son de alguien que está al borde del suicidio y que, evidentemente,  no razona ni se comporta racionalmente, por lo que se muestra un monólogo lleno de frases gramaticalmente incorrectas. La segunda vez lo leí después de leer los comentarios de Wikipedia y, con los datos que proporcionaba la lectura de la primera parte por segunda vez, comencé a ver la luz, pero persistían muchas dudas, por lo que me resultó de mucha utilidad hacer una lectura aislada de los párrafos en redondilla, como ya había experimentado leyendo “Si una noche de invierno un viajero” de Ítalo Calvino. A partir de ahí la lectura se hizo mucho más fluida, sin las interrupciones de la redondilla y se entiende mejor el flujo de los pensamientos y recuerdos.

Quentin está obsesionado por cómo el tiempo pasado afecta al presente y pretende cambiar las cosas para cambiarlo. Su padre, Jason Compson, sin embargo, que llama mausoleo de la esperanza al reloj, el cuál no sirve para recordar el tiempo, sino para olvidarlo de vez en cuando, pretende no agotar las fuerzas intentando someterlo. Quentin está enganchado a él, puesto que muestra la decadencia de la familia, en parte debido al nihilismo del padre, que no cree en los valores de la virginidad (inventada por los hombres, no por las mujeres), tiempo, eternidad… y está obsesionado por el amor (filial, platónico...) a su hermana Candence (nombre real de Caddy). Por eso rompe el reloj intentando bloquear el paso del tiempo, pero no tiene éxito (nada sirve de ayuda: religión, orgullo... nada).

El monólogo está salpicado de multitud de textos en redondilla que explican de alguna forma todo lo que le pasa: desde el problema con la niña aparentemente perdida, la pelea con sus conocidos y su decisión de suicidarse. Parece que cuando está con la niña (justo cuando llega Julio, quizás el padre) él estaba pensando cómo habían poseído a Caddy, que fue culpable como la niña. Y eso le llevaba a pegarse, o pretenderlo, con todos los que tenían algo que ver con Caddy, sobre todo cuando decían que todas las mujeres son unas putas (Herbert, Dalton Ames, Shevre, Spoade, Gerald), preguntando: ¿tú tienes hermanas?


La tercera parte, 6 de Abril de 1928, se lee casi de una sentada y muestra partes del final de la historia aclarando algunos puntos no descritos y acabados en las partes 1 y 2. Aunque hay algunos cambios en el tiempo, no impiden la comprensión porque ya se tiene un conocimiento casi completo de la historia.

El capítulo no es un monólogo, sino un soliloquio de alguien obsesionado con el futuro, el “buen nombre” de una familia ya inexistente, además de racista, misógino… y por alguien, como él, con una gran valía personal, aunque, según él,  no le hayan dado ninguna oportunidad para su formación. Earl el dueño de la ferretería, tiene la misma opinión cuando le dice a Jason que puede ser un buen empresario y al final Jason triunfa, de alguna forma, con el almacén de algodón, después de haber fracasado con la inversión de sus finanzas. Parece una definición del sueño americano, a pesar de que se había quedado sin dinero con el robo por parte de la señorita Quentin.
Es curioso cómo los tres (Jason, Caroline, la madre, y Dilsey) dicen que la señorita Quentin, no hace lo que debe porque los demás no les dejan libres a cada uno de controlarla. También dicen que el padre tenía la culpa y hasta la madre habla de una maldición.


La cuarta parte, 8 de Abril de 1928, también se lee de una sentada y muestran el final de la historia aclarando algunos puntos no acabados en las partes anteriores. Me gusta el inicio con las descripciones de las dos primeras páginas y la descripción de cómo se desarrolla la vida en la casa un domingo por la mañana. Todo este capítulo está narrado de forma rápida, trepidante, como un tropel, con trozos a base de metáforas que confieren una apariencia poética.

En el epílogo, Faulkner aclara algunas cosas como el hecho de que no hubo incesto entre los dos hermanos, pero deja muchos puntos sin resolver. En general, algunos autores no aclaran los finales, pero durante el desarrollo de los escritos muestran suficientes claves para que el lector pueda descubrir el final por sí solo. Por el contrario, Faulkner deja el final abierto sin posibilidad de descubrirlo.